Quiere hacer frente a la volatilidad de precios en España

Deoleo comprará más aceite en el extranjero para evitar riesgos

Una plantación de Deoleo.
Una plantación de Deoleo.

La aceituna ha alcanzado en 2015 un máximo histórico en precios. A una empresa aceitera como Deoleo este hecho ha deteriorado los márgenes y su ebitda, que cayó en el ejercicio pasado hasta la mitad.

Por ello y para dejar atrás las pérdidas de los últimos años, la compañía, que estrenó dirección en junio del año pasado con el nombramiento de Manuel Arroyo como consejero delegado, prepara un nuevo plan estratégico para junio, ya diseñado bajo el paraguas de CVC, que adquirió el 50,01% del grupo.

Dicho plan contempla una mejora de las condiciones de compra de materia prima. “Queremos frenar la volatilidad en los precios”, explicó el viernes Arroyo. Este cambio se llevará a cabo en dos líneas. El primero, consiste en apostar por los contratos a medio y largo plazo que asegure un precio estable. Por otro, la empresa buscará materia prima fuera de España. Actualmente el 70% de la aceituna usada procedía de olivos españoles. El objetivo de la empresa es reducir de forma significativa esta dependencia, aunque Arroyo no avanzó hasta qué punto.

Del exterior también llegará el crecimiento de la compañía. Arroyo destacó que el mercado del aceite marquista en España está en una situación “francamente difícil”. Por ello consideró que la oportunidad de generar valor para el grupo procederá del mercado internacional. “Mi sueño es doblar la participación de Deoleo en el extranjero”, señaló.

EE UU, donde la compañía tiene un 17% de cuota, junto con otros “seis o siete países”, serán los mercados en los que se centrará la compañía en los próximos años.

Arroyo también apuntó a otros cambios que están sobre la mesa para “mejorar la eficiencia del grupo”. Uno importante será la reducción de marcas en los lineales. La compañía actualmente cuenta con 14 marcas (entre las que están Carbonell, Koipesol, o las italianas Bertolli y Carapelli). “No necesitamos tantas marcas ni tantas referencias”, subrayó. “Tiene que haber una racionalización y una diferenciación entre ellas”.

El grupo busca con estas acciones crecer su peso en el mercado marquista internacional. De esta forma, busca elevar su actual cuota de mercado, en torno al 10%, y consolidarse como líder.

Sin embargo, Arroyo quiso dejar claro que pese a los problemas, no pierde la “esperanza” con el mercado español. “La situación del sector en el mercado nacional es muy difícil, por ello tenemos una labor importante de rediseñar nuestro trabajo”, apuntó. Esto supondrá también una “racionalización” de Carbonell, su principal marca en España.

Por último, el grupo llevará a cabo una política de reducción de costes en la cadena de valor, empezando por el envasado, con materiales más baratos. Arroyo anunció también que “revisará” la retribución del consejo.