La Caixa celebra los cien años de su programa de envejecimiento activo

El compromiso con la vida de las personas mayores

Dos usuarias del EspacioCaixa Madrid participan en un curso de retoque fotográfico.
Dos usuarias del EspacioCaixa Madrid participan en un curso de retoque fotográfico.

No se deja de aprender, todavía tenemos mucho que aprender. Cada uno con sus habilidades y sus capacidades. Hay que envejecer con alegría. Adelante y a por todas”. Azucena Vicente es uno de los 140.000 usuarios del EspacioCaixa Madrid y de los 39 centros adscritos en esta comunidad de la Obra Social La Caixa donde se desarrollan un buen número de actividades para fomentar el papel activo de las personas mayores.

El Programa de Personas Mayores de la Obra Social La Caixa, considerado el más emblemático para la entidad, arrancó con un primer Homenaje a la Vejez celebrado en Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona) en 1915. Para celebrar este centenario, la entidad ha programado diversas jornadas conmemorativas en toda España, un total de 20, hasta mediados de año, con conferencias y coloquios a cargo del equipo científico de Matia Instituto Gerontológico. La pasada primavera la efeméride se festejó con un acto donde el presidente de la Fundación Bancaria La Caixa, Isidro Fainé, acompañó a 400 personas mayores en el mismo escenario de ese primer acto de acción social de la entidad.

ExpoCaixa Madrid

La promoción de la salud y de la calidad de vida de los mayores, el mantenimiento de las capacidades físicas y mentales, la participación social y el fomento de la autonomía personal se establecen como objetivos en el desarrollo de los programas de envejecimiento activo y saludable y de prevención de la dependencia que se llevan a cabo en el EspacioCaixa Madrid y los 39 centros de mayores adscritos al convenio de colaboración con la Obra Social La Caixa.

Durante estos cien años, La Caixa ha ido actualizando y adaptando las propuestas a las necesidades y evolucionando de la atención asistencial al liderazgo y la participación. “Las personas mayores, cuando se jubilan, reconstruyen un poco su vida y dedican tiempo a actividades que no han podido hacer en otro momento. A aprendizajes nuevos. Todo eso les ayuda a mantener además todas sus capacidades en plena forma, tanto físicas como intelectuales. Es una faceta de su actividad pero también tienen un papel social importantísimo, como es la transferencia de cuidados”, explica Mayte Sancho, asesora científica de la Fundación Matia Instituto Gerontológico.

Actualmente, el Programa de Personas Mayores de la Obra Social La Caixa cuenta con 612 centros en titularidad propia o en convenios con Administraciones en toda España. Cada año, más de 803.900 mayores españoles participan de las actividades y se implican en iniciativas de bienestar y salud (risoterapia, memoria, sueño…), informática y comunicación (redes sociales, retoque fotográfico, internet…), desarrollo personal y ciclo de vida, formación (desde ajedrez a pintura, dibujo, ópera del siglo XX o cultivo de flores, por ejemplo) y de participación social y voluntariado. En total suman más de 1.500 actividades.

Azucena Vicente anima a las personas mayores a participar en las actividades –“Yo me apunto a todo”– para las que no se exige ningún requisito, solo inscribirse. “La Caixa no exige nada, ofrece desde que entras por la puerta. Es el mejor sitio que hay, respiras una tranquilidad absoluta”, enfatiza Vicente.

Los programas que se desarrollan van dirigidos a realizar una actividad útil, con sentido, en las personas mayores y a potenciar el compromiso con la vida, destaca Sancho. “Ahora también hay programas que tratan temas como el sueño o la adaptación de determinadas pérdidas. Tratan asuntos de lo que llamaríamos segunda vejez, que son la fragilidad. No son dependientes, pero ya son muy mayores y empiezan a tener dificultades para algunas cosas”, destaca.

“Cada día descubro cosas nuevas que tenía dormidas. Es lo más interesante del mundo, disfrutar de lo que nos rodea. Me siento como si hubiera salido del cascarón de nuevo. Envejecer es muy bonito, tiene su encanto”, concluye Vicente.