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Alianza del Pacífico Ampliar foto
De izquierda a derecha, de pie: Ximena Carazza, de ProMéxico; Lorena Sepúlveda, de ProChile, y Bernardo Muñoz, de la Embajada de Perú; sentados: Marcela Astudillo, de ProColombia, y Juan Ruiz, de BBVA. Cinco Días

La Alianza del Pacífico es un motor para las pymes

La zona de libre comercio formada por Colombia, Chile, México y Perú puede servir a las empresas españolas de base para exportar sin aranceles a EE UU y Asia.

Enfrascada en sus propios problemas, la Unión Europea ha pasado casi por alto los importantes cambios sociopolíticos que se han producido en una parte de América Latina en los últimos 20 años.

El populismo imperante en Venezuela, Brasil y Argentina (donde parece haberse abierto una puerta con la elección de Mauricio Macri) ha hecho mucho ruido y ha impedido seguir los progresos, bastante más discretos y silenciosos, de otro grupo de países partidarios del libre comercio.

Como la mayoría de economías de la región, Colombia, Chile, México y Perú sufrieron en los ochenta y la primera mitad de los noventa su propia crisis de deuda. Pero a diferencia de los socios del Mercosur, que luego de la reestructuración de la deuda adoptaron un modelo más proteccionista, México y los países andinos se abrieron al mercado global.

Los buenos resultados conseguidos en términos de crecimiento y empleo los ha llevado a perseverar en esa política cuya máxima expresión hasta el momento es la Alianza del Pacífico.

Creada oficialmente en abril de 2011, esta iniciativa de integración regional cobró mayor fuerza en julio de este año cuando entró en vigor la supresión del 92% de los aranceles que gravan el intercambio de bienes y servicios entre los cuatro países miembros. El 8% restante se desgravará de manera gradual en los próximos siete años.

Para analizar el potencial de la Alianza y el impacto que tendrá en su relación comercial con la UE, CincoDías, en colaboración con BBVA –el banco internacional con mayor presencia en el bloque–, celebró un desayuno de trabajo que contó con la participación de los representantes comerciales en España de los cuatro países socios.

La sexta economía mundial
Juan Ruiz, economista jefe para América del Sur de BBVA Research, señaló que el potencial de la Alianza no debe medirse solo en términos de mercado (220 millones de personas, el 37% de la población de América Latina), sino también de su peso en la economía global. En ese sentido, precisó que, juntos, los cuatro países suponen ahora mismo la sexta economía mundial por tamaño, pero al ritmo al que vienen creciendo, dentro de 10 años representarán la cuarta, por detrás de China, EE UU e India.

Precisamente por su tamaño, a menudo la Alianza es vista como un proyecto auspiciado por EE UU para hacer contrapeso a la creciente influencia de Brasil en la región. Sin embargo, Ruiz sostuvo que lo peor que podrían hacer sus miembros es tomar este acuerdo como un instrumento en contra de otros países.

“Es una iniciativa para integrarse entre ellos y para enlazarse con la economía mundial. ¿Es una iniciativa que viene del norte? Yo no lo veo así. Lo veo como un escaparate para mostrar al mundo el resultado de políticas económicas prudentes”, añadió.

Ximena Carazza, ministra de Asuntos Comerciales y de Inversión de ProMéxico, mantuvo que después del Mercosur (creado en 1991), este es el primer gran acuerdo comercial que se firma en América Latina, con la diferencia de que mientras el Mercosur está liderado principalmente por Brasil, en la Alianza del Pacífico “los poderes están bastante más equilibrados”, lo cual es “muy sano”.

Lorena Sepúlveda, directora de ProChile, destacó el carácter pragmático de la agenda del bloque y la capacidad que han mostrado los cuatro países de trabajar juntos en temas de interés común, como la promoción de las exportaciones, la innovación y el emprendimiento de mujeres.

Prueba de ello, recordó Marcela Astudillo, directora de ProColombia, ha sido la apertura de oficinas comerciales conjuntas en Estambul y Casablanca y una embajada compartida en Ghana.

En la misma línea, Bernardo Muñoz, consejero económico comercial de la Embajada de Perú, comentó que están participando juntos en ferias internacionales. Hace poco, por ejemplo, estuvieron en la de agroalimentación de Anuga, en Colonia, “donde productores de los cuatro países se presentaron al mercado como una oferta complementaria”.

Encadenamientos productivos
Los consejeros informaron de que el bloque está trabajando para generar “encadenamientos productivos” entre los países miembros, es decir, cadenas de valor en las que empresas de cada uno de los países colaboren en una etapa del proceso productivo para que bienes intermedios salgan al mercado como productos terminados.

El bloque está trabajando en la creación de cadenas de valor

Así, por ejemplo, compañías de Perú y Chile podrían fabricar piezas de coches para la industria de automoción mexicana. “Es la Alianza de las pymes”, dijo Carazza. “Es una alianza muy enfocada en las pymes, que son el 98% de nuestras empresas”, añadió.

En este punto, Ruiz indicó que un estudio de BBVA ha identificado entre seis y ocho sectores de bienes intermedios y de capital, y entre cuatro y ocho de bienes de consumo final que podrían aprovechar estas cadenas de valor. Entre los primeros figuran plástico, papel y cartón y máquinas y material mecánico. Entre los segundos destacan perfumería y cosmética; cereales, pasta, pastelería y harinas, y café y salsas.

