Juntos por el Empleo de Fundación Accenture implica a 1.083 entidades

Un lenguaje común para hablar de empleabilidad

Una beneficiaria del programa de empleo de la Fundación Secretariado Gitano.
Una beneficiaria del programa de empleo de la Fundación Secretariado Gitano.

En 2012, la Fundación Accenture logró reunir a entidades sociales, empresas y Administraciones públicas en torno al objetivo común de identificar y solucionar los desequilibrios del ecosistema de empleo y autoempleo de las personas con más vulnerabilidad, con la idea de aunar esfuerzos para conseguir mayor impacto. Surgió así Juntos por el Empleo de los Más Vulnerables, una iniciativa que perseguía dar un paso más en la inserción laboral de aquellos sectores más vulnerables (jóvenes que abandonaron prematuramente el sistema educativo, exreclusos, mujeres víctimas de violencia de género, inmigrantes, mayores de 45 años y personas con discapacidad, y que se estima que suman en torno a dos millones de personas, casi la mitad del número de parados total).

Actualmente el proyecto implica a 1.000 organizaciones sociales, 70 empresas y grupos empresariales y 13 Administraciones públicas de 25 países. “Este es el ecosistema donde se generan y debaten las distintas soluciones que es necesario poner para que las utilicen las entidades, para que vayan cubriendo todos esos agujeros que hay en el caminar de una persona alejada del empleo hacia el empleo”, comenta Ana Millán, directora de la Fundación Accenture. La iniciativa acaba de recibir el reconocimiento de los Premios Fundación Secretariado Gitano, en el apartado de empresa transformadora.

Balance de tres años

En los poco más de tres años que lleva en funcionamiento, Juntos por el Empleo se desarrolla ya en 25 países, sus soluciones las están utilizando 4.203 técnicos de empleo y de ellas se han beneficiado 298 entidades. Además, 197.093 beneficiarios han pasado por estas soluciones y hay 156.445 personas ya formadas. En total se han dado 17 millones de horas de formación

En el camino hacia el empleo o el autoempleo, el programa aporta 21 soluciones. El recorrido da comienzo con siete soluciones transversales, sobre gestión, formación, financiación e impacto. A partir de ahí se divide en itinerarios hacia el empleo (seis soluciones), por un lado, y hacia el autoempleo (ocho soluciones), por otro. Con una fase inicial de formación específica para cada uno de los recorridos, el programa continúa con el aprendizaje en la empresa y la intermediación laboral para llegar a la meta de la obtención de empleo por cuenta ajena; y por el acceso a microcréditos y el acompañamiento en el negocio en el caso del autoempleo.

“Todas estas soluciones se montan en una innovadora plataforma tecnológica de Accenture, que es un cloud, una plataforma multicliente, y se ofrecen gratuitamente al tercer sector. La entidad social se conecta a la nube y ahí hace todo, sin pagar absolutamente nada”, explica la directora de Fundación Accenture.

La Fundación Secretariado Gitano es una de las entidades que han acompañado al programa desde el principio en el diseño de las soluciones. Esta organización trabaja en toda España y también en el ámbito europeo desde hace más de 30 años. A través de su programa Acceder, la fundación trabaja principalmente para la inserción laboral de la población gitana, aunque no de manera exclusiva. “Todo lo que hacemos tiene un componente de interculturalidad. No tiene sentido hacer espacios segregados para trabajar con la población gitana. Si lo que buscamos es la inclusión en el mercado laboral por cuenta ajena principalmente, en este hay toda clase de gente”, asegura Arantza Fernández, directora del departamento de empleo de la fundación. “Tenemos unos ratios de atención de un 75% de población gitana y un 25% de no gitanos, pero estos, en muchos casos, comparten características de la población gitana: son vecinos de los mismos barrios, con las mismas condiciones socioeconómicas, baja cualificación, escasa formación básica y con pocas competencias para el empleo”, continúa Fernández.

Las posibilidades de empleo están mayoritariamente en el comercio. “Grandes superficies, pero también pequeño y mediano comercio. Y luego también lo que tiene que ver con el sector servicios, limpieza, etc. Estamos hablando de perfiles de baja cualificación”, puntualiza Arantza Fernández.

Competencias básicas y transversales

La Fundación Secretariado Gitano inició en 2000 el programa Acceder con el foco puesto en el empleo como llave de la inclusión social. La puesta en marcha de Juntos por el Empleo supuso un salto cualitativo. El programa que más les ha aportado es Emplea+, reconoce la directora de empleo de la fundación, Arantza Fernández. Se trata de una herramienta de diagnóstico de la empleabilidad a través de competencias. “Supuso un cambio en la forma en que trabajábamos, en cómo diagnosticábamos a la persona. Sirve para ver en qué tiene que mejorar esa persona y en qué tienes que centrar su formación. En lugar de hacer ese diagnóstico solo en temas profesionales, se centró más en competencias básicas y transversales”.

Esta herramienta, como destacan tanto la directora de la Fundación Accenture, Ana Millán, como Arantza Fernández, permite a las entidades sociales hablar el mismo lenguaje que las empresas. “Cuando una empresa te pide una persona para un puesto, te puede pedir que tenga determinados conocimientos técnicos, pero luego lo que busca es que tenga habilidades y capacidades que no tienen que ver con lo profesional. “Eso nos permite ser ágiles en la respuesta y ajustar muy bien los perfiles de las personas que mandamos a las empresas”, subraya Fernández.

El itinerario formativo es personalizado. Hay de partida un itinerario tipo para todas las personas que solicitan sus servicios, pero muchas veces lo que manda es la necesidad y la urgencia de encontrar algo. “Para nosotros lo ideal es que la persona mejore su cualificación, tanto profesional como con todo lo que tiene que ver con competencias básicas y transversales: comunicativas, en matemáticas, autoconfianza… que muchas veces son más importantes que saber manejar una máquina en concreto, que eso se aprende pronto”, destaca Fernández.

El año pasado, la fundación atendió en torno a 18.000 personas y consiguió más de 5.000 contratos de trabajo, con unas 3.000 personas contratadas.

Desde 2007 se ha incidido también en la educación como otra llave esencial para la inclusión, a través del programa Promociona.