China y las materias primas copan las preocupaciones

¿Por qué Cataluña no influye ahora en los mercados?

El expresidente Artur Mas (d) y el nuevo presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (d), se saludan a la finalización del pleno celebrado esta tarde en el Parlament de cataluña.
El expresidente Artur Mas (d) y el nuevo presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (d), se saludan a la finalización del pleno celebrado esta tarde en el Parlament de cataluña. EFE

El mercado español apenas se ha inmutado tras el giro político inesperado en Cataluña. Finalmente, Carles Puigdemont fue investido presidente de la Generalitat sucediendo así a un Artur Mas que decidió dar un paso al lado para evitar nuevas elecciones. Pero Puigdemont aseguró que seguirá la hoja de su predecesor y, por tanto, dará continuidad al desafío del independentismo en Cataluña. Un reto que tras el acuerdo alcanzado ‘in extremis’ entre Junts Pel Sí y la CUP presiona aún más si cabe a Madrid para la formación de un Gobierno estable lo antes posible. “Entendemos que pesará, provocando un peor comportamiento relativo de este mercado”, dicen en Link Securities. Sin embargo, ni el Ibex 35 ni el mercado de bonos se han visto dramáticamente afectados por la renovada inestabilidad política que se cierne sobre España.

“Sinceramente, el mercado está a otra cosa”, sostiene Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4, que explica que el mercado “está más pendiente de China y de las materias primas que de un proceso independentista que ya estaba sobre la mesa en España”. Ciertamente, el interés de los bonos españoles ha repuntado en las últimas horas, pero “en línea con el resto de los países periféricos”, señala Aguirre, que argumenta que hay aversión al riesgo y “huida hacia la calidad”, lo que está provocando una caída de las rentabilidades del bund alemán de referencia, dado que los inversores buscan activos refugio y uno de ellos es la renta fija alemana.

En concreto, el interés ofrecido en los mercados secundarios por el bono español a diez años subió ayer finalmenta a 1,805%, frente 1,718% del cierre del pasado viernes. La prima de riesgo española -que mide el diferencial con el bono alemán- se sitúa así en 126 puntos básicos. Pero, pese al complicado escenario político que dejaron las elecciones generales del pasado 20 de diciembre y al aumento de la incertidumbre, el riesgo país español ha aguantado el tipo y apenas se ha ampliado en 12 puntos básicos desde entonces (el cierre anterior a los comicios marcaba 114 puntos básicos). Y es que, en opinión de varios expertos citados por Bloomberg, Mario Draghi estaría ahogando parte del ruido político en España con su programa de compra de deuda conocido como Quantitative Easing (QE), al menos en el mercado de bonos.

El programa de compra de bonos, que el Banco Central Europeo (BCE) amplió en la última reunión de diciembre, está en marcha mientras los políticos españoles se ponen de acuerdo para formar un Gobierno en la que es la cuarta economía de la zona euro. Y a pesar del callejón sin salida que parecen haber dejado el resultado de los comicios, los bonos europeos ya no reaccionan igual que en la época de la crisis de deuda, cuando los inversores reaccionaban a cada torbellino político y los costes de la deuda se disparaban a niveles insostenibles. "Por ahora la relativa calma gracias a los programas de estímuo del BCE da tiempo a España para resolver los asuntos políticos y mantener la tracción de la economía", comenta Ruben Segura-Cayuela, economista del Bank of America Merrill Lynch. Eso sí, aunque el QE debería ser suficiente para calmar las preocupaciones del mercado acerca de la parálisis política, aumentaría la preocupación si no hay progresos en las negociaciones, apunta.

En opinión de Aguirre, lo que ha sucedido en Cataluña tiene "su parte buena", dado que "podría acelerar la formación de un Gobierno en España para hacer frente al desafío soberanista". Desde la entidad suiza Julius Baer no esperan, sin embargo, una solución a corto plazo ni que los problemas relacionados con Cataluña cambien mucho el panorama general.

Por su parte, Ignacio Méndez, director de análisis de Mirabaud Securities en España, asegura que "ni el escenario macro, ni el mercado de bonos, ni las valoraciones justifican estos niveles de Ibex", que la semana pasada sufrió el peor arranque de año de su historia. "La incertidumbre política ha tenido poco impacto en el mercado de bonos con unas rentabilidades que continúan cerca de mínimos históricos, mientras que las valoraciones han sufrido una brusca corrección que las sitúan por debajo de medias históricas algo que no es razonable en el actual entorno macro y de tipos", asevera.