Tribuna

Latibex 2015: una lectura compartida

El lastre de los bajos precios de las materias primas, la desaceleración china y los efectos adversos del fortalecimiento del dólar fijan la agenda mediática sobre Latinoamérica y colman las páginas de los periódicos. Las cifras macroeconómicas en la región, orquestadas por un entorno de evidente descontento político y social, han impactado la relación entre inversores y empresas latinoamericanas, que durante años han visto en los mercados financieros una oportunidad para hacer crecer sus negocios. Sin embargo, aunque el entorno sugiere un amargo fin de fiesta en la región latinoamericana, las previsiones económicas para cada uno de los países que la integran son muy variopintas.

Reflexiones como estas serán compartidas el 19 y 20 de noviembre en el Foro Latibex Eurolatam Business Meeting, que en esta edición cumple 17 años siendo el punto de encuentro de compañías iberoamericanas y que reúne a los principales intermediarios financieros e inversores institucionales. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Cepal, la inversión extranjera directa en Latinoamérica disminuyó en un 21% durante el primer semestre de 2015. Esta cifra no es sino el síntoma de una decisión racional por parte de los inversores de colocar su dinero en plazas más seguras que ofrezcan una mejor rentabilidad.

Es el mal sabor de boca de quienes vieron a la región crecer, en conjunto, a más del 6% en 2010 y ahora ven la tasa de crecimiento reducirse a –0,3% para el cierre de 2015, según previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) difundidas en el mes de octubre. Son aquellos que, además de dinero, llevan años invirtiendo su tiempo en desarrollar conocimiento local y que no están dispuestos a ver cómo se evaporan las valiosas relaciones locales que han venido construyendo.

Pero esta desaceleración deja un sinsabor idéntico en los receptores del capital, que comienzan a ver sus redes de financiamiento deterioradas y que ahora deben fortalecer sus vínculos o buscar formas alternas para financiar sus proyectos. Este sentimiento afín entre ambas partes es lo que ha impulsado a inversores institucionales, empresas, Gobiernos e intermediarios financieros a fortalecer sus vínculos y a renovar su compromiso con la región de manera proactiva. Si el estímulo de la inversión en Latinoamérica durante la última década ha sido su atractivo retorno, lo que la va a hacer sostenible es la confianza que sus principales actores sean capaces de transmitir. Aun en momentos de aprieto. Los esfuerzos conjuntos y la involucración multisectorial por impulsar encuentros que promuevan una lectura compartida a los problemas comunes, e incentiven una visión de largo plazo, pueden ayudar a revertir la espiral negativa.

Espacios como el Foro Latibex proponen poner la lupa en las cifras macroeconómicas para dejar ver las realidades locales, donde aún residen numerosas oportunidades. Porque no todo son malas noticias para aquellos inversores interesados en la región.

A pesar del complejo escenario, Latinoamérica ha logrado realizar importantes avances de cara a mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos, reducir la pobreza y expandir la clase media. Ejemplo de ello es Colombia, que acaricia el fin de medio siglo de guerra interna, y ocupa el puesto 34 en clima para hacer negocios –y el primero en la región– de un total de 189 países, según el Banco Mundial.

Destaca también Ecuador, donde una mejora de las infraestructuras y un mayor reparto social ha modernizado el país considerablemente. O México que, aunque impulsado por el crecimiento norteamericano, ha atraído la mirada de numerosos inversores gracias a su proceso de apertura energética. Desde el ámbito privado también se llevan a cabo valiosos esfuerzos: el surgimiento de las llamadas multilatinas genera optimismo y se presenta como un vehículo para facilitar la esperada integración regional.

El valor de estas y otras reflexiones podrá seguirse de cerca a través de las redes sociales del foro y de sus principales patrocinadores.

Es un momento oportuno para Latibex, donde los verdaderos actores del cambio tienen mucho que decir y proponer.

Eugenio Martínez Bravo es ‘Managing partner’ de Kreab Iberia

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