El crac del petróleo, en ocho gráficos

Solo en 2008, cuando la especulación llevó el barril al borde de los 150 dóalres, había registrado el mercado del petróleo una caída tan violenta y sostenida como la actual. Casi un año ha pasado desde que la OPEP renunciase a reducir producción para aumentar los precios del barril, y la apuesta ha convencido al mercado. Más que nada, porque el exceso de oferta en el mercado es cada vez más patente. El Brent a menos de 30 dólares es un terremoto que revoluciona el mapa económcio mundial, afectando a productores clásicos (Arabia Saudí), nuevos entrantes (fracking) y consumidores.

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  • 2Demasiados barriles en el mercado 

    A veces los movimientos de los mercados son sencillos de entender. Si hay más oferta que demanda, los precios bajan. Es lo que pasa en el petróleo. El final de las sanciones a Irán, el relanzamiento de la industria en Irak y el auge del fracking han hecho que desde 2014 la oferta de petróleo supere a la demanda: “sobran” xx millones de barriles cada día, según la Agencia Internacional de la Energía.

    El rechazo de la OPEP a recortar producción y ajustar precios (prefiere mantener cuota de mercado) está detrás del desplome de precios. La Agencia Internacional de la Energía prevé exceso de oferta hasta finales de este año.

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  • 3¿Hasta cuándo precios altos? 

    Hoy por hoy el mercado no espera una rápida recuperación de los precios; los futuros durante todo este año apuntan a precios del barril por debajo de los 40 dólares, y en el mercado ICE (donde se negocia el Brent) prevé barriles a 45 dólares en el año 2018.

    Los analistas coinciden en que a partir de 2017 la relación entre oferta y demanda podría estrecharse, a medida que la demanda sigue creciendo (China bate récords cada mes que pasa), se agotan campos en explotación y no se abren nuevos por los bajos precios. En el corto plazo, dado el exceso de oferta, casi nadie prevé subidas, más allá de los rebotes técnicos.

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  • 4Lo que no se consume, se almacena 

    Por mucho que el mercado de petróleo esté dominado por los inversores financieros, hay un mercado físico detrás, que es el que está tirando a la baja de los precios: el exceso de oferta no es una cifra calculada por unos y otros expertos, es una gran cantidad de petróleo sobrante que hay que almacenar en algún sitio.

    Solo Estados Unidos tiene 1.300 millones de barriles en sus reservas estratégicas; toda la OCDE suma casi 4.500. También operadores privados se dedican en ocasiones a ello, cuando los futuros de más largo plazo ofrecen un rendimiento casi seguro respecto al mercado al contado.

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  • 5El fracking, en retirada 

    El fracking, la técnica de extracción de hidrocarburos mediante la fractura de rocas, ha protagonizado la última revolución en el sector petrolero, disparando la producción de crudo de Estados Unidos de los 5 millones de barriles al día en 2008 a los 8,7 en 2014.

    Esta técnica, no obstante, es más cara que la extracción tradicional; con la caída de precios, algunas explotaciones han dejado de ser rentables y las petroleras no tienen incentivo a seguir perfornado. Dakota del Norte, epicentro de la revolución de fracking gracias al yacimiento Bakken, ha visto reducirse en casi un 75% el número de pozos activos.

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  • 6Inversiones a la baja 

    5.- Inversión a la baja. La caída de precios no solo repercute en las empresas petroleras. Las empresas de servicios petroleros han caído aún más; no en vano la caída del barril repercute directamente en los planes de inversión. Los precios hacen que algunas inversiones dejen de ser rentables, y que otras sean víctima de los recortes acometidos por las petroleras para cuadrar cifras.

    Barclays calcula que las inversiones en el sector pasarán de 673.000 millones en 2014 a 444.000 en 2016. No obstante, en Rusia y el Golfo Pérsico, donde el petróleo es (por lo general), más barato de extraer, la inversión in exploración e infraestructuras seguirá al alza.

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  • 7¿Quién tiene el petróleo? 

    En el subsuelo quedan 1,7 billones de barriles por extraer. Aunque las técnicas novedosas como el fracking han permitido aumentos de producción en Norteamérica en los últimos años, los países de la OPEP tienen reservas probadas por 1,2 billones. Lidera la lista de reservas Venezuela, con casi 300.000 millones de barriles, según los cálculos de la OPEP y la AIE. Arabia Saudi tiene otros 267.000 millones. Canadá es tercera con 172.000, mientras que Irán, Oraq, Kuwait y Rusia superan los 100.000 millones.

    Otra cuestión es el coste de extracción y la calidad del petróleo: las cuentas del Golfo Pérsico tienen los menores costes y una alta calidad, de ahí que la capacidad de, sobre todo, Arabia Saudí, de abrir y cerrar el grifo sea muy elevada. Destacan, también las altas reservas de Libia, similares a las de Estados Unidos.

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  • 8Desde Rusia con amor 

    esde Rusia con amor. También Vladimir Putin se verá obligado a reformular cuentas. El país no es tan dependiente del barril con Arabia Saudi, pero aun así está sufriendo los precios bajos. El fondo de reserva petrolero, constituido con los ingresos en la etapa de precios altos, ha se ha reducido en un 30% en apenas 12 meses, hasta los 59.000 millones de dólares.

    El ministro de Finanzas Anton Siluanov, ha advertido que si no se recorta el gasto público, el fondo puede agotarse este año. El presupuesto ruso está confeccionado con el barril a 50 dólares.

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  • 9Petrodólares con menos lustre 

    Con un rating de Aa3, es decir, el cuarto más alto en la escala de Moody’s, el coste de asegurar la deuda de Arabia Saudí está en torno a los 190 puntos básicos, similar al de Portugal, bono basura en Ba1. En septiembre estaba en torno a los 50 puntos.

    El 70% de los ingresos públicos del país depende de las exportaciones de petróleo, y el déficit público cerrará este año en torno a los 100.000 millones (15% del PIB). El país ha recortado subvenciones a la gasolina, baraja la privatización del coloso Saudi Aramco (mayor petrolera del mundo, extrae unos 10 millones de barriles al día) y reformas económicas para convivir con el petróleo barato.