Acnur cifra en 400.000 los refugiados que deben ser realojados

La UE ofrece a Turquía trasladar a miles de sirios si cierra la frontera

La canciller alemana, Angela Merkel (d), conversa con el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, durante la Cumbre de líderes de la Unión Europea en la sede del Consejo Europeo en Bruselas, Bélgica, hoy.
La canciller alemana, Angela Merkel (d), conversa con el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, durante la Cumbre de líderes de la Unión Europea en la sede del Consejo Europeo en Bruselas, Bélgica, hoy. EFE

El nuevo acuerdo de los 28 socios de la UE se cerró al filo de la medianoche y sustituye a la oferta presentada a Turquía el pasado 7 de marzo, aunque el objetivo continúa siendo que Ankara se comprometa a frenar de raíz la salida de emigrantes y refugiados hacia las costas de Grecia.

Las instituciones europeas se negaron anoche a facilitar los detalles de la nueva oferta, que hoy será presentada al primer ministro turco. La canciller alemana, Angela Merkel, que ha impulsado el pacto con el régimen de Erdogan como vía para solventar la crisis de los refugiados, confió en que sea aceptada y pidió colaboración a los socios europeos. “Debemos hacer todos los esfuerzos que podamos para lograr un acuerdo con Turquía”, reclamó la canciller. Otros socios alertaron contra el riesgo de pactar con Turquía a cualquier precio.

El principio de acuerdo sellado el 7 de marzo con Turquía a instancias de la canciller alemana, Angela Merkel, ha naufragado a lo largo de esta semana y la UE se ha visto obligada a revisarlo drásticamente. Los 28 tienen previsto presentar una nueva oferta al régimen de Recep Tayyip Erdogan que matiza o recorta los compromisos ofrecidos la semana pasada.

Como contrapartida, los 28 parecen decididos a comprometerse con Ankara al reasentamiento en suelo europeo de decenas de miles de refugiados sirios, para aliviar el impacto de los 2,9 millones que Turquía dice haber recibido. La agencia de refugiados de la ONU (ACNUR) cifra en 400.000 el número de refugiados sirios que debe absorber la comunidad internacional. Alemania y un grupo de países (Suecia, Francia, Portugal, Holanda y Bélgica, entre otros) ya están dispuestos a colaborar.

Por lo pronto, el borrador del acuerdo negociado por los 28 países de la UE ofrece a Turquía 72.000 plazas para refugiados sirios a cambio de que el Gobierno turco acepte la devolución de los emigrantes que lleguen a partir de ahora a las islas griegas.

Además, la UE se compromete a activar un mecanismo voluntario de reasentamiento “una vez que cese el cruce de irregulares entre Turquía y la UE o cuando, al menos, se haya reducido substancialmente”. Fuentes diplomáticas reconocen que la participación en ese plan será voluntaria. Pero las mismas fuentes añaden que si Turquía blinda sus fronteras, el plan de reasentamiento daría un salto cualitativo sin precedentes. “Si logramos parar el flujo, varios países, además de Alemania, serán proclives a participar”, señalaban fuentes europeas horas antes de la cumbre.

Ankara desconfía

El plan de reasentamiento masivo llega tras el fracaso de iniciativas anteriores, como la cuotas para repartir los refugiados desde Grecia o Italia. La gran incógnita de la nueva fórmula estriba en la reacción de Turquía, que desconfía del cumplimiento de las ofertas de la UE.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, asiste mañana en Bruselas a un desayuno de trabajo con los 28 líderes europeos para dar una respuesta. Pero las negociaciones se auguran complicadas. ”Las cocinas del Consejo [Europeo] están prevenidas por si el desayuno se prolonga hasta el almuerzo”, ironizaba el equipo de Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo. Davutoglu salió triunfal de la cumbre anterior, con una oferta que satisfacía en gran parte las demandas de Ankara para prestar su ayuda en la gestión de los refugiados.

Los 28, acuciados por Merkel, que una semana después afrontaba elecciones regionales, ofrecieron a Turquía una ampliación de los fondos para refugiados (cifrados ya en 3.000 millones de euros), supresión de visados para los turistas turcos a partir de este verano y reactivación de las negociaciones para el ingreso en la UE.

La oferta, atribuida a Merkel, se ha ido diluyendo. El nuevo dinero, según el borrador, se supedita a que se agote la partida anterior, de la que solo se han consumido 95 millones de euros. Los visados dependerán de que Ankara cumpla con todos los requisitos, sin ningún tipo de compromiso. Y las negociaciones para el ingreso dependen del visto bueno de Chipre, un país cuya mitad norte está controlada por Ankara.