En el año la Bolsa alemana se anota un 11% y la española cae un 2%
Un panel electrónico muestra la evolución del índice selectivo DAX 30 del mercado de valores de Fráncfort, en Alemania.
Un panel electrónico muestra la evolución del índice selectivo DAX 30 del mercado de valores de Fráncfort, en Alemania. EFE

Las claves de por qué el Dax saca al Ibex 900 puntos

A finales de septiembre el Dax y el Ibex empataban a puntos. Ambos índices se movían en torno a los 9.300. Sin embargo, apenas dos meses y medio después, la situación de ambos índices es bastante diferente. Mientras el alemán se coloca al filo de los 11.000 puntos, el español hace cuanto puede por conservar los 10.000 al cierre y mantener así la tendencia que impera desde principios de octubre. Es decir, desde finales del noveno mes del año, la Bolsa germana suma un 15% y el Ibex limita su ascenso al 8%. Esta diferencia también se mantiene en el balance del año. Mientras el Dax se mueve en sintonía con el resto de los parqués del Viejo Continente y avanza un 11%, el Ibex retrocede un 2%. Y todo ello pese a que el último trimestre del año ha estado marcado por la crisis de las emisiones de Volkswagen, que se dejó sentir con fuerza en la Bolsa alemana.

¿A qué se deben estas diferencias, especialmente, las aparecidas desde septiembre? Los expertos no apuntan a una única razón, sino a varias.

Peso del sector bancario

La primera de ellas, y en la que coinciden todos los analistas consultados, es la referente a la composición del índice. Como apunta Juan Bada, de Avantage Capital, el peso del sector bancario en la Bolsa española alcanza al 32,6% frente al 1,2% del Dax. En este último, las empresas cíclicas, las grandes beneficiadas de la recuperación económica, así como la industria sanitaria juegan un papel mucho más relevante.

Desde XTB, Joaquín Robles señala que las medidas puestas en marcha por el BCE como la rebaja de la facilidad de depósito (tipo de interés que se aplica al dinero que las entidades depositan en el regulador) pueden dañar aún más los márgenes de las entidades, ya muy penalizados a día de hoy. De hecho, en el actual entorno de tipos bajo cero, el gran reto del sector financiero pasa por incrementar sus ingresos.

En las últimas semanas la banca española se ha visto perjudicada, además, por los resultados de los test de transparencia de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), tal y como señala Victoria Torre, de Self Bank. En las primeras conclusiones el organismo apuntaba a que las entidades españolas eran junto a las portuguesas las peor capitalizadas. Y aunque posteriormente corrigió y admitió errores en el cálculo, durante unas sesiones la cotización de las entidades se vieron penalizadas. A esto, Natalia Aguirre, de Renta 4, añade las consecuencias que ha desencadenado Abengoa en el sector bancario, fruto de la exposición que algunas entidades tenían en la ingeniera sevillana.

Incertidumbre política

Estefanía Ponte, directora del departamento de economía y estrategia de BNP Paribas Personal Investors, resalta la incertidumbre política que acompaña y seguirá acompañando al mercado español hasta la celebración de las elecciones general el 20 de diciembre. Por si unos comicios para elegir al nuevo gobierno no fueran suficientes, desde septiembre “la Generalitat de Cataluña mantiene un pulso con el ejecutivo central por la independencia”, afirma Adrián Pernas, de DCM Asesores. El punto álgido de esta tensión tuvo lugar a principios de noviembre, cuando el parlamento catalán aprobó una resolución independentista.

Depreciación del euro

La tercera razón está vinculada a la depreciación del euro frente al dólar. A pesar del repunte que sufrió la divisa europea el 3 de diciembre después de la rueda de prensa de Mario Draghi, el euro acumula una caída del 10% en el año. Este descenso ha sido uno de los principales motores de Bolsas como la alemana o francesa, caracterizadas por contar con la presencia de compañías exportadoras muy dependientes del mercado extranjero como son las automovilísticas. El euro, que ayer se cambiaba a 1,08 dólares, llegó a caer hasta los 1,05 billetes verdes en las sesiones previas a la reunión del BCE. Una vez se pase la corrección de los últimos días, motivada por las altas expectativas depositadas en las medidas de Draghi, los expertos prevén que la divisa europea continúe la tendencia bajista de los últimos meses.

Exposición a América Latina

Por último, Ponte y Aguirre señalan como uno de los lastres de la renta variable española su exposición a América Latina, y en especial a Brasil. A mediados de septiembre la agencia de calificación Standard & Poor’s (S&P) rebajó la nota del país a bono basura y justo un mes después, Fitch le siguió los pasos y situó el rating de Brasil en BBB-, último grado dentro del nivel de inversión, dejando la puerta abierta a futuras rebajas. Las dudas que despiertan la economía suramericana se ha convertido en uno de los principales focos de incertidumbre para los inversores, pues se trata de un mercado de gran importancia para algunos de los pesos pesados del Ibex 35.

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