Los títulos celebran la sucesión en la presidencia

Lo que prevén los analistas del relevo en Telefónica: continuidad en la estrategia y nuevo estilo de liderazgo

Panel informativo de la Bolsa de Madrid que muestra el principal selectivo español.
Panel informativo de la Bolsa de Madrid que muestra el principal selectivo español.

Telefónica cambia de presidente, pero no de plan estratégico, lo que mantendrá estable el valor en Bolsa. Es la opinión de los analistas tras anunciarse ayer que César Alierta abandona el cargo que ostenta desde hace 16 años y cede la batuta al actual consejero delegado del grupo, José María Álvarez-Pallete. Así, los expertos estiman que la evolución de las acciones de la operadora no debería sufrir grandes alteraciones en el largo plazo, aunque el impacto inmediato ha sido positivo y los títulos subieron ayer un 1,48% hasta los 9,86 euros.

Los analistas esperan una gestión continuista de la compañía por parte de Álvarez-Pallete que, en palabras del propio César Alierta (que es quien lo ha propuesto), es “el directivo más preparado para afrontar con éxito los retos que impone la revolución digital”. Desde Renta 4 señalan que la elección del nuevo presidente ejecutivo ha sido bien recibida por los inversores porque es una persona que “ha pasado durante años por puestos de responsabilidad dentro de la operadora”, y supone que “la estrategia de la compañía no va a cambiar y será continuista”.

En la misma línea, Jaime Díez, de XTB, sostiene que el relevo en la presidencia no afectará al recorrido del valor en Bolsa, más allá de las reacciones iniciales, “porque los planes estratégicos están hechos para el largo plazo y se va a continuar en la misma senda estratégica que mantenía la compañía”. Apunta que, aunque la primera reacción del mercado ha sido buena y las subidas son importantes tras unas últimas sesiones complicadas en Bolsa, “esta no tiene por qué ser la tónica futura”.

A su juicio, sí puede haber cambios sin embargo en la manera de liderar la operadora, algo que “tiene efectos pero más a largo plazo”. Telefónica se ha convertido en uno de los valores más importantes del Ibex 35 con una capitalización bursátil de cerca de 50.000 millones de euros.

Desde un punto de vista técnico, José Luis Herrera, de CMC Markets, explica que los mínimos que los títulos de la teleco registraron en enero pasado no perforaron la fuerte zona de soporte de los ocho euros. “Desde ahí se está estructurando una recuperación; en todo caso, el primer escollo en el corto plazo lo tiene en la resistencia de los 10,35-10,50 euros”.

Para David Galán, analista técnico de Bolsa General, “Telefónica se encuentra en un intento de rebote, pero no ha sido capaz de superar los máximos del año 2000 en torno a los 14 euros”. Señala que desde el pasado verano sufre una corrección y, aunque trata de recuperarse, “choca con la resistencia en torno a los 10,50 euros”.

Los analistas de Bloomberg estiman que el valor guarda un potencial alcista del 18,4% hasta los 11,60 euros por acción desde el precio actual (en torno a los 9,8 euros). El 52,5% del consenso recomienda comprar, mientras que un 25% opta por mantener y el 22,5% restante, por vender. Ayer mismo, la firma Nmás1 lanzó una recomendación de compra con un precio objetivo de 12,13 euros por título.

En lo que va de año, el valor pierde casi un 4%, habiendo alcanzado su máximo anual el pasado 11 de marzo en los 10,17 euros. El máximo histórico lo marcó en marzo del año 2000 en los 14,43 euros.

César Alierta deja de estar al frente de la operadora en un momento en el que el mercado está pendiente de la venta de la británica O2, que precisamente determinará si el dividendo se pagará o no en efectivo, según dijo Alierta recientemente durante la presentación de los resultados de cierre de 2015.

Los dividendos que reparte Telefónica son uno de los catalizadores de la acción, según los analistas. La compañía tiene una rentabilidad por dividendo superior al 7%.