Estrategias para conseguir más clientes y más vinculados

¿La banca española es ya digital o es solo un escaparate?

¿La banca española es ya digital o es solo un escaparate?

Pese a no tener ficha bancaria, lo cierto es que opera igual que cualquier entidad financiera, con productos específicos y comisiones a medida del público al que va dirigido, los jóvenes de 18 a 35 años de edad, conocidos como la generación millennials. De hecho, uno de los atractivos de este servicio o banco por móvil es que no tiene comisiones, por lo menos de el momento.

La noticia de su lanzamiento causó gran impacto entre los clientes de otras entidades como entre los directivos de la competencia. Y es que dicen que quien da primero da dos veces, aunque también es verdad que este dicho no siempre se cumple. Unos días antes, el lunes, Bankia también sorprendió al sector y se adelantó a sus rivales con otro anuncio. En ese caso fue con la supresión de las comisiones a 2,4 millones de clientes por tener domiciliada su nómina o contar con una pensión en la entidad superior a 200 euros.

Lo cierto es que las entidades han comenzado a mostrar sus cartas sobre sus estrategias para conseguir más clientes y más vinculados durante el presente ejercicio. Son diferentes modos de hacer, pero al final persiguen el mismo objetivo, lograr fidelizar más al cliente y aumentar su base de ingresos en un año considerado aún muy complicado para el sector. Solo hay qye ver las caídas generalizadas en Bolsa de los bancos, superior a la del resto de las empresas del Ibex.

El anuncio de La Caixa, o mejor dicho de su banco, CaixaBank, ha tenido un gran impacto mediático, cierto, y el objetivo de captar 500.000 clientes jóvenes en dos años no deja de ser ambicioso. Pero puede que la operación se convierta en un traspaso de los clientes más jóvenes (los de 18 a 35 años) de CaixaBank a ImaginBank, o de la captación de nuevos usuarios que tardarán aún varios ejercicios en aportar rentabilidad al banco.

De momento, es una estupenda y pensada campaña de marketing que ha tenido su efecto y al que seguro que seguirán otros rivales. Bankinter, de hecho, también va a potenciar su banca por móvil, canal que se ha convertido en su apuesta para este año.

Todas las entidades financieras, además, se han unido para crear una única plataforma de pago inmediato por móvil con la idea de potenciar este sistema de transacciones y, por lo tanto, de impulsar este terminal para hacer banca.

Como anécdota de la presentación de ImaginBank hay que decir que, como ocurre hasta en las mejores familias, el primer día de su nacimiento, es decir, el jueves, la aplicación dio algún que otro susto a sus responsables al registrarse varios fallos de funcionamiento, pero se subsanó rápidamente. Eso sí, para darte de alta en el banco como cliente debes acudir a una oficina, algo que choca un poco con el espíritu digital de ImaginBank, pero seguro que solo es cuestión de tiempo que se pueda hacer uno cliente desde el propio móvil. Son gajes del oficio por ser el primero.

Bankia ha apostado por abrir la guerra de las comisiones. Su presidente, José Ignacio Goirigolzarri, explicó que tras un severo análisis y tras analizar todos los correos y reivindicaciones de los clientes de la entidad, su principal inquietud era el cobro de comisiones. No entienden tener que pagar por algunos servicios que consideran básicos en un banco. De ahí, que Bankia optase por esta estrategia para captar y vincular más al cliente, explica la entidad.

Dos entidades con perfiles de clientes muy similares (tanto La Caixa como Bankia tienen sus orígenes en las cajas de ahorros), y con un negocio prácticamente igual –banca doméstica–, han recurrido por iniciar el ejercicio con planes completamente distintos, aunque el fin es el mismo, captar clientes y vincular más a los que tienen. Eso sí, el anuncio de CaixaBank, tiene una menor repercusión sobre el cliente, pero ha logrado sorprender más al mercado por su novedad.

Es posible que a lo largo de este ejercicio otros bancos sorprendan con nuevas armas para captar o vincular a los clientes, o incluso que recurrar a repetir las de CaixaBank o la de Bankia, pero lo cierto es que la digitalización ha llegado para quedarse, pese a que su rentabilidad no está todavía muy clara. El banco que no demuestre que tiene un arenal de aplicaciones que faciliten la vida al cliente puede ser penalizado, aunque al final, el euro es el euro, y el ser humano busca en la sofisticación las cosas más sencillas, un buen servicio y unas comisiones justas. La banca española, dicen, es tan o más digital que la de sus competidores europeos, ahora hay que buscar su rentabilidad y no quedarse solo en el escaparate.