Podrá explotar en Europa el eje de ancho variable de Azvi y Tria

Adif compra la solución para llevar carga por distintos anchos de vía

Bltrán Rubio, directivo de Ogi; Vicente Lafora y Francisco Paños, de la ingeniería Tría, y José Pozo, de Azvi.  Pablo Monge
Bltrán Rubio, directivo de Ogi; Vicente Lafora y Francisco Paños, de la ingeniería Tría, y José Pozo, de Azvi. / Pablo Monge

Un avance tecnológico español está llamado a solucionar un problema que trasciende fronteras y afecta seriamente al transporte de mercancías, como es la convivencia de distintas medidas de ancho de vía ferroviaria. El consorcio formado por la constructora andaluza Azvi y la ingeniería Tria ha insuflado grandes esperanzas de vida a su eje de ruedas de ancho variable, desarrollado a partir del diseño original de la ingeniería sevillana Ogi. Estas empresas, en competencia con Talgo, han vendido los derechos para Europa y durante 20 años a la empresa pública Adif.

Con este sistema de rodadura desplazable se logra suprimir el costoso y habitual cambio que precisan los trenes de mercancías cuando varía el tipo de vía, prácticamente en cada paso fronterizo. Las ruedas se ajustan al ancho, a baja velocidad pero sin parar, por la propia fuerza motriz del tren y la presión del trazado. Hasta ahora el cambio de ejes para un tren de 40 contenedores puede llevarse hasta seis horas con el convoy detenido sobre un foso. Un atraso que está superado en trenes de pasajeros, pero que supone un reto para los de carga precisamente por el mayor peso o presión sobre los ejes.

¿Qué ganan Tria y Azvi cediendo el uso de la propiedad industrial? Lo más inminente son los casi cinco millones de euros que paga la empresa dependiente de Fomento, pero, más allá, en manos del Adif esta tecnología gana visos de ser utilizada en España. Posteriormente, su homologación y validación servirán para que Azvi y Tria intenten colocarlo en el resto del mundo (los derechos se ceden a Adif exclusivamente en Europa).

El sistema de rodadura desplazable podría evitar grandes inversiones para extender el ancho europeo

El propio Adif reconoce en el pliego del contrato que la búsqueda de una solución a la convivencia de distintos anchos de vía se remonta a la década de los sesenta, siendo España, Alemania y Polonia tres de los países más activos al respecto.

Tras diversos ensayos en los noventa y más recientemente en 2006, el informe de la comisión técnico-científica para estudios de mejoras en el sector ferroviario, de junio de 2014, expresó la necesidad de desarrollar sistemas económicos y de poco mantenimiento de cambio de ancho en vagones de transporte de mercancías para facilitar el tránsito de un ancho a otro.

La cuestión es tan candente que Fomento está tratando de adaptar el corredor mediterráneo con la instalación de un tercer hilo, a través de una inversión multimillonaria, que se haría innecesario si los trenes cruzaran de ancho ibérico (1,668 metros) a ancho europeo (1,435 metros) sin necesidad de cambiar ejes. Y qué decir de las conexiones de los puertos con la red principal de transporte de mercancías. Desde el consorcio adjudicatario se estima que en un año, en el que el eje sería homologado, podría procederse a las primeras instalaciones. Entonces, Adif contará con una carta en la mano para decidir entre adaptar la red ferroviaria, con la inversión de cientos de millones, o impulsar la adaptación de los trenes dando licencia a terceros fabricantes para producir el eje desplazable, una opción que se antoja bastante más económica.

Repetición de las pruebas

Ogi, que tiene patentado el eje de ancho variable para mercancías, se alío en 2013 con Azvi y Tria para rediseñar el sistema y volver a someterlo al banco de pruebas. El eje ha cubierto test a lo largo de medio millón de kilómetros y es capaz de soportar 25 toneladas. Sin embargo, deberá someterse de nuevo a todo tipo de exámenes.

El acuerdo del consorcio con Adif incluye un cambiador de eje en La Jineta (Albacete) y surcos para utilizarlo en distintos anchos.

Tal y como ya informó CincoDías, se trata de una segunda oportunidad para el eje que Ogi diseñó a petición de Renfe en 1966. El operador público convocó entonces un concurso internacional de proyectos de bogies de cambio automático de ancho de vía y se comprometió a financiar la producción de los prototipos. Ogi se impuso, superó las pruebas y equipó un tren que portó mercancías en la línea Valladolid-Aria-Calatayud hasta 1984. Posteriormente el proyecto acabó en un cajón.

El cambio de ejes supone un lastre para el ferrocarril en pasos como el de España a Francia o en las líneas que van de Alemania a Rusia. También conviven distintos anchos de vía en la India o en Suramérica. De hecho, España optó por el ancho ibérico a mediados del siglo XIX en busca de minimizar las vibraciones y dotar de mayor velocidad al transporte de carga. El sistema convive hoy con el cada vez más generalizado ancho internacional. El eje español promete ahorros en el despliegue de vía y mejoras en la eficiencia del transporte. Adif tiene ahora la tecnología en su mano.

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