Entrevista con el mejor gestor de fondos español: José Miguel Fernández

“Somos capaces de hacerlo bien bajo cualquier circunstancia”

El responsable de gestión cuantitativa en Andbank tiene la máxima calificación de Citywire

Es el único gestor de fondos español que tiene esta distinción en Bolsa europea

José Miguel Fernández, gestor del fondo Halley Sicav European Equities.
José Miguel Fernández, gestor del fondo Halley Sicav European Equities.

José Miguel Fernández, gestor del fondo Halley Sicav European Equities, de Andbank, es una de las estrellas emergentes en el panorama europeo de la gestión de activos. Recientemente ha sido distinguido con la calificación AAA que otorga la firma Citywire, lo que implica que su gestión de los tres últimos ejercicios –ajustada a los riesgos asumidos– está entre las mejores para esta categoría de activos, una de las más disputadas del mundo. Se puede decir que actualmente está entre los 10 mejores especialistas de Bolsa europea, una rara avis para un negocio controlado por las grandes firmas de la City londinenes. Aplicando un símil futbolístico, sería como si el Rayo Vallecano llegara a disputar la ronda final de la Champions League, durante tres temporadas seguidas. La clave de este éxito está en su metodología de inversión, basada en el análisis cuantitativo.

Las principales apuestas del fondo

José Miguel Fernández no fija un criterio previo sobre el peso que debe tener un determinado sector o país en el peso total de la cartera del fondo. “Nuestro análisis es de abajo arriba. Miramos las tripas de las compañías, y si nos gustan, las compramos”, explica.

Entre las compañías que están más representadas en Halley Sicav European Equities están los fabricantes de componentes de la industria del automóvil, como Valeo o Continental –“nos gustan mucho más que las automovilísticas”–.

El fondo también tiene apuestas en compañías del sector de la salud, como Sanofi, GlaxoSmith y Bayern, “puesto que cumplen los tres criterios de los estilos de inversión”. Entre las tecnológicas, destacan Thales y Cap Gemini. 

Por países, el conjunto de compañías del fondo tiene una sobreponderación de países de la Unión Europea, mientras que Suiza y Reino Unido tienen una menor representación. España tiene muy poca presencia: en la última cartera publicada solo aparecía Gamesa.

Halley Sicav European Equities tiene cinco estrellas Morningstar. Su origen es un fondo domiciliado en Andorra, que desde sus orígenes ha mantenido la misma filosofía de inversión. Hace cuatro meses, Andbank ha decidido lanzar un producto que utiliza esta estrategia de inversión, pero solo para renta variable norteamericana.

La sicav cuenta con un patrimonio de 24 millones de euros, y el fondo andorrano tiene otros 90 millones.


Pregunta. ¿Cómo se ha comportado el fondo que gestiona en los últimos años?

Respuesta. Hemos batido sistemáticamente al mercado y a la inmensa mayoría de nuestros competidores directos. En 2013 el fondo logró un rendimiento del 29,31%. En 2014 rentó un 7,33%. Y en 2015 subió un 15,07%, a pesar de las fuerte volatilidad bursátil que marcó el ejercicio. 

P. ¿Cómo se puede definir Halley Sicav European Equities?

R. Se trata a todos los efectos de un fondo de inversión, con jurisdicción luxemburguesa, y que comercializamos en España. Invertimos en renta variable de compañías de toda Europa, especialmente de gran tamaño. La dimensión media de las empresas que tenemos en cartera es de 5.000 millones de euros.


P. ¿Cuál es el proceso de inversión que ha permitido generar tan buenos retornos?

R. El fundamento es una gestión sistemática de los tres estilos de inversión más utilizados, lo que nos permite aprovechar ineficiencias del mercado que se producen por comportamientos erróneos de los gestores, como el sesgo nacional, que lleva a los administradores de los fondos a tener una cierta predisposición por las empresas de su país, aunque no sea la decisión más adecuada para los partícipes del fondo.


P. ¿Cómo se ejecuta esa combinación de estilos de inversión?

R. Hay un estilo de inversión conocido como value, que se basa en identificar compañías que tengan buenas valoraciones en relación a sus estados financieros y coticen baratas en relación a su valor intrínseco; el estilo momentum, se basa en la teoría de que los valores que más han subido tienden a seguir subiendo;y el estilo quality, invertir principalmente en títulos de empresas cuyas características financieras demuestren un sesgo hacia la alta calidad. Cada uno de estos estilos de inversión es especialmente favorable para un momento de mercado determinado, así, la inversión quality destaca en mercados bajistas, como el actual, la inversión momentum es buena en mercados alcistas, como los registrados en 2013 y 2014 y la inversión value es óptima para los mercados laterales.


P. ¿Buscan empresas que todas estas categorías?

R. Sería lo ideal, pero es prácticamente imposible. Nosotros intentamos que todas nuestras inversiones tengan alguna característica que las haga atractivas para esos tres modelos de inversión. Tal vez no se cumpla con todas las empresas, pero la clave es que el conjunto de la cartera esté proporcionada y estén presentes estas características.


P. ¿Qué consiguen con esa combinación?

R. Nosotros no sabemos cuál será la tendencia a corto plazo del mercado, no sabemos si en un mes va a subir o a bajar. La fortaleza de nuestro proceso de inversión es que nos permite obtener buenos resultados en cualquier circunstancia. Somos capaces de generar valor tanto si está diluviando como si hace un tiempo soleado.


P. ¿Qué factores analizan para encuadrar a cada compañía dentro de uno de esos tres modelos?

R. Tomamos en cuenta decenas de parámetros para cada tipo gestión. En las value analizamos los flujos de caja, las ventajas competitivas, el nivel de apalancamiento. En las momentum, analizamos factores cómo las variaciones en las recomendaciones de analistas. Intentamos que sean datos lo más objetivos posibles, y revisamos constantemente el modelo para perfeccionar el diseño.


P. ¿Cuántas compañías tienen en cartera?

R. Tenemos unos 120 nombres, por lo que el grado máximo de concentración suele ser muy bajo, nunca más de un 2,5%.