El artista, el galerista y el coleccionista

Un reconomiento a quienes estimulan el arte español

Los premios ponen de relieve la estrecha relación entre las tres partes condecoradas

Es la sexta edición del galardón

De izquierda a derecha, el galerista Guillermo de Osma, Mercedes Basso, directora general de la Fundación Arte y Mecenazgo, el pintor Carlos León, Elisa Durán, directora adjuntade la Fundación Bancaria la Caixa, y el coleccinoista José María Lafuente.
De izquierda a derecha, el galerista Guillermo de Osma, Mercedes Basso, directora general de la Fundación Arte y Mecenazgo, el pintor Carlos León, Elisa Durán, directora adjuntade la Fundación Bancaria la Caixa, y el coleccinoista José María Lafuente.

Reconocer a los actores implicados en el proceso de creación y divulgación del arte español. Ese es el objetivo de los premios que la Fundación Arte y Mecenazgo, dentro de la Obra Social La Caixa, entrega desde hace seis años a los tres agentes principales que estimulan el panorama artístico: un artista, un galerista y un coleccionista. El pintor Carlos León, la galería Guillermo de Osma y la colección Archivo Lafuente recibieron, ayer estos galardones, “cuyo origen radica en la necesidad de reforzar el camino de la creación artística y contribuir a la mejora de las tres figuras que más intervienen en este proceso”, afirmó la directora adjunta de la Fundación Bancaria La Caixa, Elisa Durán.

A lo largo de estos años, los Premios Arte y Mecenazgo han ido amoldándose a la transformación del contexto social artístico español, en el que la figura del mecenas se ha tornado como una de las imprescindibles para que el arte pueda seguir fluyendo en todas sus formas. “El mecenazgo es, de hecho, uno de los gestos más hermosos del ser humano, que ha permitido, a lo largo de la historia, que el arte pueda desarrollarse”, explicó Carlos León, el artista premiado, que tras más de cuatro décadas de trabajo ligadas al expresionismo abstracto, se ha convertido en una de las figuras más destacadas del panorama artístico actual español. Esta categoría del galardón, conlleva una dotación de 50.000 euros, de los que 20.000 se destinan a la producción de un libro de artista, “algo esencial para cualquier creador de categoría”, apuntó Durán.

El estilo de León, influenciado por sus estancias en París y Nueva York, está marcado por las técnicas novedosas y las expresiones artísticas. No obstante, tal y como recordó, “la vida de un pintor es muy solitaria, y muchas veces nuestro trabajo es como tirar una botella con un mensaje al mar, esperando a que alguien la recoja o a que se rompa contra los acantilados”. Por eso, son imprescindibles las figuras del coleccionista y el galerista, “esos actores que hacen que nuestro trabajo tenga interlocutores. Son el puente que el arte necesita para llegar a la sociedad”.

Estos premios, por lo tanto, son una muestra más del “necesario papel que desempeñan los coleccionistas y galeristas y su aportación social”, recordó la directora general de la Fundación Arte y Mecenazgo, Mercedes Basso. Porque en muchas ocasiones se ha tenido una idea equivocada, e incluso negativa, explicó, del papel del mecenas.

“Sin embargo, los cuadros existen porque se venden”, afirmó Guillermo de Osma, dueño de la galería que lleva su nombre, y que con el premio, con una dotación de 40.000 euros, elaborará un proyecto con el que contribuir al posicionamiento y reconocimiento de la galería en el ámbito local e internacional. El galerista, que ha apostado por la revisión de la vanguardia histórica, reflexionó acerca de la labor de la venta y compra de arte, una fase del mundo artístico que no siempre ha sido vista con buenos ojos. “Pero es una labor importantísima que tiene mucho que ver con la comunicación. Es transmitir la esencia de una obra de arte y trabajar para que sea reconocida. Nuestra labor es fundamental porque no solo ayudamos a emerger a artistas desconocidos o a recuperar a los olvidados, sino que también nos anticipamos a los museos y al propio mercado”, relató. Y es que, en muchas ocasiones, los consumidores de arte solo se fijan en el producto final, sin darle importancia a todo lo que rodea a una obra.

En ese sentido, José María Lafuente, fundador y director del Archivo Lafuente, comparó estas tareas ocultas con la metáfora del iceberg. “Lo que se ve y la parte más importante es, sin duda, el artista y su obra. Pero debajo del iceberg hay una parte grande que no se ve, que es toda la reflexión anterior al proceso de creación de una obra. Y es todo ese material y ese trabajo el que da sentido al archivo. Es, en definitiva, poder contextualizar el arte del siglo XX”.

Llegar a la sociedad, el gran reto

“España es un país que ha pasado, sin ninguna transición, del Museo del Prado al Reina Sofía”. Así resumió el pintor Carlos León el déficit artístico que rodea a la sociedad española. Por eso, el mecenazgo y la iniciativa privada son dos de los ases que el mundillo artístico guarda en la manga para acercarse al público.

Y no es fácil conectar a la sociedad con el panorama artístico, “también porque acercarse al arte a través de las galerías es una dinámica relativamente reciente en España”, explicó el galerista Guillermo de Osma.
Para José María Lafuente, el principal problema radica en la necesidad de tener preparación y códigos para poder entender el arte. “Por eso muchas veces hay rechazo a valorar muchas obras”.