Así debe un autónomo legalizar sus libros de visita

Toda empresa o trabajador por cuenta propia debe contar en el centro de trabajo con un LIbro de Visitas

Así debe un autónomo legalizar sus libros de visita

Las distintas empresas tienen la obligación de contar en el centro de trabajo con un Libro de Visitas a disposición de los profesionales de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, así como de los funcionarios habilitados para comprobaciones en materia de riesgos laborales. Estas obligaciones afectan también a los trabajadores por cuenta propia, como es el caso de los autónomos, y de los dueños de establecimientos incluso cuando no cuenten con empleados a su cargo e independientemente del régimen de la Seguridad Social aplicable.

Hay dos clases de libros. Por un lado se encuentra el convencional o en papel y el electrónico. Las compañías pueden pedir la sustitución del libro en papel por el alta en la aplicación informática del Libro de Visitas electrónico. Es preciso que cada centro de trabajo disponga de al menos un ordenador personal que tenga dispositivo de lector de tarjetas inteligentes con acceso habilitado a la aplicación LVe.

Para el libro en papel

En lo referente al libro convencional, cada uno de los Libros de Visitas tendrá que ser diligenciado en la primera hoja por el Jefe de la Inspección Provincial de Trabajo, que se ocupará de certificar la habilitación del Libro, incluyendo en él datos de la empresa. Todas las hojas del Libro serán selladas.

Las diligencias que practiquen los funcionarios de la Inspección de Trabajo del resultado de las visitas realizadas se extenderán por duplicado, quedando la copia para el inspector para que quede constancia de ello y se archivará en las oficinas de la Inspección Provincial de Trabajo que le corresponda.

Para la habilitación del posteriores Libro se deberá presentar el primero para justificar el agotamiento de sus hojas. Cuando se produzca la pérdida hay que ponerlo en conocimiento de la Inspección Provincial de Trabajo y hacerse con uno nuevo en un plazo nunca superior a los quince días.

Normas