Relevo de Cándido Méndez

UGT busca un líder que rediseñe y adelgace el sindicato

El secretario general de UGT en Cataluña, Josep Maria Álvarez.
El secretario general de UGT en Cataluña, Josep Maria Álvarez. EFE

Cándido Méndez, secretario general de la UGT y decano de los representantes de los agentes sociales –lleva 21 años en el cargo– se marcha. Dejará de liderar el sindicato el próximo mes de marzo. Y, a cuatro meses del relevo, en UGT aún nadie ha dado un paso adelante para presentarse oficialmente como candidato a sustituirle y a liderar la histórica central sindical.

Sin embargo, entre bambalinas, la maquinaria sí se ha puesto a trabajar en busca de un líder que no tiene un trabajo fácil por delante. En UGT necesitan un secretario general que culmine la transformación orgánica interna iniciada ya por Méndez por mandato del último Congreso Confederal. Se trata de terminar un complejo proceso de fusiones de federaciones sectoriales que quedarán reducidas a tres: industria, servicios públicos y servicios privados. Y, junto a esto, una reducción del peso de las uniones regionales, que ahora representan el 40% de la estructura. Todo para adelgazar el sindicato ante la fuerte disminución de ingresos causada por la reducción de subvenciones públicas y la caída de afiliados.

¿Quién podría liderar este proceso? Méndez apuntó recientemente a la necesidad de que sea alguien joven, de entre 45 y 55 años y que provenga de un sector industrial. En este perfil encaja Miguel Ángel Cilleros, el actual secretario general de la Federación de Servicios para la Movilidad y el Consumo, la organización resultante de la reciente fusión entre las del transporte y la hostelería, y el germen de la futura federación que aglutinará a todos los servicios privados. Cilleros, que ya ha manifestado al comité de su federación su intención de optar a suceder a Méndez, es además, el favorito del actual secretario de Organización del sindicato, José Javier Cubillo, quien se está encargando de promover su candidatura.

Sin embargo, la todopoderosa federación del metal y la construcción (MCA), con Carlos Romero al frente, tiene otros planes y otro candidato para suceder a Méndez. Se trata de Josep María Álvarez, el secretario general de UGT en Cataluña. La federación industrial, que aspira a ser la vertebradora de todo el sindicato, ha empezado ya a promover a Álvarez y podría contar, entre otros, con el apoyo mayoritario de la federación más voluminosa en estos momentos que es la de servicios públicos (FSP).

Con el respaldo de las dos principales federaciones, el líder catalán saldría elegido, sin lugar a dudas, para pilotar el sindicato desde Madrid. Pero queda algo importante para que este plan salga adelante: que el propio Álvarez esté dispuesto. Fuentes cercanas a líder catalán dicen que éste solo dará el paso “si le salen los números” y cuenta con los apoyos suficientes. “No está dispuesto a plantar la batalla, quiere ir sobre seguro”, añaden estas fuentes.

Pero precisamente ayer, Álvarez dijo por primera vez en público estar dispuesto a liderar UGT. “Si hay una parte del sindicato que cree que puedo hacer algo, estoy a su disposición para ser su secretario general”, indicó.

Dicho esto, en UGT son conscientes de que Álvarez no encarna la renovación generacional que se reclama desde muchas instancias del sindicato –tiene 59 años y lleva 25 años liderando la UGT de Cataluña–. Sin embargo, sus defensores consideran que, quizás por esa veteranía, es la única persona que en UGTtiene el respaldo y la autoridad suficiente para culminar la reestructuración orgánica de la central.

De hecho, será una tarea dura, en la que ya hay federaciones como una parte de la química (FITAG) o la de educación (FETE), que se están resistiendo a perder su identidad e integrarse en una de las grandes áreas sectoriales que quedarán.

Este proceso de fusiones traerá consigo un importante adelgazamiento de la plantilla del sindicato, adicional a los ajustes que ya se han hecho. Fuentes consultadas advierten que los recortes podrían afectar en algunas organizaciones a uno de cada dos trabajadores de la central.

Todo sugiere que próximo secretario tendrá un mandato “de transición”, durante el cual deberá también preparar a su sustituto o sustituta, que según fuentes de UGT debería estar ya en la próxima ejecutiva confederal.

La cuestión aún es el modelo, no la persona

“Lo importante no es quién se ponga al frente de la organización, sino que entre todos lo hagamos con un debate profundo y sin ruidos”, asegura el líder de la UGTde Cataluña, Josep María Álvarez en la última entrada de su blog.

Algo similar opinan fuentes de la dirección confederal, que insisten en que “el debate aún no es de personas sino de qué estructura se quiere para el sindicato”.

No obstante, para Álvarez, UGT ya “ha avanzado en la definición de una organización más eficaz, mejor organizada y más adaptada a las necesidades de los intereses que defendemos y representamos. Y lo único que hace falta es que esa definición empiece a hacerse tangible a partir del próximo congreso para poder afrontar con seguridad e ilusión los retos que tenemos planteados”.

Entre esos retos, fuentes de la central apuntan a la necesidad de “hacer un sindicato más pegado a las empresas, vertebrado en torno a los sectores y donde los territorios pesen menos”.

Aunque precisamente ha sido otra dirigente territorial, Carmen Castilla, secretaria general de Andalucía la única que hasta ahora se había mostrado abiertamente dispuesta a liderar la UGT nacional, algo que Cándido Méndez llegó a ver con buenos ojos. Pero, a pesar de que Castilla ha sido la encargada de purgar los escándalos de la formación y los ERE en Andalucía y de limpiar la imagen del sindicato, no parece que reuniera aún los respaldos suficientes, según distintas fuentes.

En cualquier caso UGT busca un diseño sectorial que se reproduzca en cada comunidad;con una dirección confederal que reúna fuertes equipos de técnicos y especialistas (jurídicos, comunicación, servicios de estudio) que den servicios a todas las federaciones y uniones regionales.

Normas
Entra en El País para participar