Serán los próximos 16, 30 y 31 de diciembre

Los trabajadores de IBM España convocan tres días de huelga por los recortes laborales

Trabajadores de IBM se concentran la semana pasada a las puertas de la sede de la multinacional en Madrid.
Trabajadores de IBM se concentran la semana pasada a las puertas de la sede de la multinacional en Madrid.

Los trabajadores de IBM están en pie de guerra. Tras frustrarse las negociaciones con la compañía el pasado viernes, han convocado tres jornadas de huelga, los próximos días 16, 30 y 31 de diciembre. Según fuentes sindicales consultadas por CincoDías, las movilizaciones llegan tras las últimas medidas adoptadas por la multinacional, que desde el pasado 1 de diciembre rebajó un 10% el sueldo a los cerca de 1.500 empleados que tiene IBM SA y ya ha anunciado un ERE de 137 trabajadores en esta misma unidad, la que se ocupa de los negocios de hardware y software, que se aplicará a lo largo del primer semestre de 2016.

Y aún hay más. Está la inaplicación por parte de la multinacional del plan tradicional de pensiones de sus empleados y el trasvase el próximo 1 de enero de 471 trabajadores de IBM Global Services (en total son 2.500) a INSA, una empresa que comparte al 49% con la aseguradora Catalana Occidente. Un movimiento este último al que se oponen los trabajadores, que temen que con esta decisión empeoren sus condiciones laborales.

La empresa defiende que con este trasvase lo que pretende es integrar en una única empresa la prestación de servicios de gestión de aplicaciones, que hoy están ofreciendo a través de IBM Global Services (IGS) y a través de INSA. “Queremos concentrar todo el talento local en esta área y crear una nueva empresa con mayor alcance para mejorar nuestras capacidades y competitividad, y atender mejor a los clientes”. “No se trata solo de juntar a la gente, sino de algo mucho más ambicioso. Estamos trabajando en un reposicionamiento de la marca [INSA] y se están barajando distintas alternativas de nombre para la filial”.

Los trabajadores no comparten este argumento y relatan que la empresa solo busca transferirles a “una empresa subalterna de marca blanca” y precarizar sus condiciones laborales, pues el salario medio en INSA, “donde además hay muchísima contratación temporal, es entre un 30% y un 40% más bajo que en IGS”, dicen.

Huida de talento

Fuentes de los representantes sindicales explican que lo único que han pedido a IBM es que les dé garantías por escrito de que van a respetar las condiciones laborales actuales de los trabajadores trasvasados. Algo, dicen, a lo que se niega la compañía. “Simplemente ponen por escrito que a día de hoy no tienen previsto cambiar las condiciones, pero eso nos hace temer lo peor, y que más adelante hagan una rebaja salarial y un ERE como en IBM SA”. Los empleados también se quejan de que la empresa aún no les ha detallado dónde van a tener su nuevo puesto de trabajo pese a lo inminente del cambio, “y en algunas ciudades INSA no tiene centro de trabajo”. Sobre este punto, IBM señala que “no se moverá a nadie de ciudad”.

Mientras tanto, los diferentes ajustes ya han provocado la salida de 53 empleados, que han pedido una baja voluntaria o se han acogido a la prejubilación. Y la cifra podría ascender a 200, según los representantes de los trabajadores, “pues en IBM SA hay unas 180 personas con más de 55 años y muchas prefieren irse con las condiciones del ERE (20 días por año trabajado y un máximo de 12 pagas) y con dos años de paro, que continuar en la compañía con las nuevas condiciones”. En IBM se puede solicitar la prejubilación a los 60 años.

Fuentes oficiales de IBM critican “la falta de voluntad del comité de empresa para analizar el futuro de modo realista” y defiende que el ERE y la rebaja salarial “son necesarios para mantener nuestra capacidad de competir en el mercado local”. Por su parte, los sindicatos niegan la voluntad negociadora de la dirección y no entienden los recortes, “ahora que la economía remonta y nos dicen que el negocio de la filial va bien. Las medidas forman parte de la política drástica de reducción de costes laborales que la empresa está llevando a cabo en Europa, en concreto en España, Italia, Francia y Alemania. Su actitud está siendo muy irresponsable, pues los recortes van a provocar una gran huida de talento de IBM”.

El plan de pensiones, centro de la polémica

Los representantes de los trabajadores de IBM no dudan a la hora de afirmar que los recortes que está llevando a cabo la compañía “son una represalia” por las medidas legales que tomaron para pedir que se cumpla una sentencia del Tribunal Supremo de 2014 que obliga a IBM a reinstaurar un plan de pensiones que reemplazo por otro menos ventajoso. “Nos chantajea con la rebaja salarial para que renunciemos al plan tradicional”, dicen.

La historia arranca en 1993, cuando IBM propuso a sus trabajadores un cambio en el modelo del sistema de prestación complementaria por jubilación y les animó a que cambiaran ese plan tradicional (con una prejubilación a los 60 años que incluía una aportación complementaria de la empresa para alcanzar el 80% del salario de cada trabajador), por otro sistema que contemplaba una aportación adicional de entre el 3% y el 7% del salario mensual durante un plazo de hasta 35 años. El comité de empresa acudió a los tribunales hace casi 15 años para denunciar cómo se había hecho el proceso, “pues se tramitó mediante negociación individual y no colectiva”.

Aunque el Supremo falló a favor de los trabajadores e instó a IBM (que había provisionado por este asunto 350 millones) a reinstaurar el antiguo plan, esta no lo ha hecho. “Ahora estamos esperando que la Audiencia Nacional determine si se está cumpliendo o no en forma la sentencia del Supremo”.

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