España ingresará 17 millones entre 2016 y 2017 por estas emisiones

El Tesoro coloca 47.600 millones a tipos negativos en el último año

España pasó a ser uno de los países que cobran por emitir deuda hace un año

Desde entonces el Tesoro ha captado 47.600 millones en letras a tipos negativos

La secretaria general del Tesoro, Rosa Sánchez-Yebra, durante la presentación de la Estrategia del Tesoro para 2015.
La secretaria general del Tesoro, Rosa Sánchez-Yebra, durante la presentación de la Estrategia del Tesoro para 2015. EFE

Un año hace que España ingresó en la lista de países que emite deuda a intereses negativos. Fue el 7 de abril de 2015 cuando el Tesoro consiguió captar 725 millones en letras a seis meses con un tipo de interés medio del -0,002%. Es decir, a partir de ese momento el organismo dependiente del Ministerio de Economía comenzó a cobrar por emitir deuda. Esta hazaña lejos de ser una excepción, se ha convertido en lo habitual dentro de las subastas a corto plazo o lo que es lo mismo, en las colocaciones de letras.

Desde aquel día, la institución que preside Rosa María Sánchez-Yebra ha repetido la jugada en 19 ocasiones más. En total se han captado 47.600 millones a tipos negativos, cifra que equivale al 15,6% de lo emitido en los últimos 15 meses (304.564 millones). En 2015, el importe colocado a tasas negativas fue de 25.000 millones, es decir, el 25,4% del total de emisiones a plazos inferiores a un año y el 10,5% de todo de lo colocado en el año. A lo largo del presente ejercicio, del que solo ha transcurrido el primer trimestre, se han captado 22.600 millones en subastas a tipos negativos. En este caso, la cuantía representa el 83,5% de las emisiones a corto y el 33,6% de lo captado en su conjunto.

Gracias a esto, España ingresará entre este año y el que viene 17 millones. Aunque la cifra es modesta, supone un gran avance. En apenas dos años y medio, el Tesoro ha pasado de pagar hasta un 5% por la deuda a doce meses a obtener ingresos por la misma operación. Además, la caída de los costes de financiación han permitido al Tesoro ahorrarse 3.200 millones en 2015 en concepto de intereses de deuda.

En un principio los plazos reservados para las emisiones en negativo correspondían a los periodos más cortos, es decir, a las letras a tres y seis meses. Pero conforme fue avanzando el año, y el BCE puso en marcha la maquinaria de adquirir deuda, el espectro se fue ampliando a los nueve y doce meses.

Y es que uno de los elementos clave para que España ingresara en el club de los países que emiten en negativo no ha sido solo la mejora de la confianza. En este camino, el soporte de la política monetaria aplicada por Mario Draghi, apoyada en tipos al 0% y medidas no convencionales para esquivar la deflación y ayudar a la recuperación de la zona euro, ha jugado un papel esencial.

La mejor evidencia de ello es la primera colocación de deuda a intereses negativos. Se produjo justo un mes después de que el BCE comenzara a adquirir deuda. Aunque la medida había sido anunciada en la primera reunión de 2015, no fue hasta tres meses después, en mazo, cuando la institución europea comenzó a comprar deuda.

A lo largo del pasado ejercicio, desde que el Tesoro comenzara a emitir a tasas negativas, solo en junio y las primeras semanas de julio se vio interrumpida esta tendencia. La razón a este alto en el camino hay que buscarla en el incremento de las tensiones que experimentaron los mercados de renta variable y renta fija ante las dudas que levantó el rescate a Grecia y que llevó a la deuda española a 10 años a repuntar hasta el 2,4%, niveles que no registraba desde mediados de julio de 2014. Hubo que esperar a que el 13 de julio, antes de la apertura de los mercados, Grecia y el Eurogrupo llegaran a un acuerdo in extremis para que la tranquilidad regresara el resto de mercados, especialmente, los que la periferia europea que fueron los que más se resintieron.

El resto de meses de 2015 se saldaron con al menos una subasta a tipos negativos, algo que también se ha repetido en este inicio de año. La última emisión de letras en las que España ha vuelto a cobrar han sido las del 15 de marzo cuando colocó 2.373 millones en letras a nueve meses con un tipo de interés medio de -0,068% y 561 millones a tres meses al -0,281%. Al igual que se han ido ampliando los plazos también lo han hecho las tasas, que comenzaron en el -0,002% y han superado el -0,2%. De hecho, el tipo más bajo se registró en la última subasta de letras a tres meses.

Próximas subastas de letras en abril

Después de un mes de marzo en el que se han captado 8.554 millones con las emisiones de letras, está previsto que el Tesoro retome estas subastas en abril. En concreto, según el calendario del organismo dependiente del Ministerio de Economía, están recogidas cuatro colocaciones. Dos el próximo 7 de abril en la que se buscará proseguir con la tendencia de los tipos en negativo con la emisión de letras a seis y 12 meses. Y otras dos, a mediados de mes. En concreto, el 14 de abril en las que las protagonistas serán las letras a tres y nueve meses.