Los directivos creen que acabará entrando en este segmento

Las aseguradoras temen al lobo Google

El 25% de los usuarios jóvenes de aseguradoras contrataría pólizas de una firma tecnológica

Un informe de Capgemini prevé un cambio profundo en el modelo de negocio

Las aseguradoras temen al lobo Google

El desembarco de Google en el negocio de los seguros es la gran amenaza latente para los directivos del sector. El gigante norteamericano se ha convertido en la mayor compañía del mundo por capitalización bursátil y cada vez extiende sus tentáculos a más industrias. El año pasado causó una convulsión cuando anunció que pondría sus algoritmos a trabajar para comparar precios de seguros. Tras unos meses de prueba, el buscador ha decidido centrarse más en ofrecer servicios para el cliente financiero, pero las compañías aseguradoras creen que tarde o temprano volverán a ver las garras del lobo Google.

La consultora Capgemini, en su informe de perspectivas mundiales del sector asegurador, presentado ayer, recoge un dato significativo. El 42% de los directivos españoles consultados considera que Google es una amenaza como potencial competidor para las compañías tradicionales.

“Los ejecutivos de las compañías de seguros valoran especialmente algunas de las características de firmas como Google o Amazon”, explica Lucía González, vicepresidenta de la Capgemini España y especialista en el sector asegurador. “Consideran que su experiencia en la recopilación y utilización de datos, su excepcional servicio al cliente, sus modelos operativos flexibles y su gran imagen de marca son fortalezas que les pueden ayudar a jugar un papel importante en el sector asegurador”.

Esta percepción por parte de los directivos se ve refrendada por la que mantienen los clientes de compañías de seguros. De acuerdo con la investigación de Capgemini, el 25% de los usuarios de entre 30 y 40 años (generación Y) se muestra proclive a contratar un seguro con alguna compañía tecnológica emergente, en caso de que estas decidieran empieza a ofrecer este tipo de servicios.

“La generación que más familiarizada está con la tecnología va a influir en los patrones de consumo, ya que en 2025 puede representar entre un 60% y un 70% de la fuerza laboral en las diferentes regiones”, apunta Lucía González.

  • Vías de colaboración

Aunque la mayoría de ejecutivos del sector asegurador considera que las compañías como Google o Amazon pueden quitarles parte del negocio, también reconocen que puede darse una colaboración. “Cuando nos hemos entrevistado con los directivos, hay muchos que consideran que este tipo de compañías puede ser un buen aliado, ayudando en la gestión de datos del cliente para hacer tarifas más personalizadas o servicios individualizados”, explica Chris Stevens, jefe de soluciones para industria aseguradora de Capgemini en España.

Una de las conclusiones más claras del estudio es que el cliente español no está especialmente satisfecho con el servicio que recibe por parte de su aseguradora. España ha empeorado su posición en cuanto a experiencia del cliente ya que sólo en un 39,2% de los casos se valora de forma positiva, frente al 56,8 % de Francia o al 67% de Austria. De hecho, en esta métrica el sector asegurador español aparece situado como el peor de Europa.

“Hay que tener en cuenta que cada país parte de situaciones muy diferentes, y los datos obtenidos tienen también que ver con el nivel de expectativa que tienen los clientes”, comenta Stevens.

El estudio destaca que las últimas innovaciones tecnológicas (como los electrodomésticos conectados a internet o las prendas y complementos digitales) causarán un gran impacto en los modelos tradicionales del negocio del sector asegurador, tanto por el ahorro de costes que les va a permitir, como por la capacidad de dinamizar el cálculo de los precios por una mejor evaluación del riesgo.

La irrupción de la tecnología en el sector asegurador también va a modificar la naturaleza del riesgo, que se va a minimizar, ya que los datos que facilitan los dispositivos conectados e inteligentes disminuirán el nivel de exposición a éste en un entorno más automatizado y por ello, más seguro.

Así, una casa con mayores sensores para detectar siniestros o un coche que cuenta con sistemas autónomos de navegación, puede hacer que se reduzca significativamente la siniestralidad en los seguros de hogar y de automóviles.

“Creemos que las últimas tendencias tecnológicas van a llevar al sector asegurador a pasar del modelo de riegos, pólizas y siniestros, a otro más basado en tratar de prevenir y minimizar los riesgos”, apunta Lucía González. Este nuevo modelo podría ofrecer productos de valor añadido orientados a la prestación de servicios, un modelo de negocio en el que son expertas las empresas emergentes.

En el sector de los seguros de vida y de los seguros sanitarios, compañías como Aviva, Sanitas o DKV ya han puesto en marcha iniciativas para tratar de ayudar a sus clientes a tener unos hábitos de vida más saludables, que reduzcan los riesgos de padecer enfermedades.