El sector busca soluciones preventivas y defensa jurídica

La banca teme llegar a pagar por las hipotecas ante el euríbor negativo

El presidente de Banco Sabadell admitió ayer que la entidad tendrá que negociar con sus clientes ante la posiblidad de que el euríbor negativo les permita devolver menos dinero del que solicitaron

El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu.
El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu.

El presidente de Banco Sabadell admitió ayer en voz alta el temor sottovoce que impera en el resto del sector financiero al asumir que los tipos cero y el euríbor en negativo podrían llegar a hacer que un hipotecado devuelva al banco menos dinero del que solicitó. El sector financiero busca soluciones preventivas, como las “cláusulas 0”, y defensa jurídica, para evitar que la banca acabe pagando por prestar dinero.

"No tiene mucho sentido, como no tiene mucho sentido que se deba pagar por los depósitos pero debemos afrontar la situación y negociar probablemente con los clientes qué sucede cuando los tipos de referencia son negativos”, asumió ayer el presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, tras admitir que la nueva situación de tipos bajos y euríbor negativo podría llegar a provocar que los hipotecados terminen devolviendo al banco menos dinero del que solicitaron.

Es decir, que el banco pague por prestar. “Puede pasar. Puede pasar cualquier cosa”, respondió a preguntas directas de los periodistas tras un almuerzo informativo celebrado en Barcelona en la jornada previa a la junta de accionistas que la entidad celebra hoy.

Sabadell prevé fusiones pero avisa que no será activo

El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, aceptó ayer que la extraordinaria presión en los márgenes del negocio bancario que supone la actual era de tipos bajos podría terminar forzando un nuevo proceso de consolidación en la banca española. Con todo, Oliu aseguró que Sabadell no busca un baile de fusiones ni se va a mostrar proactivo en él si se produce puesto que está centrado en su expansión internacional tras la adquisición del británico TSB. De todas formas, Oliu manifestó que con las políticas comerciales correctas y aplicando los diferenciales adecuados a los costes, “no son necesarias tantas consolidaciones entre entidades como las que se puedan pensar”.

En cuanto a su apuesta por Reino Unido, Oliu explicó que se está trabajando en un plan estratégico que pasa por mantener la marca TSB –más reconocida en el mercado ingés– y que no incluye por ahora un ajuste de personal. “El objetivo no es reducir plantilla sino subir cuota, y para subir cuota necesitamos a la plantilla”, dijo.

En cuanto al incierto panorama político, Oliu reclamó que se forme “cuanto antes” un nuevo Gobierno “sólido” y “favorable a los negocios”. Más allá, sin embargo, el presidente de Sabadell aseguró que no tiene ninguna predilección sobre quién debe conformar ese nuevo Ejecutivo.

Banco Sabadell propondrá hoy a su junta anual de accionistas un dividendo de siete céntimos de euro por acción, repartidos en 0,05 euros a elegir entre efectivo o nuevas acciones (script dividend) y 0,02 euros de retribución complementaria en acciones.

El presidente de Sabadell remarcó que habrá que estudiar qué dicen las cláusulas de los contratos y dialogar con la clientela pero advirtió que son tiempos excepcionales que nadie imaginó cuando redactó las condiciones de las hipotecas.

Efectivamente, hasta hace poco parecía impensable la posibilidad de que el euríbor a 12 meses, de referencia en la mayoría de hipotecas del país, pudiera situarse en negativo, como ocurrió en febrero, cuando cerró en -0,008%.

Tendencia que se espera ver consolidada este mes. Es notoria la tendencia de la banca española en las últimas semanas para prevenir futuros problemas en este sentido con la inclusión de las llamadas “cláusulas 0” que implican que el euríbor más diferencial nunca podrá marcar menos de un 0%.

El objetivo es blindar a la banca y evitar que pague por las nuevas hipotecas ante una situación similar pero, ¿qué ocurre con las antiguas? Salvando la reacción de Oliu ayer, la mayoría del sector opta por un prudente silencio, si bien entidades como las asociadas a la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA) ya tienen articulada una defensa legal.

“Desde el punto de vista jurídico, se debe concluir que, en Derecho español, los préstamos a clientes no pueden devengar pagos por parte del prestamista, como consecuencia de la existencia de tipos de interés negativos”, aseveran en la patronal de las cajas.

Otros actores destacados del sector aseguran que esta posibilidad no habría siquiera que mencionarla. Es el caso de la consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, que en la reciente junta de accionistas de la entidad manifestó que los tipos son “tan absurdamente bajos que han hecho que hasta los más expertos acepten términos ilógicos como tipos de interés negativos”. Dancausa reclamó precisamente “prudencia para no generar expectativas” en la clientela de que los bancos les van a pagar por tener hipotecas.

  • “Una oportunidad de oro”

Con todo, Oliu buscó ayer una lectura optimista de la compleja coyuntura actual apostando por que el mercado hipotecario español dejará de estar ligado al euríbor y volverá a centrarse en los tipos fijos. “La situación de mercado es una oportunidad de oro para, de alguna manera, homologar nuestra oferta hipotecaria”, dijo en referencia a la tradicional opción de tipos variables en las hipotecas españolas, para ligarla a “tipos fijos, que es la práctica habitual al norte de Europa”. “Pienso que es un buen momento para que en España se consolide”, sentenció.

“No tengo bola de cristal”, dijo al ser preguntado por la duración de esta era de tipos bajos, pero aunque asumió que será larga, Oliu advirtió que los tipos terminarán subiendo otra vez y que los tipos fijos son “una buena práctica hipotecaria” y un blindaje ante futuros vaivenes.

“La importancia de cara al futuro de las hipotecas a tipo fijo aumentará porque es normal, de alguna manera garantiza el pago constante de un tipo de interés”, remarcó, revelando que Banco Sabadell está concediendo ya más del 50% de sus nuevas hipotecas a tipos fijos mientras que esta modalidad solo suponía tradicionalmente entre un 5% y un 6% del total.