Rompería la racha de tres años seguidos de caída

España negocia elevar vuelos con Rusia ante el futuro boom turístico

En la actualidad solo hay disponibles 112 frecuencias (viajes de ida y vuelta)

La comunidad más beneficiada sería Cataluña

Turismo ruso en España

Rusia se convirtió en 2012 en el mercado emisor de turistas más importante para España. Tras crecer cuatro ejercicios consecutivos a ritmos anuales del 30%, cerró con 1,6 millones de visitantes (un 2,6% del total) y con 9 millones de pernoctaciones (3,1% del total), por encima de otros países que aportan mucho más turismo como Italia u Holanda. Ese crecimiento convirtió al mercado ruso en prioritario para España por su mayor capacidad de gasto y sus estancias más prolongadas.

Petroleo Brent 60,440 0,683%

Unas expectativas que no se cumplieron por la conjunción de una coyuntura económica compleja. La apreciación del rublo frente al euro encareció una media de 500 euros los viajes a España, a lo que se unió la depreciación del crudo (una de las principales fuentes de ingresos del país) y la recesión económica, con la consiguiente reducción de renta disponible. Un panorama que ha llevado a cerrar el pasado año con 955.976 visitantes, un 32,7% menos en un año, y con 3,8 millones de pernoctaciones, un 50% menos que en 2014.

Una situación que se puede revertir este año por el cierre de Turquía y Rusia, los dos principales mercados receptores de turistas rusos. Fuentes aéreas confirman que la guerra diplomática entre Rusia y Turquía ha llevado al Ejecutivo de Putin a cancelar las licencias a las líneas aéreas turcas que operaban en suelo ruso. También aseguran que las peticiones procedentes de Egipto se han rebajado a la mínima expresión tras la última explosión de un avión ruso que causó 224 muertes. Y ahí es donde surge España, el cuarto mercado que más turistas rusos recibió en 2014, por detrás también de Grecia y por delante de Tailandia.

Y para ello Aviación Civil, organismo dependiente del Ministerio de Fomento, va a iniciar en breve las negociaciones con Rusia para tratar de suavizar los límites impuestos a las frecuencias en 2012 ante la mayor demanda de las aerolíneas. Ya hizo un movimiento similar en marzo de 2015, cuando dos compañías (Aeroflot y Transaero) reclamaron más frecuencias y finalmente se elevó a 7 a 14 los vuelos asignados a dos ciudades sin definir para atender la mayor demanda entre Moscú y Málaga. Las condiciones del memorando firmado entre España y Rusia, tras el cambio realizado del pasado ejercicio, establecen 112 frecuencias (ida y vuelta), de las cuales 42 están fijadas para la ruta Barcelona-Moscú, 28 para Madrid-Moscú, 14 para Alicante-Moscú, 14 para España-San Petersburgo y 14 para cualquier conexión entre dos ciudades.

El turismo ruso, en cifras

Llegadas: El máximo se alcanzó en 2012, con 1,581 millones. En tres años ha perdido más de 600.000 visitantes.

Gasto: Cada turista ruso gasta 1.487 euros en su estancia frente a los 976 de la media. El gasto diario es de 138 euros frente a los 109 de media.

Pernoctaciones: Es de los mercados más importantes, ya que las estancias llegan hasta 15 días.

Fuentes de Aviación Civil confirman que todavía no ha habido ninguna petición oficial, pero que existe plena disponibilidad para negociar con las autoridades rusas. El interés del sector se centra en el fuerte potencial del turista ruso (gasta un 30% más que la media y sus estancias son más prolongadas) y en que hay un núcleo de 15 millones que siempre viajan, con independencia del ciclo económico.

Iberia y el cierre del espacio aéreo

El derribo de un caza ruso en el espacio aéreo turco provocó no solo un conflicto diplomático entre Turquía y Rusia, sino que obligó a las aerolíneas a echar cuentas ante el endurecimiento de la concesión de permisos a las aerolíneas para traspasar el espacio aéreo ruso. Es el caso de Iberia, que anunció hace un par de semanas que retoma su interés por el mercado asiático con la próxima puesta en marcha de dos nuevas rutas directas y sin escalas que conectaran España con Tokio (Japón) y Shangai (China). El sobrecoste que debe asumir por no poder atravesar el espacio aéreo ruso (la falta de rentabilidad llevó a Air Europa a anular frecuencias en 2006) y tener que hacer rutas más largas para llegar a Asia lo compensará con el ahorro en combustible que le proporcionarán los nuevos Airbus con los que planea hacer esos desplazamientos.