Contra las aperturas en domingos y festivos

Los nuevos alcaldes limitan la libertad de horarios comerciales

Turistas sentadas en una terraza en Valencia.
Turistas sentadas en una terraza en Valencia.

El Gobierno del PP estableció como una prioridad la fijación de zonas con libertad absoluta de horarios comerciales porque consideraba que eran fundamentales para impulsar la actividad y el empleo, en especial en las zonas que más turistas extranjeros recibían. Y para ello aprobó dos reales decretos en ese sentido. El primero, propuesto a mediados de 2012, establecía la obligatoriedad de fijar zonas de gran afluencia turística (ZGAT), en las que los comerciantes tendrían libertad absoluta de horarios, en 14 municipios (Barcelona, Alicante, Valencia, Zaragoza, Málaga, Sevilla, Las Palmas de Gran Canaria, Bilbao, Córdoba, Granada, Cartagena, Madrid, Palma de Mallorca y Santa Cruz de Tenerife). Dos años después se añadieron otras diez (San Sebastián, Coruña, Salamanca,Santander, Oviedo, Gijón, Almería, Marbella, León y Jerez de la Frontera), con un resultado desigual.

Las elecciones del pasado 24 de mayo, en el que muchos de ellos cambiaron de regidores, han marcado una marcha atrás en ese proceso liberalizador. Y el ejemplo más claro se ha producido en la Comunidad Valenciana. El nuevo alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri (PSOE), ha sacado adelante el rediseño de la nueva ZGAT, que se limita al casco histórico de la ciudad y deja fuera a los centros comerciales y a las grandes superficies. Ninguno de estos formatos podrá abrir en festivos y domingos, pese a ser uno de los enclaves turísticos más visitados por extranjeros. Una decisión muy criticada por la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), que lo considera un paso atrás este tipo de decisiones. “En una época en que la gente compra por internet y por el móvil, no abrir el comercio es no poder aprovechar sus ventajas competitivas. La regulación no va a cambiar hábitos de consumo”, apuntan fuentes de Anged.

El siguiente en tomar una decisión similar es Joan Ribó (Compromis), que ya ha anunciado reiteradamente su intención de reducir de cinco a una las zonas de gran afluencia y limitar esta última a una zona específica del casco histórico. También ha reiterado su intención de hacerlo de forma consensuada. “Los turistas no vienen a Valencia a ver grandes superficies comerciales porque seguro que tienen en sus ciudades”, ha apuntado.

Otro municipio que ya ha hecho públicas sus intenciones de delimitar aún más su zona de gran afluencia turística es Gijón, pese a que la alcaldesa, Carmen Moriyón (Foro), es la misma. La diferencia entre la anterior legislatura y la actual es que esta última la oposición de izquierdas sí suma mayoría y es la que ha logrado sacar adelante su nueva propuesta. Esta consiste en que de la libertad de horarios quedan excluidos los más de 100 establecimientos situados en el centro comercial Los Fresnos, que sí se vieron beneficiado en 2015. También limita de cuatro aperturas en festivos (2,9, 23 y 30 de agosto) a dos domingos en agosto, aún por definir, y tan solo en horario de mañana.

La fuga de extremeños para comprar en Portugal

Uno de los cambios que más ha soliviantado a los empresarios es el que se ha producido en Extremadura, ahora presidida por el socialista Guillermo Fernández Vara. El Consejo Regional de Comercio, integrado por el Gobierno autonómico, comerciantes, sindicatos y consumidores decidió en su última reunión reducir de 16 a 10 las aperturas de festivos en el comercio extremeño, con lo que el próximo ejercicio se volverá a la situación que existía en 2014. Una decisión que, según Anged, afectará especialmente a Badajoz. “Su comercio compite en un entorno fronterizo. Esta vuelta a las restricciones de horarios puede aislar al comercio de Badajoz en una burbuja de destrucción de ingresos y empleo”, señaló.

Los empresarios alertaron que las ventajas competitivas del comercio pacense (cercanía y atención) lo podrán encontrar los consumidores en Internet y en Portugal, donde sí disponen de libertad horaria.

La norma no afecta al comercio de menos de 300 metros cuadrados de superficie, que dispone de libertad horaria absoluta, y si penaliza a los grandes establecimientos.

Además de los inconvenientes creados a los consumidores, Anged resalta el importante impacto que la libertad de horarios comerciales ha tenido en el empleo en Extremadura. “Cerca de 2.000 extremeños trabajan cada domingo de apertura comercial en la red de tiendas de las empresas ligadas a la Asociación. La Junta no debería optar por cortar las oportunidades de seguir ampliando el número de ocupados en el comercio, que hasta septiembre ha creado 400 nuevos puestos de trabajo frente al mismo periodo del año anterior, según la última Encuesta de Población Activa”, remarcó en un comunicado reciente.

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