Sigamos mirando hacia adelante

Mañana España se juega mucho. Básicamente se trata de una elección entre el futuro y el pasado. Entre aquellos que quieren continuar modernizando y reformando nuestro país y los que pretenden desechar el progreso conseguido por todos durante los últimos cuatro años. A principios de 2012, cuando el gobierno tomó posesión, España se hallaba sumida en una profunda recesión, el paro superaba el 23%, el déficit público alcanzaba el 9%, la destrucción de empleo era masiva y los mercados financieros apostaban por un rescate de España. El sacrificio de los españoles y las medidas y reformas acometidas por el gobierno evitaron lo que parecía una certidumbre en el verano de 2012: un rescate por parte de la troika. Muchos parecen olvidar que en julio de 2012 el bono a diez años español superaba el 7% y la famosa prima de riesgo excedía los 600 puntos. Al cierre de los mercados el viernes, el bono a diez años tenía una rentabilidad del 1,64% (inferior a lo los mercados cobran a EEUU, Reino Unido, Australia, Singapur, Corea) y la prima de riesgo se situaba en 115 puntos. Crecemos y creamos empleo desde 2014. En 2015 España crecerá un 3,4%, una tasa superior a la de cualquier país del G7 y culquier país desarrollado de cierta magnitud. Desde julio de 2014 hasta finales de año se habrán creado un millón de empleos. Todos los organismos internacionales vaticinan que el ciclo virtuoso de la economía española se mantendrá: crecimiento récord, generación de empleo y reducción del déficit. Nos beneficiamos además de tipos de interés y precios energéticos muy reducidos y una inflación inexistente. Seguimos batiendo récords de exportación, se ha recuperado el consumo y la construcción y atraemos inversión extranjera productiva.

Es comprensible que sectores de la población estén disgustados por los sacrificios que todos hemos tenido que realizar. España a principios de 2012 se hallaba sumida en una terrible espiral de recesión, destrucción de empleo y déficit que legaron los siete años de gobiernos de Zapatero. Hoy hemos conseguido un ciclo virtuoso de crecimiento, generación de empleo y saneamiento de nuestras finanzas. Sabemos que la izquierda quiere volver a las políticas que provocaron la crisis. Hay otros partidos personalistas que sólo complicarán la gobernabilidad de España. La única opción que aportará crecimiento y estabilidad a España es la que ha sustentado al gobierno desde diciembre de 2011.

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