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El margen de mejora de Dublín

La sequía de edificios en Irlanda está minando su condición de destino principal para las multinacionales. Puede que a empresas como PayPal y Google les encante la tasa de impuesto de sociedades irlandés del 12,5%, pero se enfrentan a unos alquileres de oficinas astronómicos y a un punto de vista político incierto. Por encima de todo, hay una escasez crónica de viviendas para sus trabajadores.

La creciente población de Dublín en los últimos años está creando una escasez de viviendas. La capital irlandesa solo necesita 10.000 unidades nuevas cada año para satisfacer la demanda, pero se está construyendo menos de la quinta parte. El año pasado, solamente se construyeron entre 10.000 y 12.000 nuevos hogares en todo el país, frente a un máximo de alrededor de 90.000 hace 10 años, según el Departamento de Medio Ambiente.

El problema se debe en parte a que los sectores inmobiliario y bancario irlandeses se vieron gravemente afectados por la crisis inmobiliaria de 2008. También se debe a las nuevas normativas de seguridad y de tamaño mínimo introducidas desde entonces y que han hecho poco rentable la construcción de viviendas. Por cada metro cuadrado de espacio de oficina hace falta construir tres para dar cabida a los trabajadores adicionales, según un experto en mercado inmobiliario situado en Dublín.

Cualquier cosa que haga que Irlanda sea menos atractiva para la inversión extranjera, que alimentó el crecimiento de la economía del 7,8% el año pasado, es una mala noticia. Un parlamento sin mayoría desde las elecciones del 26 de febrero no ayuda. Sin un gobierno estable, el país podría tener dificultades para tomar las decisiones que necesita para albergar una mayor fuerza de trabajo.

Credit Suisse y Citigroup ya han dicho que moverán ciertos equipos a Dublín, y el banco central de Irlanda se está preparando para llevar a cabo más reubicaciones si Reino Unido abandonara la Unión Europea el 23 de junio. Pero, a no ser que se arregle el desorden inmobiliario, puede que la afluencia no se materialice.