El primer vencimiento será en marzo

El Estado pagará 1.300 millones en bonos catalanes este año

Radiografía de la deuda catalana

Cataluña lleva sin poder financiarse en el mercado, salvo emisiones puntuales de pequeño tamaño, desde 2010, cuando colocó más de 1.000 millones de euros. El Estado ha sido el pagador de los vencimientos de su deuda, al igual que el de la mayoría de las comunidades autónomas. Desde 2012, el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) es el que se ocupa de entregar el efectivo necesario a las regiones para financiar sus déficits, pagar a proveedores y amortizar bonos.

La Generalitat con la hoja independentista trazada por su actual presidente, Carles Puigdemont, que prevé llevar a Cataluña a ser una república independiente en el plazo de 18 meses, tendrá que devolver este año cerca de 1.300 millones de euros.

El primer vencimiento llegará a finales de marzo y, al igual que ocurre con el resto de las otras 15 comunidades autónomas adheridas a algunos de los mecanismos de liquidez –el FLA para las que no cumplen los objetivos presupuestarios y la Facilidad Financiera para las que sí– será el Estado el que se haga cargo. Solo País Vasco y Navarra no dependen de él. La misión es rebajar el coste de financiación de las regiones hasta el del Tesoro, que abonó una media del 0,84% en las colocaciones de 2015.

Así, en poco más de dos meses, la Generalitat deberá amortizar bonos emitidos en francos suizos hace seis años por 150 millones (unos 140 millones de euros) que abonan un cupón del 2,75% anual. “El mercado no tiene ninguna duda de que se amortizará sin ningún problema, como prueba su cotización, muy cercana a su coste de emisión (se paga al 100,3% del nominal, cuando se colocó al 100,48%)”, explican desde el departamento de mercado de capitales de un gran banco de inversión.

Fuentes cercanas al Ministerio de Hacienda confirman que, a falta de que se apruebe la normativa de los nuevos mecanismos de liquidez para las autonomías de 2016 –que se hará en las próximas semanas–, el FLA se hará cargo de los vencimientos. Las siguientes fechas marcadas en rojo en el calendario de la Generalitat corresponden al 13 julio –ha de pagar 200 millones de euros – y el 15 de noviembre, con un vencimiento de 934 millones de euros en deuda colocada en 2006. Cataluña debe afrontar también el pago de un crédito bancario por 50 millones de euros, según los datos recopilados por Bloomberg.

La comunidad autónoma tiene unos vencimientos en bonos de más de 7.200 millones hasta 2041 (véase gráfico) y 150 millones en deuda de entidades financieras.

La posibilidad de que pueda salir al mercado a precios razonables es inexistente, debido a su rating de bono basura, que comparte con la Comunidad Valenciana, Andalucía, Castilla-La Mancha y Murcia.

“Es cierto que desde el pasado diciembre el BCE puede comprar deuda regional –siempre con grado de inversión– en el mercado secundario. Esto puede abrir la puerta a comunidades como Madrid o Galicia para que vuelvan a colocar deuda ”, indica otro experto. Desde que arrancó el programa y hasta finales de diciembre de 2015 el banco central ha comprado 500.000 millones de deuda, de los que 56.817 son bonos españoles.

La posibilidad de que el movimiento separatista llegue a consumarse a corto plazo apenas pesa entre los inversores extranjeros, explican desde un banco extranjero, pues creen irrealizable la secesión. Eso sí, a largo plazo sí existe una prima en el interés que abona debido a que ese peligro llegue a materializarse en los próximos años.

El bono cotizado de la Generalitat que goza de más liquidez, el que vence en 2020, ofrece una rentabilidad anual del 3,1%. Existe una prima sustancial respecto al 0,7% que paga el Tesoro español y también frente al 1,7% que promete Andalucía, otra de las regiones con calificación de bono basura.

Se lleva el 29% de la liquidez de Hacienda

La comunidad autónoma que más uso ha hecho de la liquidez a través de los mecanismos creados en 2012 por el Gobierno ha sido Cataluña. Una presentación del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas del pasado 22 de noviembre revela que las estimaciones de entrega de dinero para el conjunto del año pasado para esa autonomía eran 14.169 millones de euros, el 29% de los 48.619 millones calculados para las 15 comunidades que utilizan alguna de las fórmulas habilitadas por el Gobierno para obtener efectivo.

Así, es la región que más utilizó estas herramientas el pasado ejercicio, seguida por la Comunidad Valenciana, con 10.890 millones de euros, y, después y ya a una distancia considerable, por Andalucía, con 5.345 millones.
Desde que se crearon los primeros mecanismos de liquidez autonómica, a mediados de 2012, el Estado ha entregado un total de 180.000 millones de euros a las comunidades autónomas, de los que Cataluña ha absorbido cerca de 53.000 millones.

El tipo de interés que pagarán las regiones adheridas al FLA –el año pasado, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Murcia y Comunidad Valenciana– será del 0,834% este ejercicio, mientras que las que están en el fondo de las regiones cumplidoras –en 2015, Madrid, Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Castilla y León, Extremadura, La Rioja y Galicia– seguirán pagando un 0% hasta finales de 2017.