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Amor y lujo a pie de estación

Seis hoteles de montaña que merecen un viaje.

Huésped en la piscina exterior del Badrutt’s Palace en St. Moritz.
Huésped en la piscina exterior del Badrutt’s Palace en St. Moritz.

Bajadas de infarto, gastronomía selecta, buen tiempo y kilómetros de nieve. Unas vacaciones de película a tiro de piedra (o de avión) para disfrutar desde la magia del Tirol hasta la buena mesa de los Pirineos. Esquiar es mucho más cuando además de instalaciones y muchos kilómetros de buena nieve, es posible alojarse en hoteles que velan por el cliente y convierten cada estancia en una experiencia única.

Lujo y atenciones a pie de pista que permiten ser el primero en acercarse a los remontes, tomar un relajante baño en un spa o brindar con el mejor de los vinos. El precio de este capricho puede superar los 300 euros la noche y dispararse hasta los 1.000. ¿Caro? Quizá. Pero la experiencia vale la pena. Así son los seis hoteles de montaña europeos que merecen un viaje.

SANKT MORITZ
El ENCANTO DE UN ICONO

Ganador de numerosos galardones, entre otros, el de mejor hotel histórico de Europa, el Badrutt´s Palace de St. Moritz (Suiza) es todo un icono en el resort alpino. Abierto a finales del siglo XIX por la familia que da nombre al hotel y que continúa en la actualidad con su legado, cuenta con impresionantes vistas sobre los Alpes y el precioso lago de esta villa suiz.

Vista de Baqueria Beret en Lérida.
Vista de Baqueria Beret en Lérida.

Pero estos no son todos sus encantos. La exclusiva estación invernal de St. Moritz ofrece 350 kilómetros de pistas en una de las zonas alpinas más soleadas. Por ello, terminar la dura jornada de esquí dentro de una de las piscinas de agua termal del hotel es todo un lujo, por desgracia, al alcance de pocos, ya que una noche puede alcanzar fácilmente los 800 euros. Por ese precio no extraña que para los traslados desde la estación de tren o hacia el funicular, el hotel utilice un flamante coche Rolls Royce. Para saber más www.badruttspalace.com/en/

BAQUERIA BERET
EL REFUGIO DE LA JET SET

Es uno de los emblemas del esquí en España y también el refugio de la jet set. Pero Baqueira Beret (Lérida) también suena a calidad, a paraíso para paladares finos y a entrañable tradición aranesa. Todo esto (y más) se concentra en 155 kilómetros de esquí y 103 pistas, algunas tan míticas como la llamada Escornacabras (solo apta para expertos).

Si se visita Baqueira, ¿por qué no hacerlo aún más especial? El Hotel Val de Neu se ha ganado a pulso cada una de sus cinco estrellas y se sitúa como la opción más exclusiva a 50 metros de la telecabina que da acceso a las pistas.

Entre otros servicios, por ejemplo, los huéspedes no tendrán que cargar con sus tablas ya que cuentan con servicio de traslado de material de esquí hasta el guardaesquís más próximo a la telecabina. También, podrán contratar un guía para descubrir toda la estación o cenar en uno de sus cuatro restaurantes.

COURCHEVEL
AIRES ORIENTALES EN PLENA SABOYA

Terraza-restaurante en la estación austriaca de Lech.
Terraza-restaurante en la estación austriaca de Lech.

Los Alpes franceses son todo lo que los aficionados al esquí necesitan. Temporadas largas, nieve asegurada que, además, se completa con una cuidada gastronomía y una oferta hotelera digna de reyes. La estación francesa de Courchevel, perteneciente al dominio de esquí de Les Trois Vallées, el más grande del mundo, tiene la suerte de contar con uno de los establecimientos más lujosos a pie de pista: el hotel Manali.

Una cuidada decoración mezcla de chalet de madera y edificación oriental recibe al visitante. Después lo hará un equipo encargado de que al huésped no le falte de nada. Si llega cansado con su material de esquí se lo recogerán, si deja el coche en el garaje, se lo lavarán o si lo que necesita es un masaje, tendrá una amplia carta para elegir.

LECH

Pistas de esquí de Cortina D'Ampezzo, Italia.
Pistas de esquí de Cortina D'Ampezzo, Italia.

UN OASIS EN PLENA NIEVE

Austria ha sido, desde siempre, el país tradicional donde pasar unas vacaciones blancas. La estación de Lech, en pleno Tirol, ha visto nacer y crecer la afición. Cuenta con el mítico Anillo Blanco, un circuito de esquí de 22 kilómetros que se puso en marcha en 1937. Entre todas las opciones de alojamiento sorprende el Hotel Almhof Schneider, un cinco estrellas superior, a caballo entre la tradición y la modernidad.

Un espacio cuidado con 18 habitaciones normales, pero 35 suites que harán las delicias de los huéspedes más exigentes. Para terminar un duro día de esquí, lo mejor será un relajante baño de burbujas, una tranquila lectura en su biblioteca o una sesión de películas familiares en su cine privado. Más información en www.almhof.at.

CORTINA D’AMPEZZO
DOLOMITAS Y DOLCE VITA

El complejo de Dolomiti Superski ha cumplido ya 40 años ofreciendo a sus visitantes pasión por la nieve. Con más de 1.200 kilómetros de pistas repartidos en 12 zonas, este resort comprende numerosas villas en las laderas de los Alpes Dolomitas (Italia). De entre todas, destaca la localidad de Cortina D’Ampezzo, un lugar mágico para la práctica de los deportes de invierno pero también para pasear y disfrutar de bonitos paisajes.

Desde 1901, el Hotel Cristallo ofrece lujo a los visitantes de Cortina D’Ampezzo. Un turismo tradicional y de décadas que continúa hoy en día y que no necesariamente ha estado ligado a los deportes de invierno, pero que, sin duda, resulta una opción estupenda para descansar y practicarlos.

GSTAAD
DISFRUTE CON LOS CINCO SENTIDOS

Los viajeros y esquiadores exigentes, el Hotel Alpina, en la localidad de Gstaad (Suiza), resulta perfecto. Responde a lo que algunos llaman montaña chic, una mezcla ideal entre sofisticación y el cálido ambiente de las chimeneas. Destaca su spa y sus vistas desde allí, pero también merecen mención la gastronomía, con restaurantes de comida japonesa, creativa y tradicional suiza.

Lo más original es poder alojarse en habitaciones donde los cuadros están en blanco para que cada huésped deje su huella artística. Para completar la oferta, la estación de Gstaad permite, además de deslizarse, disfrutar de un paseo en trineo tirado por perros o patinar sobre hielo en un ambiente de película. Más información en www.thealpinagstaad.ch.

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