Consejo de Política Fiscal y Financiera

Las regiones rechazarán los recortes de Montoro

Déficit de las comunidades autónomas

Ni la puesta en marcha de un Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), ni los sucesivos planes de pago a proveedores ni los préstamos a tipo cero para las comunidades autónomas han servido para contentar a las comunidades autónomas, que acuden con el machete entre los dientes a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera que se celebra hoy a partir de las 18.00 de la tarde. Todas, con independencia del partido que las gobierne, rechazan la senda de consolidación fiscal impuesta por Hacienda, al considerar que beneficia al Estado frente a las autonomías, y descartan realizar nuevos ajustes para cumplir con el objetivo del 0,3% marcado para este año.

Una meta absolutamente imposible de cumplir si se tiene en cuenta cómo acabó el pasado ejercicio. El déficit autonómico cerró 2015 en el 1,66% del PIB, cuando la meta era del 0,7%. Tan solo tres comunidades (Canarias, Galicia y País Vasco) lograron situarse por debajo de esa cifra. Las restantes catorce no lo consiguieron, con abultados desfases como el caso de Aragón, Comunidad Valenciana, Murcia, Extremadura o Cataluña, por encima del 2%. Hacienda les ha pedido un plan de ajuste para aplicar en las próximas dos semanas.

Este grupo hará de portavoz del resto y le transmitirá al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, la imposibilidad de cumplir el objetivo de déficit y su negativa a realizar más ajustes. Una posición que le ha transmitido ya por carta el consejero de Economía de Cataluña, Oriol Junqueras, en una carta fechada el pasado 12 de abril, en la que le recordaba que los límites de déficit fijados para las autonomías “no se corresponden con los principios fijados en la Ley de Estabilidad Presupuestaria”. Junqueras reclama un objetivo del 1% frente al 0,3% marcado por Hacienda para este año y un nuevo modelo de financiación que garantice la prestación de servicios públicos. “Es inasumible”, le asegura en la carta. En la misma línea, la vicepresidenta valenciana Mónica Oltra se negó a cumplir el mandato de Hacienda. “No vamos a hacer recortes. No nos negamos a cumplir con el objetivo de déficit, es que no podemos recortar los 1.000 millones que nos exigen. No podemos cumplir con el déficit y punto, y Montoro lo sabe", replicó la pasada semana. El socialista Javier Lambán, que preside Aragón con el apoyo de Podemos, reconoció que es imposible realizar más ajustes. “No estoy dispuesto a ordenar a los médicos que no receten o que cierren quirófanos", resaltó.

Pero la insumisión también ha partido de comunidades gobernadas por el PP. Y la más beligerante ha sido Castilla y León, cuyo presidente Juan Vicente Herrera descartó nuevos recortes, “ya que el 80% del gasto se destina a la prestación de servicios básicos, salvo que se quiera destruir el Estado del Bienestar”. En su opinión, el problema del incumplimiento del déficit se ha detectado en 14 de las 17 autonomías, “por lo que esta situación no se puede despachar con un corte lineal para las autonomías o con amenazas de las penas del infierno”. Otros dirigentes populares, como el murciano Pedro Antonio Sánchez, sí han prometido que tratarán de ceñirse a lo que marque Hacienda, pero siempre y cuando se ponga en marcha un nuevo sistema de financiación autonómica que corrija las injusticias. “El que hoy tiene España castiga y discrimina a Murcia. Recibimos 250 millones de euros menos que el resto de la media de las comunidades autónomas”, precisó.

El 81% del déficit se debe a alza del gasto, según Fedea

Ángel de la Fuente, director ejecutivo de Fedea
Ángel de la Fuente, director ejecutivo de Fedea

Las autonomías han defendido durante los seis años de crisis que el deterioro de sus cuentas se ha debido al desplome de los ingresos por la confluencia de la crisis inmobiliaria y financiera. Un informe elaborado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) rechaza esa tesis y concluye que el aumento del déficit acumulado por las comunidades entre 2003 y 2015 se debió en un 81,4% al incremento del gasto desde su nivel de partida y sólo en el 18,6% a la pérdida de ingresos.

El documento, elaborado por el director de Fedea, Ángel de la Fuente, destaca que entre 2003 y 2009 los ingresos de las comunidades autónomas aumentaron en torno a 15 puntos porcentuales, posteriormente se desplomaron más de 20 puntos y volvieron después prácticamente a su nivel de origen en 2015, situándose 2,3 puntos porcentuales por debajo del nivel observado en 2003. Una senda radicalmente contraria a la experimentada por el gasto, que creció 30 puntos entre 2003 y 2009 y se ha reducido desde entonces 20 puntos, lo que deja los gastos 10 puntos por encima del nivel de partida.

Como consecuencia de esta evolución de ingresos y gastos, el déficit más elevado de las comunidades autónomas. se registró en 2011, con un agujero del 4,4% del PIB. Después de ese año, la situación comenzó a mejorar, aunque a un ritmo decreciente, hasta prácticamente estabilizarse en los dos últimos años. Mientras que en 2012 el déficit ajustado se redujo en casi 2,7 puntos, pasando del 4,4% al 1,7% del PIB, en 2013 la mejora fue solo de cuatro décimas, hasta el 1,26% del PIB. En 2014 el déficit se elevó en una décima y en 2015 lo hizo en cuatro centésimas.

De la Fuente indica que mientras que las partidas de inversión se reducen drásticamente durante la segunda mitad del periodo hasta situarse en torno a la mitad de su valor inicial, el gasto en intereses se triplica en pocos años como resultado de la rápida acumulación de deuda y de la subida de la prima de riesgo.

De la Fuente concluyó que el gasto autonómico ha seguido un patrón “extremadamente procíclico” en el citado periodo, con fuertes crecimientos durante el periodo de expansión seguidos de profundos recortes en la crisis, aunque con un desfase de dos años. Aunque considera que las perspectivas para los próximos años son en principio favorables, con crecimiento para los ingresos ligados al sistema de financiación regional, la situación de las cuentas autonómicas continúa siendo “preocupante”.