Fundación Botín lanza la VII edición del programa Talento Solidario

La dinámica transformadora de las entidades sociales

Empleados del centro especial de empleo Esclatec montan un carrito de la compra motorizado.
Empleados del centro especial de empleo Esclatec montan un carrito de la compra motorizado.

Esclatec ha incorporado a su desempeño empresarial la cultura de la innovación, con personas capaces de gestionar esa transformación y con equipos altamente cualificados, lo que la ha permitido registrar un buen número de patentes de alta tecnología. Pero Esclatet no es una empresa al uso ni una startup, es un centro especial de empleo que además del desarrollo tecnológico aborda el reto de la inclusión social de las personas con graves discapacidades por medio del trabajo. “Somos un proyecto raro. Nuestro centro especial de empleo está integrado por 22 personas, de las que 15 tienen gran discapacidad; el que menos, un 78%”, afirma Xavier Caballero, director de Esclatec, dependiente de la Asociación Esclat de Barcelona, que trabaja con personas con parálisis cerebral.

Esclatec es una de las beneficiarias de la pasada convocatoria del proyecto Talento Solidario de la Fundación Botín, que acaba de poner en marcha su séptima edición. La necesidad de disponer de un servicio de I+D+i en el propio centro para desarrollar nuevas ideas y mejorar las existentes llevó a sus responsables a pensar en la incorporación de un nuevo ingeniero, “algo que no hubiera sido posible de no haber sido seleccionada por Talento Solidario”, reconoce Caballero.

Plazos

El plazo de presentación de solicitudes para las entidades, que se inició el 26 de febrero, estará abierto hasta el 16 de marzo, ambos inclusive, y se realiza exclusivamente online (www.fundacionbotin.org). La convocatoria para profesionales en situación de desempleo o contratación de servicios profesionales se abrirá del 5 al 17 de julio, ambos inclusive. El periodo de contratación financiado será de un año a partir del 2 de noviembre de 2016.

Talento Solidario es una iniciativa que la Fundación Botín puso en marcha en 2010 con el objetivo de profesionalizar el tercer sector en España, que representa el 8% del PIB y concentra alrededor del 10% de la fuerza laboral. En plena crisis económica, desde la Fundación Botín entendieron que el tercer sector debía afrontar un cambio de época debido al agotamiento de su modelo de crecimiento, basado en financiación pública, y a los recortes de prestaciones sociales. Y para mejorar el funcionamiento y gestión de las entidades sociales se pensó en personas cualificadas en paro. Se daba así, por un lado, un impulso a la labor de las entidades sin ánimo de lucro y por otro, se contribuía, modestamente, a descargar las listas del paro. A lo largo de las seis ediciones del programa se han generado 86 puestos de trabajo directo.

El programa Talento Solidario consta de dos convocatorias: una primera para entidades no lucrativas y una segunda para profesionales en paro o trabajadores autónomos. La novedad de esta séptima edición es la posibilidad de solicitar servicios profesionales, de carácter temporal, y que estos puedan ser realizados por trabajadores autónomos.

Las organizaciones tienen que tener su sede social en España y contar con al menos tres años de antigüedad. Además, no deben superar los dos millones de ingresos anuales y tienen que disponer de una plantilla de entre 2 y 25 empleados. De los proyectos presentados se preseleccionarán alrededor de 30, a los que la Fundación Botín proporcionará un servicio de consultoría y asesoría para que puedan revisar y mejorar sus planteamientos antes de pasar a la última fase. Para la elección final el jurado tiene en cuenta aspectos como el grado de innovación, la sostenibilidad, la posibilidad de colaborar con otras organizaciones, el impacto social del proyecto o la mejora que suponga en la organización interna.

Durante las seis ediciones de Talento Solidario se han puesto en marcha 75 proyectos sociales, de los que se han beneficiado, directa o indirectamente 1,8 millones de personas. En el caso de Esclatec, su inclusión en el programa le ha permitido potenciar su departamento de ingeniería, después de 17 años de andadura. “La incorporación de una ingeniera, Ariadna Medrano, nos ha permitido acortar el plazo de desarrollo de nuestra silla Estal (para personas con movilidad reducida) a solo un año, en lugar de los tres que hubiéramos necesitado”, remarca Xavier Caballero.

I+D+i desde el compromiso social

Especializada en la creación de productos dirigidos al sector de las tecnologías de apoyo a las personas con discapacidad, Esclatec ultima el proyecto de la silla Estal, que permite un grado mayor de libertad a las personas con movilidad reducida y está controlada por una app multifuncional.

“Una silla de ruedas convencional necesita un espacio mínimo de 1,5 metros para poder realizar las maniobras de movimiento. Con nuestra silla hemos anulado esa distancia. Se mueve sobre un eje y permite también el desplazamiento lateral, por lo que podrías ir paralelo a la pared de un museo viendo los cuadros”, explica Xavier Caballero, director de Esclatec. “La tecnología móvil que incorpora posibilita tomar las constantes vitales de la persona solo sujetando el móvil bajo el brazo o permitir la geolocalización del usuario”, añade.

Esclatec ha patentado además un carrito de la compra motorizado que, gracias a un acuerdo con la multinacional Rolser, empezará a comercializar en breve. “El carrito, como la silla, los tenemos expuestos en el Museo del Diseño de Barcelona”, apunta Caballero. El centro especial de empleo también ha patentado un control de lavandería con un sistema de identificación de prendas a través de radiofrecuencia, así como diversos vehículos automatizados.

Xavier Caballero reconoce que cuesta mucho dar confianza a las empresas cuando te presentas como un centro especial de empleo. “Unas reticencias que se vencen cuando los ven trabajar, soldando, montando placas electrónicas…”, reconoce. “Yo no cuento con personas con discapacidad, cuento con la capacidad de las personas, aprovechando sus capacidades”, enfatiza el director de Esclatec.