Afronta su segundo año en Primera División

El equipo del pueblo en la liga de los grandes

El Real Madrid visita el domingo al Éibar, que en tres años ha aumentado sus ingresos un 3.400% y busca hacerse un nombre a nivel internacional.

Una familia ve desde su vivienda un partido del Éibar, en el estadio de Ipurúa, la temporada pasada.
Una familia ve desde su vivienda un partido del Éibar, en el estadio de Ipurúa, la temporada pasada.

Un 26 de mayo de 2012, el Éibar se enfrentaba en su estadio, Ipurúa, al Lugo. Era el partido de vuelta de la primera fase eliminatoria de ascenso a Segunda División, categoría que el conjunto guipuzcoano disputó durante 18 años seguidos y que perdió en 2009. El retorno, después de dos intentos fallidos, se antojaba vital, y remontar el 1-0 de la ida parecía algo factible. Pero pasaron los minutos y los goles no llegaron. El Éibar continuaba su travesía en la Segunda División B, al menos, un año más.

Este domingo, el mismo Ipurúa, recién reformado y con aforo para 6.000 personas, recibe la visita del Real Madrid. Y lo hace, por segunda temporada consecutiva, en Primera División, y no solo eso: en la actualidad es sexto, está a un punto de las posiciones de Liga de Campeones y a cuatro del equipo blanco que, con 581 millones, multiplica por 17 su presupuesto para esta temporada. Una cita especial, como afirma Álex Aranzábal (Éibar, 1974), su presidente, entre dos equipos que, como reconoce, “estamos en las antípodas”. La entidad deportiva más poderosa del mundo, según la revista Forbes, contra el presupuesto más ajustado de Primera, junto a los de los recién ascendidos Las Palmas y Sporting. Año y medio de historia en la máxima categoría contra el club que más ligas ha ganado. Solo tienen en común ser los equipos más transparentes de España, según Transparencia Internacional España.

Gestionar el crecimiento ha sido crítico. Pasamos de facturar un millón a 32 en tres años”

Álex aranzábal, Presidente de la SD Éibar

“Para la gente de la calle, enfrentarnos contra el Madrid parecía imposible. Pero siempre hemos tenido claro que, aunque somos un equipo pequeño, nunca íbamos a renunciar a nada”. Aranzábal, doctor en Economía y Dirección de Empresas por la Universidad de Deusto, se hizo cargo del club en 2009. Junto a su equipo directivo, tuvo claro desde el principio que el futuro de la entidad no solo pasaba por el césped, sino también por la gestión:“Empezamos con un concepto muy básico: guiar nuestra política financiera por un déficit cero. Entonces parecía algo innovador. Lo seguimos a pies juntillas porque era la base para tener una robustez como empresa”. E introdujo lo que llama “planificación estrategia participativa”, consultar a la masa social las grandes medidas que afectan al futuro de la entidad, pese a que como sociedad anónima deportiva no está obligada.

  • Punto de inflexión

Planificación a medio plazo, rigor financiero, marketing y comunicación son los cuatro puntos que han marcado el crecimiento del Éibar como club de fútbol y empresa. Con un punto de inflexión. Consumado en 2014 el ascenso a Primera, la Liga obligó al club a ampliar su capital social en 2,1 millones de euros, más de la mitad de su presupuesto aquel año. El club inició una campaña de marketing y crowfunding para cubrir el importe. El proceso se saldó con 10.000 nuevos accionistas, repartidos en 69 países, y el ascenso definitivo: “Siempre hemos tenido la obsesión de ser innovadores y audaces en la gestión”, apunta Aranzábal, que ha publicado su particular receta en el libro El modelo Éibar.

Los jugadores del Eibar celebran su primer gol, obra del delantero Sergi Enrich durante su partido ante el Villarreal, correspondiente a la duodécima jornada de liga en Primera División. ampliar foto
Los jugadores del Eibar celebran su primer gol, obra del delantero Sergi Enrich durante su partido ante el Villarreal, correspondiente a la duodécima jornada de liga en Primera División. EFE

Jugar en Primera División ha tenido un impacto directo en la estructura del club. En 2013, año en que ascendió a Segunda, su presupuesto era de un millón de euros, y en la actual asciende a 32,4 millones, un 3.200% más. Gestionar el crecimiento ha sido, como explica su presidente, una tarea complicada:“Hemos tenido que profesionalizar la estructura. En Segunda B y Segunda teníamos una persona a jornada completa y otra a media. Ahora somos 11 personas, y yo estoy de excedencia para dedicarme al 100% al club”. Estructura que, en caso de descenso, se reduciría automáticamente:“Los puestos tienen fecha de caducidad, empezando por el mío”.

Un descenso que pudo haberse producido al término de la campaña pasada. Tras una asombrosa primera vuelta de Liga, en la que cosechó 27 puntos, en los siguientes 19 partidos llegó el bajón: solo sumó ocho puntos más y ocupó la 18ª plaza. Pero los impagos a Hacienda del Elche, que sí se salvó, provocaron su descenso y el retorno del Éibar. En este caso, no fue el balón, sino la gestión empresarial, la que metió el gol definitivo. “La gestión y lo deportivo son vasos comunicantes. Si se puede mejorar el rendimiento empresarial del club, eso acaba redundando en lo deportivo”. Esta segunda oportunidad también ha servido de aprendizaje para Aranzábal, que resalta lo “positivo” de cometer errores para aprender de ellos.

  • Futuro a medio plazo

Reinventarse va en la naturaleza de Éibar. La localidad guipuzcoana fue un núcleo de la industria armamentística de primer orden durante décadas. Como en tantas otras ciudades, solo sobreviven unas pocas fábricas. Una de ellas es la de AYA, fundada por Nicolás Aranzábal, abuelo del presidente del Éibar. Ahora, es el fútbol el que puede convertirse en el gran motor para la comarca del Bajo Deva. En 2014, el impacto económico directo fue de 12 millones, y a nivel de marca, de 47 millones. “El fútbol tiene proyección mundial. El Éibar-Real Madrid va a ser uno de los partidos más vistos del planeta este fin de semana”.

Ahora, la entidad busca consolidarse entre la élite. Ha puesto en marcha su plan estratégico 2015-2017. Las claves, definir un modelo deportivo basado en jóvenes promesas, diversificar las fuentes de ingresos y crecer a nivel internacional, aprovechando su red de accionistas y su historia de club modesto que llega al máximo nivel. Como dice su himno, con humildad y atrevimiento.

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