El índice hipotecario cerrará febrero bajo cero por primera vez

Doble bajada de intereses con el euríbor en negativo

Vista de un escaparate de una inmobiliaria en Madrid, con anuncios de pisos en venta.
Vista de un escaparate de una inmobiliaria en Madrid, con anuncios de pisos en venta. EFE

El euríbor que se utiliza para calcular la mayoría de las hipotecas a tipo variable en España está a punto de hacer historia. Casi con toda seguridad cerrará el mes de febrero en tasas negativas por primera vez. A falta de solo dos valores, la media mensual del euríbor a 12 meses marca el -0,007%, después de intensificar sus caídas en los últimos días. Una de las consecuencias directas es que la carga financiera de los hipotecados será menor. Pero menor por partida doble. Esto es así porque a medida que el euríbor ha ido bajando en los últimos años los intereses a pagar en las cuotas también se han visto reducidos. Pero ahora, además, con el euríbor bajo cero los intereses cobrados serán menores al diferencial establecido por la banca, algo que nunca había sucedido.

Visto el comportamiento del índice hipotecario en febrero, y ante la creciente expectativa de más medidas expansivas por parte del Banco Central Europeo (BCE) en marzo, algunos analistas ya prevén que el euríbor a 12 meses se situará por debajo de la barrera del 0% durante un tiempo prolongado. Para José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, el euríbor en negativo “irá a más en el futuro próximo”. El experto señala que, aunque es “complicado fijar” su evolución, puede oscilar entre el -0,5% y el -0,1% ya en verano.

Sobre la posibilidad de que las entidades financieras llegaran a pagar por haber prestado dinero para comprar una vivienda, Jaíme Díez, analista de XTB, sostiene que “es una opción que se contempla desde el punto de vista teórico y que a pesar de poder suceder en el plano real, será muy complicado que se produzca”. Explica que para que esto ocurra la caída del euríbor tiene que ser superior al diferencial. “Esta situación no sólo es complicada desde el punto de vista monetario al ser una caída muy profunda y que requeriría de una ingente cantidad de medidas monetarias adicionales, sino que además sus repercusiones para las entidades financieras serían extremadamente negativas”, apunta.

La banca defiende que, al margen del euríbor, el consumidor debe devolver íntegramente su deuda, por lo que el sector entiende que es viable que no se lleguen a pagar intereses pero en ningún caso que el banco tenga que abonar por haber prestado. Así, algunas entidades ya incluyen en los nuevos contratos hipotecarios cláusulas de tipos cero. Para Eduardo Triviño, director general de Triviño Abogados, “si estas nuevas cláusulas se vendieran en las condiciones de transparencia que exige el Tribunal Supermo, serían totalmente válidas”. Por otro lado, expone que en las antiguas hipotecas donde no aparecen este tipo de cláusulas, “en el escenario poco pensable de que el euríbor más el diferencial fuese negativo, no es que el cliente cobre intereses del banco, sino que la cuota hipotecaria sirve para amortizar capital por el importe de dicha cuota más el diferencial negativo del tipo de préstamo”. Es decir, que el banco calcularía la cuota de tal manera que no devolvería dinero al cliente, y dado que el banco considera que todo el capital prestado deber ser devuelto, destinaría la parte negativa de los intereses a incrementar el principal a devolver mensualmente.

Triviño lo ilustra con un ejemplo gráfico: “si pagas 500 euros a interés cero, esos 500 euros van directamente a amortizar capital. Pero si el tipo de interés aplicable fuera por ejemplo de un 1% negativo, la cantidad amortizada computable sería de 505 euros”, aunque el cliente realmente haga un desembolso de únicamente 500 euros. De este modo, las entidades financieras no perderían ingresos. Únicamente, acortarían ligeramente la vida media de los créditos.

Las entidades financieras tratan de protegerse ante la caída de tipos

La mayoría de las hipotecas variables del mercado aplica ya un interés fijo inicial que se suele cobrar durante los primeros meses de vida del préstamo y que, normalmente, suele ser más alto que el diferencial que después se sumará al euríbor. De esta forma, las entidades intentan protegerse de los tipos bajos con unos intereses seguros, al menos durante ese espacio de tiempo. La entidad vasca Kutxabank, que aúna a las antiguas cajas Kutxa, Caja Vital y BBK, ofrece una hipoteca con un diferencial de los más bajos del mercado, pero en el último año ha pasado de no tener tipo fijo de salida a sí tenerlo. En los primeros doce meses de hipoteca, la entidad aplica un interés fijo del 1,40%. La catalana Caja de Ingenieros, por su parte, cobra un 1,5%, pero solo durante el primer año y este tipo está condicionado a tener cierta vinculación.

Entre los pesos pesados del sector destaca Santander, que la pasada semana rebajó el diferencial de su hipoteca variable unidéndose así al club de bancos con diferenciales por debajo del 1%, pero, a su vez, también optó por incrementar el interés fjo de los dos primeros años, del 1,25% al 1,75%.
No todas las ofertas hipotecarias tienen este tipo fijo. La Hipoteca Naranja de ING Direct es de las pocas que no tiene interés inicial. Además, está la Hipoteca variable de BBVA que tiene únicamente un diferencial del 1,25%.