“El comercio no depende solo de los aranceles sino también de otros procedimientos administrativos, como homologaciones y autorizaciones sanitarias. Nos pareció curioso que en cosmética, uno de los sectores que identificamos con mayor potencial, los países ya se hubieran puesto de acuerdo para avanzar en la homologación de sus normas técnicas”, comentó.

Si bien la Alianza está muy enfocada en aumentar sus exportaciones a los mercados de Asia Pacífico, Sepúlveda, de ProChile, aclaró que eso no le impide mirar también a Europa que –sostuvo– “puede ayudarnos con su innovación y tecnología a generar esa agregación de valor que necesitamos para tener una oferta que vaya más allá de las materias primas”.

En el caso concreto de España, Muñoz, de la Embajada de Perú, señaló que constituye la puerta de ingreso a Europa para las pymes del bloque, que –aclaró– por volumen no se pueden comparar con las pymes españolas, por lo que en la región prefieren referirse a ellas como mipymes (micro y pequeñas empresas).

¿Y qué oportunidades ofrece la Alianza a las pymes europeas, en particular a las españolas? Astudillo, de ProColombia, recordó que mucho antes de que arrancase la Alianza, los cuatro países, cada uno por su lado, llevaban tiempo trabajando en la internacionalización de su economía. Como consecuencia de ese proceso, hoy, “entre los cuatro sumamos 60 tratados de libre comercio (TLC)”, resaltó.

“Chile, por ejemplo, tiene uno con China. Eso también es un atractivo para las empresas europeas porque tenemos TLC con países con los cuales la UE no tiene, entre ellos EE UU”, precisó.

Sepúlveda coincidió en que las empresas españolas podrían aprovechar estos acuerdos para exportar con cero arancel a mercados con una gran demanda de productos, como China o Corea del Sur. En suma, concluyó, se necesita “más España en la Alianza del Pacífico, para trabajar desde ahí el mercado asiático, y más Alianza del Pacífico presente en España para trabajar en Europa”.

Pero Carazza, de ProMéxico, opinó que la UE está demasiado inmersa en sus propios problemas y “está dejando pasar esta oportunidad”. “Cuando muchas empresas españolas van a invertir a México nos preguntan qué ayudas les vamos a dar. Y la respuesta es: ¿perdón? Aquí hay mercado, hay consumo, hay gente capacitada... ya no es una economía que atrae solo por las ayudas que ofrece”, comentó.

Desligadas del superciclo
En cuanto al impacto que tendrá en el bloque la caída del precio de las materias primas, Ruiz, de BBVA, sostuvo que en efecto, la última década ha sido muy buena para la región, especialmente para Suramérica, que es más dependiente de los commodities, sin embargo, aseguró que el proceso de integración de la Alianza “está desligado del superciclo de las materias primas”.

“Es la apuesta de cuatro países que tienen políticas comunes y se juntan para integrarse con el mundo. Ahora que los precios bajan, esa apuesta por políticas prudentes se mantiene”, dijo Ruiz, quien puso como ejemplo el caso de Perú, donde dentro de seis meses se celebrarán elecciones presidenciales. “Ninguno de los candidatos plantea un cambio de modelo. Si hay algo que no está en duda es eso”, remachó.

BBVA prevé para este año y el siguiente un crecimiento promedio para el bloque del 2,5%, negativo en Brasil y plano para el resto de la región.

La prosperidad de la clase media, garantía de estabilidad

La seguridad jurídica es otro tema que suele inquietar a las empresas a la hora de contemplar inversiones en América Latina. En el caso de la Alianza del Pacífico, Ximena Carazza, de ProMéxico, sostuvo que los números hablan por sí solos: “La cantidad de empresas extranjeras, en particular españolas, presentes en nuestros países aumenta año tras año. Si no hubiera seguridad jurídica, no sería así”.

Lorena Sepúlveda, de ProChile, señaló que se trata de países cuyos presidentes pueden tener más o menos popularidad, pero sus democracias están consolidadas y llevan años funcionando, a lo que Bernardo Muñoz, de la Embajada de Perú, agregó un componente esencial: “Quien finalmente está liderando el crecimiento es el sector privado”. “En los últimos cuatro años ha llegado el 50% de las 386 empresas españolas presentes en Perú, la mayoría de las cuales son pymes. Hay reglas claras que dan seguridad al pequeño, no solo al grande”, puntualizó.

Juan Ruiz, de BBVA Research, indicó que la prosperidad de las clases medias es la mejor garantía de que el modelo económico va a mantenerse. “Es difícil que ese círculo virtuoso pare en un momento de desaceleración porque la clase media lleva 25 años viendo los frutos de esa apuesta”, explicó.

Pero no todo es comercio en la Alianza del Pacífico. Siguiendo un modelo de integración que recuerda a los inicios de la UE, el bloque busca también la libre circulación de capitales y personas.

Así, se ha creado el MILA (Mercado Integrado Latinoamericano), en el que cotizan acciones de las Bolsas de Santiago, Bogotá, Lima y México, mientras que en personas se ha avanzado con la creación de becas para que, al estilo de los Erasmus, estudiantes puedan cursar un año de estudios en otro país de la Alianza.

“Eso va a generar un capital social muy importante”, destacó Sepúlveda, mientras que Marcela Astudillo, de ProColombia, informó de que este año ya se han otorgado más de 800 becas. Las visas de turismo ya se han eliminado, pero aún falta avanzar en facilidades para la obtención de permisos de trabajo.

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