Al estilo de la CNMV

Unespa propone convertir Seguros en una comisión

La presidenta de la patronal aseguradora augura dificultades al supervisor para cumplir con su labor al calor de la nueva normativa y pide que se refuerce al nivel de Europa

Pilar González de Frutos, presidenta de la patronal de las aseguradoras españolas (UNESPA).
Pilar González de Frutos, presidenta de la patronal de las aseguradoras españolas (UNESPA).

La llegada, a escala europea, de la nueva regulación para el sector de los seguros, Solvencia II, exige un paso adelante por parte de las entidades, pero también del supervisor. Así lo cree, al menos, Pilar González de Frutos, presidenta de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa), que opina que, si bien hasta el momento la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) “ha hecho un trabajo excelente en la supervisión”, ahora requerirá de más medios y fuerza para acometer el reto que supone el nuevo marco regulatorio.

“Se necesita un supervisor fuerte, y tendrá que verse reforzado técnica y jurídicamente hasta que su nivel de capacidad sea equivalente a los países del entorno”, sostiene González de Frutos, que ve en reforzar la DGSFP un paso imprescindible porque “no puede existir un mercado de seguros fuerte sin un supervisor fuerte”. Para ello, la presidenta de la patronal propone transformar al supervisor en una comisión, al estilo de la CNMV, que cuente con los medios necesarios para garantizar el correcto cumplimiento de su tarea.

En línea con su patronal se posicionaron los representantes de las empresas del sector asegurador que asistieron ayer a la presentación del estudio sobre el impacto económico de los cambios normativos de los seguros. Así, Manuel Aguilera, director del servicio de estudios de Mapfre, considera que el fortalecimiento de la DGSFP deberá venir de una mayor formación de los miembros así como de un mayor presupuesto. “Lo que necesite para cumplir con su función adecuadamente”, señala Aguilera, que prefiere quedarse al margen en lo relativo al debate de cómo debería ser la estructura organizativa del supervisor.

Y es que la polémica está servida cuando se habla del sistema de supervisión de seguros español. El subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, lo definió recientemente como “obsoleto por depender del Gobierno de turno", en concreto, del Ministerio de Economía, "en contra de lo predicado por los estándares supervisores y las mejores prácticas internacionales” y pidió que el propio Banco de España se encargase de su supervisión. Por su parte, el propio Ministerio de Economía respondió a estas declaraciones recordando que el sector asegurador ha superado la crisis financiera internacional manteniendo un “alto grado” de solvencia y sin recurrir a dinero del contribuyente, “lo contrario a lo que ha sucedido en el sector bancario”.

Por otro lado, en lo que respecta a las implicaciones de la nueva normativa de cara a las empresas aseguradoras, la presidenta de Unespa ha asegurado que la aplicación de Solvencia II llevará a maximizar la rentabilidad técnica del negocio, en tanto que contribuirá a “una gestión impecable en las compañías gracias a la transparencia que exige”. Las entidades deberán informar al público en general sobre su situación y solvencia, una gran cantidad de datos cuya interpretación por parte de los consumidores supondrá también un reto, según la González de Frutos.

A medio y largo plazo, esta regulación conllevará movimientos corporativos en el sector. Concretamente, desde Unespa prevén que la aplicación de la nueva normativa se traducirá en la venta de carteras y en fusiones y adquisiciones de compañías aseguradoras.