Este año Aena superará los 200 millones de pasajeros

Puertos y aeropuertos pueden ser más competitivos

Puertos del Estado marcará un hito al superar los 500 millones de toneladas de carga

Puertos y aeropuertos en la competitividad de España Ampliar foto

Las notables inversiones en infraestructuras desde que España comenzó a nutrirse de fondos europeos, y la posterior alegría presupuestaria hasta ya entrada la crisis, han hecho que los sistemas portuario y aeroportuario del país registren una notable sobrecapacidad. Las grandes inversiones están ejecutadas y se trata ahora de competir con el resto de Europa y norte de África, con el déficit de ser un país periférico en lo que toca al mundo de la carga y la ventaja de jugar como una potencia turística en lo que se refiere a la atracción de aerolíneas.

Aena tiene capacidad para más de 300 millones de pasajeros al año

La red de Aena, primer operador mundial por número de pasajeros y formada por 46 aeropuertos, ha sido potenciada con 15.000 millones de inversión en los diez años previos a la legislatura que ahora culmina. Madrid-Barajas podría acoger 30 millones de pasajeros más; Barcelona-El Prat tiene espacio en sus terminales para 20 millones extra, y los importantes aeropuertos de Alicante y Málaga están capacitados para doblar sus actuales cifras de pasajeros. La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha anticipado ya que este año volverán a superarse los 200 millones de pasajeros en las terminales, cota que se perdió en 2011 por la crisis, la pérdida de pujanza de Madrid como polo de atracción para el turista y el viajero de negocios, y las dificultades que atravesó Iberia, cuya derivada fue un drástico recorte en la producción en Barajas.

Con el turismo en alza (pesa cerca del 15% sobre el PIB), se trata de mantener la competitividad, de los grandes y, según han reiterado los sucesivos gobiernos, salvaguardar el concepto de operación en red para garantizar la supervivencia de los más pequeños y deficitarios.

Distintos expertos apuntan como retos en el sector aeroportuario la continua adopción de tecnología en navegación aérea –España empieza a adoptar el sistema de navegación por satélite Egnos–, mejoras en seguridad y en la experiencia del viajero. Además, es positivo batir datos de actividad año a año, pero sin que ello suponga más emisiones de gases de efecto invernadero o genere una mayor huella sonora.

Estabilidad en precios

Lo que dicen los partidos

Puertos y aeropuertos pueden ser más competitivos

En tren hasta el puerto. El PP aboga por la conexión viaria y ferroviaria con los puertos, para que avancen como plataformas de proyección logística internacional.

Más simple. El PSOE quiere que los puertos de interés general se integren en una agencia estatal y que una Autoridad Portuaria pueda gestionar más de una plaza.

Despolitización. El capítulo de infraestructuras del programa de Ciudadanos incluye la “despolitización” de Aena e incidir en la seguridad en puertos y aeropuertos.

Revitalización. Podemos propone la revitalización de los puertos de Alicante y Castellón con accesos ferroviarios. También se mostró contrario a la privatiación de Aena.

El Gobierno saliente ha dejado firmado un nuevo marco, denominado Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA), por el que las tarifas no podrán subir al menos durante una década, hasta 2025. El mismo ordenamiento fijará a partir de ahora los programas quinquenales de inversiones, con un límite de 450 millones de media anual.

Se ha buscado, según argumenta Fomento, promover “la movilidad de los ciudadanos y la cohesión económica, social y territorial, asegurando la accesibilidad y capacidad de las infraestructuras aeroportuarias, la sostenibilidad económica, así como la adecuada prestación de los servicios aeroportuarios básicos, en términos de calidad, regularidad y seguridad”. El hecho es que los 46 aeropuertos de Aena, con capacidad para 335 millones de pasajeros anuales, proponen a las aerolíneas un contexto de estabilidad y precios atractivos en competencia con el área de influencia.

A nivel comercial, el reto es elevar los ingresos por tiendas y restaurantes más allá de la oferta ya desarrollada en Barajas o El Prat, apunta uno de los analistas de Bolsa que sigue la evolución de Aena. Esta fuente, que prefiere no ser identificada, aprecia como lastre para Aena su condición de empresa pública para lanzar la expansión en el exterior y ofrecer sueldos competitivos para atraer y retener directivos de primer nivel. Con un 51% en manos de la entidad pública Enaire, PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos coinciden en la estrategia de no avanzar en la privatización de la compañía que actualmente preside José Manuel Vargas.

Puertos y aeropuertos pueden ser más competitivos

Si el Gobierno de Mariano Rajoy barajó colocar hasta un 60% del capital de Aena en Bolsa, el portavoz popular en la comisión de Fomento en el Congreso, Andrés Ayala, contesta con un “no” rotundo cuando se le pregunta por una hipotética venta adicional de capital en el parqué si su partido gobierna.

