Corea del Sur pide sanciones

Corea del Norte eleva la tensión con un nuevo ensayo nuclear

La incertidumbre en Asia sigue tensando los mercados internacionales. Si los inversores creían que el torbellino en China y el conflicto en Oriente Medio entre Irán y Arabia Saudí eran los únicos que serían capaces de agitar las Bolsas en este inicio de año se equivocaban. El líder norcoreano, Kim Jong-un, ha dado hoy un salto cualitativo en su cadena de desafíos de orden internacional provocando un nuevo foco de tensión.

A primera hora de la mañana, un seísmo de cinco grados de magnitud en la escala de Richter sacudía la región nororiental de Corea del Norte, haciendo presagiar lo que más tarde se confirmaría como el cuarto ensayo nuclear del régimen comunista tras los realizados en 2006, 2009 y 2013. A diferencia de lo que pasó en esas tres primeras pruebas, en las que se usaron armas nucleares convencionales, en esta ocasión el régimen norcoreano ha afirmado haber utilizado la temida bomba nuclear de hidrógeno. Aunque algunos expertos ponen en duda que la prueba involucrara realmente a la llamada “bomba H”, que multiplica por millares la potencia destructiva de los artefactos lanzados en 1945 sobre Hiroshima y Nagasaki, el desafío ha sido tomado muy en serio por potencias e inversores.

Ante esta exhibición de poder, los mercados no han tardado en teñirse de rojo a nivel mundial. Primero, en Asia, y después, en el resto de Bolsas occidentales, los parqués han entrado en terreno negativo, lastrados, además, por los mínimos del petróleo y la desaceleración china. De este modo, solo los principales índices en la Bolsa de Shanghái han hecho frente a la alarma desatada por el régimen comunista. Así, el Shanghái Composite se ha podido sobreponer a las pérdidas del pasado lunes, que llevaron al cierre prematuro de los mercados en China, y se anotó un 2,25%.

Sin embargo, en Hong Kong, el índice Hang Seng ha perdido un 0,98%, lo que lo lleva a mínimos de hace tres meses con el sector privado capitaneando la caída de la sesión. Pese al repunte en las Bolsas chinas, el Hang Seng se ha dejado 207,91 puntos y ha acabado cerrando en los 20.980,81. Pero el caos desatado por el nuevo ensayo nuclear de Corea del Norte no solo se ha trasladado a China, sino que ha llegado hasta Japón, donde han solicitado, junto con EEUU, una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para imponer más sanciones al régimen de Kim Jong-un.

Según Bloomberg, para Yoshihisa Okamoto, director de análisis de renta variable de Mizuho Asset Management en Tokio, la detonación de la bomba no ha hecho más que reforzar el estado de ánimo de pesimismo que actualmente existe en los mercados. “Hay una sensación de sorpresa sobre por qué han decidido realizar los ensayos en este momento”, ha explicado Okamoto, quien también asegura que los inversores son cada vez “más conscientes” de los riesgos geopolíticos.

En este escenario marcado por la inquietud, la Bolsa de Tokio se ha dejado por el camino casi un punto. El Nikkei, a su vez, ha caído un 0,99%, hasta los 18.191,32 puntos. Y es que este último índice, que cotizaba al alza en los primeros compases de la sesión tras haber iniciado el año bursátil con dos jornadas en signo negativo, ha acabado lastrado por el anuncio sobre el ensayo nuclear de Pyongyang, además de las perspectivas de subida del yen frente a otras divisas. Con ello, la plaza tokiota registraba su peor arranque desde 1995, al acumular tres días consecutivos de pérdidas. Asimismo, el yen subía a un máximo de casi tres meses frente al dólar.

No obstante, desde el Banco Central de Corea del Sur han tratado de calmar los ánimos de los inversores. “Los riesgos de desaceleración de China y los mercados emergentes siguen siendo los problemas reales y no los acontecimientos de Corea del Norte”, ha señalado Park Jun Seo, funcionario de divisas del organismo. Del mismo modo, desde Standard &Poor’s han explicado que cualquier impacto negativo en los mercados “sería temporal”. 

En Corea del Sur, donde han asegurado que cooperarán con la comunidad internacional para sancionar las acciones del régimen norcoreano, la Bolsa de Seúl también ha acabado la sesión en terreno negativo y el índice referencial Kospi, que había comenzado la jornada ligeramente al alza, se ha dejado un 0,26%, hasta los 1.925,43 puntos. Pese a que la noticia ha tenido un impacto limitado en la Bolsa surcoreana, que logró recortar pérdidas aunque con una leve caída, el won se ha precipitado hasta su mínimo en cuatro meses frente al dólar estadounidense. Así, la moneda local perdía 8,9 unidades frente al billete verde y se intercambiaba a 1,19 dólares al cierre de la sesión.

“Es muy poco probable que esto se convierta en un riesgo mayor para la economía”, ha apuntado a Bloomberg Hong Jun Pyo, economista del Instituto de Investigación de Hyundai en Seúl. “Podría afectar a las emociones de la gente pero no lo suficiente como para dañar a los mercados”, aclaró. Y es que, según ha asegurado el Banco Central de Corea del Sur, las reacciones de los mercados a los anteriores ensayos nucleares muestran que estos acontecimientos solo afectan al mercado “por unos días”.