Mercado de crudo

¿Qué esperar de la cumbre clave para el petróleo?

¿Qué esperar de la cumbre clave para el petróleo?

Pregunta. ¿Qué está en juego en Doha?

Respuesta. Las principales potencias productoras de petróleo se reúnen el domingo en Doha para pactar si congelan sus niveles de producción, con la intención de estabilizar el mercado reduciendo la brecha entre la oferta y la demanda, o si, por el contrario, continúan haciendo la guerra por su cuenta en busca de una mayor cuota de mercado a costa de los precios.

Si no hay acuerdo, el precio caerá de los 40 dólares y si lo hay, subirá de 50

La cita no deja de ser un paso más en el acuerdo que cerraron Rusia y Arabia Saudí, los dos mayores productores de oro negro del mundo, en el que se fijaron las bases para poner un techo a la capacidad de producción en los niveles alcanzados en enero. En aquel 16 de febrero, la aplicación de esta nueva estrategia quedó limitada a que contase con la promesa de llevarla a cabo por parte de todos los países miembros de la OPEP. Desde entonces, el barril de petróleo Brent ha subido un 32%.

P. ¿Quién acudirá a la cumbre?

R. La cita se organizó para las principales potencias del mercado del petróleo, evitando invitar a Estados Unidos y Canadá, enemigos acérrimos de los países árabes que han iniciaron esta guerra de precios para acabar con su fracking.

Se espera que a Doha acudan entre 15 y 18 países que representan cerca del 75% de la producción mundial de oro negro, la mayor parte de ellos miembros de la OPEP y Rusia como el gran invitado. Según las previsiones la presencia de Angola, Indonesia, Irak, Kuwait, Libia, Catar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Venezuela, Rusia, Méjico, Bahréin, Ecuador, Kazajistán, Azerbaiyán, Omán y Argelia se da por supuesta.

P. ¿Qué impedimentos pueden dar al traste con el acuerdo?

Irán, que finalmente no acudirá a la reunión, se presentaba como el principal obstáculo para alcanzar el objetivo de congelar la producción de crudo. El país persa, en repetidas ocasiones, se negó a frenar sus exportaciones en un momento en el que empieza a recuperar cuota de mercado tras el levantamiento, en enero, de las sanciones comerciales impuestas con motivo de su programa nuclear, lo que llevó a un callejón sin salida al posible acuerdo, toda vez que Arabia Saudí se mantenía firme en su postura de que todos los miembros del cártel debían aplicar la estrategia.

Pese a ello, informaciones filtradas por la agencia privada rusa Interfax el pasado martes apuntaban a que Arabia Saudí y Rusia habían decidido seguir adelante pese a la negativa de Irán. Una información que llevó a los inversores a un estado de euforia, al barril de petróleo a una subida del 4,34% y al mercado a descontar que el acuerdo en la cumbre del domingo era una posibilidad real.

P. ¿Qué incentivos existen para congelar la producción?

R. En una carta filtrada por Bloomberg, el ministro de Energía catarí solicitaba la asistencia de Noruega a la reunión en Doha y explicaba la importancia de la cumbre y del pacto al que se intentaba llegar. 

Carta del ministro de la Energía catarí a Noruega ampliar foto
Carta del ministro de la Energía catarí a Noruega

"Las conversaciones [en el preacuerdo del 16 de febrero] para limitar la oferta han traído una intensa negociación entre los productores de petróleo sobre la base de la insostenibilidad de los precios actuales", explicaba Catar, que también señaló en su carta que "estas conversaciones pusieron un suelo en el mercado de petróleo y la propuesta cambió el sentimiento del mercado".

Catar, que en su día consideró que la estrategia de aumentar al máximo los niveles de producción de petróleo con el objetivo de desplomar el precio del barril y expulsar del mercado a los agentes menos eficientes, reconoce en esta carta que "los bajos precios del petróleo han sido muy negativos tanto para los países productores como para los consumidores" y que ahora se necesita "presión para estabilizar el mercado en beneficio de una economía mundial más saludable, ya que se ha visto que estos precios bajos no benefician a nadie".

P. Entonces, ¿cuál es ahora el pronóstico de la reunión?

R. Según el consenso de analistas, ahora hay un 50% de posibilidades de que los productores alcancen un acuerdo, y otro tanto de que fracasen. Según las previsiones de Bank of America, un acuerdo estimularía el mercado en el corto plazo y situaría el precio del barril por encima de los 50 dólares mientras que, si la cita se cerrara sin pacto, las presiones bajistas llevarían la cotización del oro negro por debajo de los 40 dólares.

P. En algún momento se ha hablado de reducción de la producción, ¿qué ha sido de ello?

R. Era lo que el mercado esperaba cuando se produjeron las primeras conversaciones entre Rusia y Arabia Saudí para intentar estabilizar el precio del petróleo. Ese fue el motivo de que, en un primer momento, el preacuerdo decepcionara tanto a los inversores (el petróleo cedió un 3,62% ese día). La situación mejoró con las declaraciones del ministro saudí del Petróleo, Alí al Naimi, que sostuvo que [la congelación] es solo  "el principio del proceso" y que, seguramente, requeriría más pasos para estabilizar y mejorar el mercado".

Fue un periodo de fuertes bandazos, con variaciones de más del 10% en apenas una semana. Finalmente, en una conferencia en Houston, al Naimi terminó de descartar la reducción de la producción y, en los días previos a la reunión de Doha, sostuvo que incluso aunque se pactará reducir la producción, muchos países no cumplirán. "No tiene sentido perder nuestro tiempo buscando recortes de producción. Éstos no ocurrirán”, agregó.