Alianza entre avión y AVE

Otro camino ineludible en materia aeroportuaria pasan por la llegada del AVE a Barajas y el incremento de la conectividad de El Prat, principalmente hacia el Norte de Europa, Oriente Medio y Asia.

“No tendremos un verdadero hub en Madrid sin la llegada del tren de alta velocidad hasta la T4, como sucede en los aeropuertos de París y Fráncfort”, reclaman desde Iberia, aerolínea que mantiene la low cost Iberia Express principalmente para alimentar sus vuelos intercontinentales. El presidente de Aena ha fijado en sus últimas intervenciones públicas el reto de crear una firme alianza estratégica de los aeropuertos españoles y el AVE.

La reforma de la estiba ofrecerá una rebaja de costes a los operadores

En cualquier caso, Barajas debe pelear por estar entre los cuatro grandes hub europeos por su posición frente a América y las aspiraciones de ganar atractivo en rutas desde y hacia Asia. Entre Europa y el área del Pacífico se mueven más de 30 millones de pasajeros al año, de los que España apenas copa medio millón.

Inversión privada en puertos

Tras ofrecer a los operadores privados una extensión de plazo concesional a cambio de mejoras en las terminales de los puertos, Fomento ha sido capaz de movilizar 2.000 millones de inversión que irá dirigida especialmente a obras en el lado tierra, en busca de una mayor intermodalidad. Con ello, la inversión media anual de 650 millones en los puertos podrá verse incrementada en cerca del 20% por ejercicio.

El objetivo principal es conseguir una conexión efectiva de las terminales con las redes ferroviarias y los polos logísticos, una meta en cuyo alcance también redunda la creación del fondo de accesibilidad terrestre que las autoridades portuarias deben nutrir con parte de sus beneficios (del 25% al 50%) a no ser que los dediquen a conectar los puertos con el tren.

Más conexión ferroviaria, la guinda del pastel

Puertos y aeropuertos pueden ser más competitivos

Partiendo de la premisa de que mantener el concepto de red en Aena es positivo para la supervivencia de los aeropuertos más pequeños, el país debería poner empeño en que Barajas ganara competitividad, frente a Londres, París o Fráncfort, integrando el aeropuerto en la red de AVE.

En puertos debe rematarse con inversiones en firme la política que ha sentado las bases, durante esta última legislatura, para que los operadores privados ofrezcan mejoras en las terminales a cambio de ampliaciones en los plazos de concesión.

La red de puertos ha de estar enlazada con la del ferrocarril de mercancías y solo de este modo se logrará aliviar a la carretera de parte del abundante tráfico pesado que hoy soporta. La ejecución del eje Mediterráneo también jugará a favor de este objetivo.

Otra clave pasa por la liberalización de la estiba con el fin de flexibilizar las condiciones en que trabajan los operadores privados en los puertos.

En ambos sectores la demanda es altamente sensible a las tasas, máxime cuando el turismo se sube a las low cost y en puertos se compite con países del norte de África.

Y es que la sobrecapacidad en el lado mar también es seña de identidad de los puertos españoles, que buscan su lugar en el nuevo orden mundial en el transporte de carga fijado por las ampliaciones de los canales de Panamá y Suez, el peso de las economías asiáticas, la progresiva concentración entre navieras o la entrada en juego de portacontenedores más grandes. En este sentido, otra de las tareas para el próximo mandato es convencer a Marruecos para la creación de un clúster con imagen corporativa común que potencie al Estrecho de Gibraltar, por donde ya pasan más de 100.000 barcos (15% del tránsito mundial), como punto estratégico. Un hito que persigue potenciar a ambos países como bases logísticas.

Puertos del Estado marcará récords este año como los 500 millones de toneladas de carga, un beneficio cercano a los 200 millones y una generación de caja que se alzará hasta los 1.300 millones. Pero como sucede con los aeropuertos, conviven grandes puertos con otros hasta 50 veces más pequeños en volumen de carga.

Ya en esta legislatura se especuló con la posible apertura de Puertos al capital privado, siendo una de las opciones si un próximo Gobierno insiste en lanzar privatizaciones.

Pero la gran asignatura pendiente, obligatoria para el próximo equipo de Fomento, es la reforma de la estiba con el fin de dotar de mayor competencia a los servicios portuarios y facilitar ahorros a los operadores de las terminales.

Tampoco faltan voces, especialmente desde el puerto de Barcelona, que reclaman libertad tarifaria en manos de las Autoridades Portuarias, ante lo que Fomento suele recordar la titularidad pública de los puertos y la decisión de establecer una política tarifaria homogénea.

El 50% del comercio de España con la UE sale por los puertos, así como el 96% de las mercancías con destino a terceros países. Si las exportaciones son el motor de la recuperación, el sistema portuario es un pilar de la competitividad del país.

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