La media de marzo se sitúa en el -0,025%

El euríbor se adentra (aún más) en el terreno negativo

Viviendas de nueva construcción en Valdebebas (Madrid).
Viviendas de nueva construcción en Valdebebas (Madrid). EFE

El euríbor a 12 meses, de referencia para la mayoría de las hipotecas en España, parece haberse acomodado en el terreno negativo. Si bien la media al cierre de febrero se situó en el -0,008%, apenas una semana después la tasa mensual ha bajado al -0,025%. La caída que experimenta el tipo hipotecario, lejos de suavizarse, se intensifica. Los expertos explican el insólito comportamiento del euríbor por el exceso de liquidez de los bancos, y auguran que los descensos dentro del signo negativo no serán la excepción de unos días sino que se prolongarán durante varios meses.

De hecho, José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, sostiene el euríbor en negativo “irá a más en el futuro próximo”. El experto señala que, aunque es “complicado fijar” su evolución, puede oscilar entre el -0,5% y el -0,1% ya en verano.

Por lo pronto, en lo que va de mes de marzo, el valor diario del euríbor se ha situado entre el -0,024% y el -0,028%. Así, la media provisional se coloca en el -0,025%, a las puertas de la reunión del Banco Central Europeo (BCE) esta semana, en la que el mercado espera que se recorte la tasa de facilidad de depósito, situándola aún más en negativo. El consenso baraja que del actual -0,03% se pase a un -0,04% o incluso al -0,05%, lo que arrastrará todavía más hacia abajo al euríbor.

Los hipotecados que revisen su cuota con el euríbor de febrero verán cómo por primera vez el tipo de interés aplicado será menor al diferencial pactado con el banco. Así, la cuota hipotecaria se verá reducida. Pero un estudio de kelisto.es advierte que la hipoteca media en España subirá unos 3.700 euros al año sólo si el euríbor a doce meses vuelve a situarse en los máximos históricos que marcó en 2008, es decir, en el 5,393%.

Según Mirabaud Securities España, la banca podría defenderse de los tipos bajos bien endureciendo el crédito o rebajando el coste de los depósitos. En un informe, el analista Fabio Mostacci apuesta por la rebaja de la remuneración de los depósitos y por el endurecimiento de los diferenciales de créditos como mecanismos de defensa.