El concurso parte de 15 trenes, con posibilidad de otros 15

Siete candidatos pugnan por el pedido millonario de Renfe

Alstom Transporte, CAF, Talgo, Bombardier, Hitachi, Siemens y Alstom Transport pasan el corte

Las 15 primeras unidades con el mantenimiento ascienden a un máximo de 1.400 millones

El presidente de Renfe, Pablo Vázquez.
El presidente de Renfe, Pablo Vázquez.

Renfe mantiene en todo lo alto las expectativas de completar el concurso para la adquisición de nueva flota de trenes de alta velocidad. El operador dependiente del Ministerio de Fomento, que dirige en funciones Ana Pastor, ha iniciado la segunda fase de la licitación con la precalificación de siete posibles proveedores: Alstom Transporte, CAF, Talgo, Bombardier, Hitachi Rail Italy, Siemens y Alstom Transport. Es decir, han pasado el corte todas las empresas que se habían presentado inicialmente.

El proceso, aprobado por el consejo de Renfe el pasado 10 de noviembre y cuya finalización dependerá del próximo Gobierno, prevé el suministro de 15 trenes a los que podrían sumarse otros tantos, en lotes de cinco. Además, se pone en juego el mantenimiento durante 30 años con la posibilidad de una prórroga de diez más.

Requerimientos

Los nuevos trenes deberán rodar en ancho europeo UIC y ser capaces de circular a más de 320 kilómetros por hora. El pliego de condiciones del concurso advierte que han de ir equipados con sistemas tritensión y de señalización ERTMS y Asfa Digital.

En un contexto de competencia en precios con el autobús y las aerolíneas de bajo coste, Renfe busca trenes de gran capacidad, con un mínimo de 400 plazas divididas en dos clases.

Los fabricantes han debido demostrar solvencia técnica y económica, tras lo que viene la presentación de ofertas en este procedimiento de licitación abierta. El importe máximo marcado por la empresa pública para los 15 primeros trenes con 40 años de mantenimiento es de 1.401 millones de euros. Una cifra que ascendería a un tope de 2.642 millones si la compra llega a las 30 unidades con los citados 40 años de mantenimiento.

Renfe ha explicado que se trata de llevar a cabo un pedido progresivo "que se adapte a la evolución de las necesidades" de la compañía. La semana pasada en la feria de turismo Fitur el presidente del operador ferroviario, Pablo Vázquez, recordó la esperada liberalización del transporte de pasajeros como un hito al que deben adaptarse tanto la flota, como la atención al cliente y la propia plantilla, esta última en proceso de rejuvenecimiento.

Esta es la primera vez que Renfe se plantea una adquisición de este volumen aparejada a la conservación de la flota durante sus 40 años de vida útil. Sin embargo, la licitadora se reserva las intervenciones de segundo nivel y un 30% del servicio de mantenimiento, lo que asciende a unas 40.700 horas anuales de producción.