Esther Koplowitz mantendrá su participación

Slim pide permiso a la CNMV para formular la opa sobre FCC

Caixabank y Santander garantizan la operación con avales por 1.529 millones

Carlos Slim, primer accionista de FCC.
Carlos Slim, primer accionista de FCC.

El primer accionista de FCC, el mexicano Carlos Slim, ha presentado ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el folleto y la petición de autorización de la opa sobre el 100% del grupo de infraestructuras. El regulador debe estudiar ahora la documentación. Tal y como trascendió el pasado 4 de marzo, el precio es de 7,6 euros por acción.

La oferta arroja una prima del 0,3% respecto al último cierre (7,57 euros) y ofrecía un bonus del 15,36% en el momento de publicarse.

La comunicación remitida a la CNMV incluye información sobre las garantías que cubren la opa: un aval bancario de Caixabank por importe de 1.000 millones y otro de Banco Santander por 529,6 millones de euros. Ambos "cubren todas las obligaciones del pago que puedan resultar de la oferta", teniendo en cuenta las acciones inmovilizadas.

FCC 11,58 -0,86%

Inversora Carso, matriz de Control Empresarial de Capitales (CEC) y vinculada al magnate mexicano, es titular de 115.361.589 acciones de FCC, paquete que representa el 30,48% de los derechos de voto. En cuanto a la segunda accionista, Esther Koplowitz, con un 22,44%, permanecerá en el accionariado al ser inmovilizadas sus acciones ante la opa.

CEC estima equitativa su oferta, que valora a uno de los mayores actores del sector mundial de las infraestructuras en 2.880 millones de euros, al tratarse los 7,6 euros de una cuantía que iguala o supera el nivel máximo al que cualquier sociedad de Slim ha adquirido papel de FCC en los últimos 12 meses. La compra a un mayor precio antes de la formulación de la opa se produjo el 14 de enero, cuando Inversora Carso se hizo con algo más de 70.000 acciones a un precio unitario de 7,02 euros.

Carlos Slim sobrepasó el 30% del capital que fuerza el lanzamiento de esta opa en el marco de la segunda ampliación millonaria en poco más de un año. Si en la de finales de 2014 el grupo que preside Esther Alcocer recibió una inyección de 1.000 millones, la última aportación de los partícipes ha alcanzado 709 millones de euros. El principal destino de esta última cifra es recortar el tramo B de deuda convertible en acciones por 450 millones de euros.

La intención de Slim es que FCC siga cotizando tras la ejecución de la opa.