Algunas de estas mansiones han servido de escenario para series y películas

Las casas de indianos, lujo en un entorno rural

Estos palacetes fueron construidos por emigrantes españoles que se enriquecieron en América.

La Quinta Guadalupe, en Colombres, donde se encuentra el Archivo de Indianos de Asturias.
La Quinta Guadalupe, en Colombres, donde se encuentra el Archivo de Indianos de Asturias.

Primero campesino, luego urbanita. Antes pobre y ahora rico. Así fue la vida de los conocidos como indianos, aquellos españoles que a finales del siglo XIX y comienzos del XX decidieron buscar mejor suerte en el nuevo continente. El bajo nivel de vida y el servicio militar obligatorio en las campañas de Marruecos fueron las principales causas que llevaron a este colectivo, principalmente del norte, a intentar ‘‘hacer las Américas”.

Desde Brasil, Cuba, México o Argentina. La inmensa mayoría volvió con las manos vacías o directamente no lo hizo. Sin embargo, entre ellos hubo un pequeño grupo de afortunados que amasaron grandes fortunas gracias a la industria del tabaco o la minería del carbón.

Llegaron a sus antiguos pueblos de Asturias, Galicia, País Vasco o Cantabria colmados de mayores riquezas incluso que las que poseían la nobleza o la burguesía local. A ellos, como a sus descendientes se les llamó coloquialmente indianos, ya fuera a modo de burla o admiración.

El bajo nivel de vida y el servicio militar obligatorio, las causas principales que llevaron a este colectivo a ‘‘hacer las Américas”.

El mejor recuerdo que pudieron dejar los indianos para sus pueblos natales fue su vivienda. Se sirvieron de los mejores arquitectos y decoradores de la época para realizar todo un alarde de poder y riqueza congregado en majestuosas construcciones de carácter ostentoso y de gusto ecléctico y exótico.

Hablamos de las casas de indianos, que se hallan repartidas por todo el norte de España y que son un reclamo turístico más para los pueblos donde se encuentran.

Monumentales fachadas, galerías, pórticos, capillas privadas, verjas ornamentadas o jardines exuberantes repletos de palmeras para que ni el indiano ni los locales olvidasen nunca dónde se había labrado su fortuna.

Hoy, muchos de estos palacetes se encuentran abandonados o en ruinas. Es el caso de la que un día fue reconocida como una de las villas más singulares y preciosas del norte: Villa Excelsior.

En el pueblo de Barcellina, en el occidente asturiano, se muestra imponente, a la vez que desolada y olvidada, esta obra del arquitecto Manuel del Busto por encargo del indiano Méndez de Andés.

El Palacio de Partarríu, en Llanes, ha sido escenario de películas como El orfanato, de Juan Antonio Bayona, o La balsa de piedra, de George Sluizer.
El Palacio de Partarríu, en Llanes, ha sido escenario de películas como El orfanato, de Juan Antonio Bayona, o La balsa de piedra, de George Sluizer.

Tan enigmática como original, la casa, construida en 1912, presenta elementos propios del medievo, el clasicismo o el modernismo.

Mejor suerte corrieron otras mansiones como la Quinta Guadalupe, en Colombres, en el oriente de Asturias. Este pueblo es famoso por albergar un gran conjunto de estas construcciones indianas. De entre ellas sobresale la Quinta Guadalupe, construida en 1906, como la mejor conservada.

El edificio acoge desde 1987 el Archivo de Indianos y destaca especialmente su interior, con dos pisos de arquerías de madera policromada de estilo árabe en torno a un gran patio.

De todas las casas de indianos que se localizan en Colombres, esta, además de la Casa de Piedra, hoy Casa de Cultura Municipal y Biblioteca, son las únicas que abren sus puertas a los visitantes.

Otras de estas edificaciones han cobrado celebridad por ser el escenario de películas o series de televisión. Es el caso de la Casa Roja de Colombres, donde se rodó la serie de TVE La señora, o el Palacio de Partarríu, en Llanes, donde pudimos ver a Belén Rueda aterrorizada en El orfanato, de Juan Antonio Bayona.

Ahora bien, muchas de estas construcciones han sido remodeladas y están abiertas al público, algunas como museos o centros culturales y otras como escuelas o para acoger órganos de la Administración pública.

También son muchas las casas que han sido habilitadas como restaurantes y hoteles de lujo. Así que, si por una noche quiere probar a cenar y dormir como lo haría un indiano, para desconectar entre un medio rural y preciosos pueblos costeros, en el despiece le recomendamos algunos de los mejores hoteles típicos de Asturias y Cantabria.

Hoteles para comer y dormir como un indiano

Villa Excelsior, en Barcellina (Asturias), está deshabitada.
Villa Excelsior, en Barcellina (Asturias), está deshabitada.

Palacete Peñalba (Figueras, Castropol, Asturias). Este complejo hotelero es de los mejores lugares para contemplar la ría del Eo.

Villa la Argentina (Luarca, Asturias). Hotel ideal para el descanso en un medio rural tranquilo próximo al puerto. Perfecto para celebrar bodas.

Casona de la Paca (Cudillero, Asturias). Este edificio de estilo colonial cuenta con una decoración sencilla que le da un ambiente hogareño y tranquilo.

Casona Torre de Quijas (Santillana del Mar). Un hotel rural miembro del Club Calidad Cantabria Infinita.

La Casona Azul de Corvera (Cantabria). Tiene nueve habitaciones, una gran biblioteca y un jardín con terraza.

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