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La mejor cura para un petróleo barato

Cuando el precio del petróleo superó la barrera de los 100 dólares por barril a principios de 2008, Goldman Sachs proclamó que se dirigía hacia los 200. Ahora que el petróleo se ha hundido por debajo de los 30 dólares, Morgan Stanley sugiere que el precio podría caer por debajo de 20. Tales comentarios son buenos ejemplos de extrapolación lineal. Pero el mundo es cíclico.

El viejo proverbio del mercado de que “la mejor cura para los precios altos son precios altos” también funciona a la inversa. Durante la fase de auge del superciclo de las materias primas, el aumento de la inversión empujó la oferta al alza y los precios a la baja. De forma similar, los actuales recortes de gasto de capital por parte de los productores de energía preparan el escenario para el próximo mercado alcista del petróleo.

La mayoría de los inversores creen en la idea de que los mercados vuelven a un precio equilibrado y estable, pero ignoran cómo se produce. Funciona principalmente a través de cambios en el lado de la oferta. El aumento de los precios de producción y la rentabilidad en la mayoría de las industrias tienden a provocar una respuesta de la inversión. Con el tiempo, el aumento de la producción sirve para bajar los precios. Este proceso es aún más pronunciado en industrias con activos pesados, como las compañías mineras de materias pesadas como el mineral de hierro, el cobre y el zinc.

Desde el verano de 2014, el precio del petróleo ha caído más de un 70%. El mercado de mineral de hierro se ha reducido aún más. Los proveedores de materias primas han respondido a la caída de los precios recortando el gasto de capital. Las compañías petroleras retrasaron el gasto de cerca de 380.000 millones de dólares en 2015, según la consultora de energía Wood Mackenzie. Este año, las empresas mineras globales tendrán que reducir el gasto de capital alrededor de un 25%.

La mayoría de los inversores creen en la idea de que los mercados vuelven a un precio equilibrado

Dado que los mercados del petróleo y los metales industriales se han movido más o menos al mismo ritmo en la última década, es fácil llegar a la conclusión de que se enfrentan a perspectivas similares. Después de todo, el petróleo y la mayoría de los otros productos básicos se han estado moviendo de forma inversa al dólar estadounidense y han reaccionado negativamente a la subida de tipos de la Reserva Federal. Tanto el petróleo como las materias primas, como el mineral de hierro, se encuentran actualmente con un exceso de oferta. En las industrias energética y minera, los operadores con problemas de liquidez se ven obligados a mantener la producción a precios cada vez más bajos con el fin de pagar sus deudas.

Sin embargo, las condiciones de la industria de suministro sugieren que los ciclos de energía y materiales básicos terminarán por divergir. Es probable que los recortes actuales en el gasto de capital tengan un impacto relativamente moderado a corto plazo en el futuro suministro de materias primas industriales. Se debe a que muchas de las minas abiertas en los últimos años son extremadamente eficientes. Las perspectivas para el petróleo son bastante diferentes. Aunque el coste marginal de la producción para las compañías extractoras ha caído, ha subido para el sector energético.

Un cálculo aproximado de Emad Mostaque, de Ecstrat, consultora independiente de mercados emergentes, demuestra el potencial impacto que los recientes recortes en inversión pueden tener en el futuro suministro de petróleo. El gasto de capital de la industria por barril de petróleo es de alrededor de 25 dólares, afirma Mostaque. Tomando esta cifra como base, los recortes del año pasado de 380.000 millones de dólares podrían reducir el futuro suministro de petróleo en unos 15.000 millones de barriles. Esto equivale a poco más de cuatro millones de barriles diarios para los próximos diez años. Se calcula que el exceso de oferta actual en el mercado del petróleo es inferior a dos millones de barriles diarios. Cada año, la industria necesita reemplazar a unos cinco millones de barriles de petróleo al día con el fin de mantener la producción. Teniendo en cuenta los planes de inversión actuales de la industria, se puede dar casi por descontada la futura escasez de petróleo.

La industria minera puede tener que esperar más tiempo para que su ciclo gire, especialmente teniendo en cuenta su mayor exposición a la tambaleante economía china. El mercado del petróleo, sin embargo, parece estar preparado para demostrar otra perogrullada: que la mejor cura para los precios bajos, son los precios bajos.