Supone el despido de 500 trabajadores

Delphi planea cerrar su planta de Barcelona a finales de año

Multinacional Delphi, en Sant Cugat del Vallés (Barcelona). EFEArchivo
Multinacional Delphi, en Sant Cugat del Vallés (Barcelona). EFE/Archivo EFE

Delphi, dedicada a la fabricación de componentes para el automóvil, vuelve a salir a la palestra por el cierre de una de sus instalaciones. Tras el dramático cierre de la planta de Puerto Real (Cádiz) hace nueve años, la dirección de Delphi comunicó ayer a los sindicatos su intención de cesar la actividad de la planta de Sant Cugat del Vallès (Barcelona) a finales de este año, según informaron responsables de CC.OO. El fin de la actividad industrial afecta a 500 empleados.

La dirección de la multinacional norteamericana argumentó a los trabajadores que los motivos que justifican esta decisión son el entorno económico y de negocio, que no permiten que la planta sea competitiva, los costes estructurales de la factoría, y la falta de suficiente carga de trabajo para mantener la actividad.

En un comunicado, CC.OO. rechazó esta decisión y ha exigido a la multinacional que “abra un proceso de negociación y diálogo para buscar alternativas al cierre definitivo”, aseguró José Antonio Morán, presidente del comité de empresa a Cinco Días. “Si acaso no aparece ninguna otra vía para mantener abierta la fábrica, se procederá al cierre ordenado”, explicó Morán, extremo al que se oponen radicalmente desde los sindicatos.

La compañía, según recoge Europa Press, manifestó que es consciente del impacto de esta medida y ha trasladado su intención de colaborar con los sindicatos para alcanzar un acuerdo que minimice los efectos negativos. También afirmó que “trabajará para fomentar la reindustrialización de la planta”.

“La empresa aduce que cierra porque no somos competitivos y si que lo somos. Lo que pasa es que quieren ponernos al nivel de costes de sus fábricas de Rumanía y eso no podemos permitirlo. Quieren deslocalizar a países más baratos”, aseguró Morán.

El presidente explicó que “llevamos meses preparandonos para un escenario así” porque “la instalación no recibía nuevos encargos por parte de la empresa y los pedidos habituales se estaban reduciendo”.

A finales del año pasado, el comité de empresa ya manifestó su preocupación por el futuro de la factoría debido a que los principales clientes, Renault y Daimler, habían reducido sus pedidos.Al verse en esta situación, la plantilla contrató una empresa especializada que “busque posibles inversores que quieran hacerse cargo de la actividad industrial” de Sant Cugat.

“Las instalaciones son modernas y la plantilla está formada. No hay razón para cerrar”, reclamó Morán. Aunque están buscando interesados “principalmente entre empresas que se dedican a la fabricación de componentes para la automoción, no descartamos que aparezcan interesados de otros sectores”, señaló.

La planta de Sant Cugat, que emplea a también a unos 200 trabajadores indirectos, está instalada en la ciudad desde 1962, y aunque en todo este tiempo ha habido expedientes de regulación de empleo, huelgas y reivindicaciones, nunca se había estudiado la posibilidad de cerrarla.
A finales de 2013, Delphi ya presentó un ERE en su planta de Sant Cugat que se saldó con 126 afectados: 31 salidas forzosas, 36 prejubilaciones y 59 bajas voluntarias.