Útil, fácil y respetuoso con el medioambiente

Car2Go: pague por uso y aparque donde quiera

Un vehículo Car2Go
Un vehículo Car2Go

La agilidad del servicio es comparable a la de BiciMad, el sistema municipal de alquiler de bicicletas. Pero con alguna diferencia: no hay estaciones, sino que cada usuario aparca el coche donde quiere; se paga por minutos (19 céntimos), y hace falta un smartphone para sacarle todo el partido. Y ahora, las similitudes: tanto los Smart de Car2Go como los velocípedos públicos de la capital tienen motor eléctrico, son medios de transporte limpios y no disponen de espacio para cargar bultos.

Una de las virtudes del sistema puesto en marcha por la filial de Daimler es su facilidad de uso. El interesado debe darse de alta en la web (datos personales, fotocopia del carné de conducir y número de cuenta). A partir de ahí, basta con descargarse la app para poder disfrutar de Car2Go.

El procedimiento es sencillo: un mapa muestra cuáles de los 350 coches repartidos por la capital (siempre dentro del anillo de la carretera de circunvalación M-30) están disponibles y dónde están aparcados. Basta con seleccionar uno y, en cuanto estemos a su lado, se desbloquea la puerta automáticamente. Al entrar hay que introducir el código pin de la cuenta del usuario. Ylisto.

Claves del nuevo coche

Coche Car2Go
Coche Car2Go

Instrucciones. La pantalla de a bordo explica los pasos a seguir. También hay instrucciones para quienes nunca hayan usado un eléctrico.

Carga. Los coches disponibles siempre tienen más de un 20% de batería. Cuando bajan de esos niveles, la propia empresa se encarga de recogerlos y llevarlos a una electrolinera para su recarga. El usuario se despreocupa de ese proceso.

Información. Una pantalla digital informa a los interesados sobre la situación. También avisa de si no está disponible(el usuario puede aparcarlo sin perderlo para hacer un recado).

Las llaves están puestas. El contador empieza a rodar en cuanto se acciona el motor, que por cierto es insonoro. Su manejo es sencillo y tiene suficiente potencia para moverse con comodidad por ciudad. También por carretera, aunque entonces el ritmo de consumo de la batería es superior.

Pero lo mejor no es ni la manejabilidad del coche ni su fácil uso: resulta perversamente satisfactorio aparcar en zona azul o verde sin tener que pagar un céntimo (beneficio este derivado de tener motor eléctrico, que no cortesía de la empresa).

Otra importante consecuencia de los motores limpios de Car2Go, servicio de momento solo disponible en Madrid, es que no se ven afectados por las recientes restricciones al tráfico capitalino derivadas de los altos niveles de polución.