Injustamente aumenta la cotización de empresas que venden armas --conflictos militares tradicionales han disminuído

Repasar la situación de los continentes del mundo demuestra que hay confictos militares -- convencionales o no -– en todos los continentes menos Europa si excluímos Ucrania (que sería injusto), América del Norte si excluímos México (geográficamente incorrecto) y Oceanía. Aunque el número de conflictos militares convencionales entre estados ha disminuído – incluso en África – la cantidad de países con guerras civiles o inestabilidad debido a la acción de grupos militares insurgentes tradicionales o terroristas se mantiene. Somalia (estado fracasado), Libia (guerra civil), Mauritania (acción de islamistas en el norte y noreste), Nigeria (Boko Haram), Congo (guerrillas parte oriental), República Centroafricana (inestabilidad) Egipto (terrorismo en Sinaí), Sudáfrica (criminalidad tradicional) e incluso la perla de la primavera árabe (Túnez) padecen niveles de violencia tristes. No quiero aburrir al lector con ejemplos adicionales de pequeños estados africanos con golpes de estado más o menos incruentos. Oceanía debido a la existencia de sólo dos estados importantes (Australia y Nueva Zelanda) claramente no tiene conflictos ni tradicionales ni asimétricos. Se podría excluir a México de América del Norte siguiendo un criterio muy cuestionable (idioma) porque en EEUU los cincuenta millones de hispanos e hispanoparlantes aún son una minoría. En cualquier caso, y a pesar del fin de la guerra activa del gobierno federal mexicano contra los grupos narcotraficantes, se mantiene un nivel de criminalidad alto. En América central desgraciadamente Honduras, El Salvador y Guatemala son los tres países dónde no hay conflictos militares tradicionales que tienen un índice de homicidios más alto del mundo. El panorama en el Caribe es muy bueno con la excepción clara de Haití y el tráfico de drogas en islas menores. La gran asignatura pendiente de América del Sur es la insurgencia desde hace cuarenta años de las FARC y ELN contra el gobierno de Bogotá – con un acuerdo entre gobierno y FARC cada vez más probable.

La Europa no comunitaria no tiene conflictos militares activos pero sí algunos congelados con niveles bajos de violencia. La insurgencia pro-rusa en Ucrania finalmente no ha convocado elecciones en Luhansk y Donetsk pero no acepta su reincorporación a Ucrania y Putin está construyendo dos grandes bases militares en la frontera entre Rusia y Ucrania. Bielorusia es la última dictadura europea, cuyo régimen reprime a sus ciudadanos, aunque sea sin asesinarles. En el sureste de la Europa no comunitaria tenemos Kósovo (clara mejora pero resistencia de la minoría serbia en el norte, especialmente Mitrovica), Moldova (ocupación del Transdniester por milicias pro-rusas desde 1993) y en menor medida Bosnia-Hercegovina, donde el problema es la falta de cooperación entre la República Srbska y el ente croata-musulmán.

Dicho repaso lógicamente nos permite concluir que Oriente Medio y Asia (también por su extensión y población) son las dos grandes regiones con mayores conflictos militares. La guerra civil en Siria desde 2011 es la peor catástrofe humanitaria desde la Segunda Guerra Mundia, con doce millones de personas desplazadas o internamente o refugiadas en Turquía, Jordania, Líbano y ahora casi un millón en la UE y países europeos no comunitarios.

Aunque Asia también ha mejorado, aún hay conflictos entre estados sin un acuerdo de paz de iure (Corea Norte-Corea) o violencia alta pero en situación de tregua parcial (India Pakistán por Kashmir) y ex repúblicas soviéticas (Uzbekistán, Tajikistán) o estados postcomunistas o en transición a la democracia plena (Birmania, Bangladesh, Tailandia, Sri Lanka, Nepal) con represión del gobierno contra minorías o actividad terrorista en el caso de Indonesia. Se mantiene también la actividad de grupos insurgentes en el sur de las Filipinas. Yemén es casi un estado fracasado y la violencia interna en Pakistán de distinta naturaleza es alta y preocupante.

China y diversos países de Asia oriental y suroriental (Filipinas, Vietnam, Malasia) se disputan el control del archipiélago de las Spratleys y Senkaku-Diaoyu (China-Japón) pero sin violencia con víctimas hasta ahora.

Por lo demás la mayoría de la violencia la protagonizan grupos terroristas. Los atentados en París de hace siete días han causado el mayor número de víctimas en el país galo en un único día desde la Segunda Guerra Mundial. Desgraciadamente es el equivalente francés de los ataques contra Atocha, los atentados en Londres contra autobuses y obviamente el 11 de septiembre en EEUU. Además recordar a las víctimas, apoyar a los heridos y familiares de víctimas y mostrar nuestra solidaridad, deberíamos pensar que otra faceta del G20 debería ser concluir un acuerdo para no fomentar la venta de armas (por lo menos pesadas) por parte de sus empresas. Algo bastante idealista pero no utópico. Hay dos grandes disctaduras en el G20 (Rusia y China) que por su difícil historia y tamaño merecen una cierta comprensión pero que deben dejar de reprimir a sus minorías – Uigures en Tinjiang, Tibet en caso de China y especialmente Cáucaso en el de Rusia. Sigo pensando que un G17 de democracias plenas (excluyendo China, Rusia, Arabia Saudita) es geopolíticamente complicado pero equivalente a un Liga de democracias.

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