James E. Staley

Un banquero de éxito

Una caricatura del nuevo CEO de Barclays, James E. Staley
Una caricatura del nuevo CEO de Barclays, James E. Staley

Coger el timón de una entidad bancaria con 325 años de antigüedad no es una tarea sencilla. Le ha llevado un poco más de tres meses a Barclays encontrar un sustituto para su exconsejero delegado Antony Jenkins. Esta semana se anunció que su sucesor, a partir del 1 de diciembre, será James E. Staley –más conocido entre sus colegas como Jes, por sus iniciales–. El flamante CEO es un profesional con tres décadas de trabajo en JP Morgan, del cual se pondera su “crucial” experiencia. Llega a Barclays de BlueMountain Capital Management para remodelar las operaciones de banca de inversión de la entidad británica.

“Tenemos que completar la transformación cultural del grupo. No debemos desistir de convertirnos en una organización impulsada por valores y que actúe con integridad en todo momento. Mi ambición es restaurar Barclays a la posición que le corresponde, admirado y bien considerado por todos”, agregó Staley en un comunicado, en el que señaló sentirse honrado por su nombramiento. Una integridad que se quebró cuando la entidad bancaria fue acusada de falsear en junio de 2012 el tipo de interés interbancario líbor, que se fija en Londres, y su equivalente europeo, euríbor, entre 2005 y 2009. Por estas acciones el regulador británico y el estadounidense multaron al banco con 290 millones de libras (406 millones de euros).

Con más de 35 años de experiencia, este ejecutivo insiste en que la confianza es el activo más valioso que un banco puede tener y tiene entre sus grandes objetivos fortalecer la credibilidad de Barclays. El nuevo CEO está convencido de que la entidad británica puede liderar la revolución digital y que su posicionamiento en África le ofrece grandes oportunidades en economías de rápido crecimiento. “Vamos a completar la transformación y reposicionamiento necesario del banco de inversión hacia un modelo menos intensivo en capital. Y vamos a apoyar el crecimiento de nuestro negocio de pagos líder en el mundo”, explica en el comunicado.

James E. Staley (1956, Boston, EE UU) es un banquero especializado en inversión. Puede presumir de que es el hombre adecuado para el puesto. Su nombramiento tiene el visto bueno del Banco de Inglaterra y del regulador de los servicios financieros de Reino Unido, la FCA, ya que a raíz de la crisis bancaria de 2008 ambas entidades tienen derecho a vetar el nombramiento de cualquier máximo responsable de un banco en ese territorio. “En JES Staley creemos tener a un ejecutivo con el liderazgo apropiado y una amplia experiencia para ofrecer valor a los accionistas y hacer avanzar estratégicamente a la entidad”, señaló tras su designación el presidente de Barclays, John McFarlane.

JES se graduó en Bowdoin College (EE UU) en 1979 y casi inmediatamente se unió a Morgan Guaranty Trust Co –nombre con el que JP Morgan operaba entre 1959 y 1989–. La mayor parte de la década de los 80 trabajó en Brasil, ya que “toda la acción” del banco se desarrollaba en América Latina, recuerda un especialista. Ahí conoció a su esposa Debbie. La pareja pasó su luna de miel en Bequia, una pequeña isla en el Caribe. Más de 25 años después, Staley bautizó su yate, construido a medida –de 27 metros–, con el nombre de la isla.

La aventura brasileña de Staley terminó a finales de los 80. Para entonces era jefe de finanzas corporativas en ese país y gerente general de las operaciones de intermediación. Pero le tocó regresar a Estados Unidos, a “las grandes ligas” en Nueva York, recuerda en una entrevista. En la Gran Manzana estuvo a cargo de la mesa de negociación de valores convertibles.

La gente que ha trabajado con JES en JP Morgan –conocida como la ballena de Londres– destacan que su éxito no vino de la nada, ni fue cuestión de suerte, ya que sus logros han sido notables. Durante la década pasada estuvo a cargo del negocio de gestión de activos del banco, que pasó de contar con 605.000 millones de dólares en activos de clientes en 2001 a cerca de 1,3 billones de dólares actuales.

El Wall Street Journal ha dicho que el “momento estrella” de su carrera fue cuando convenció a su exjefe y CEO en JP Morgan, Jamie Dimon, de ofrecer productos de inversión interna solo a los clientes ricos de su banco privado, lo que los especialistas calificaron como una “exitosa” estrategia de arquitectura cerrada. Staley asumió el cargo de director ejecutivo de inversión del banco en septiembre de 2009. Bajo su mandato la unidad alcanzó ingresos netos de más de 6.600 millones de dólares cada año durante 2009, 2010 y 2011.

JES abandonó JP Morgan en 2013 para enrolarse en las filas de BlueMountain Capital Management, una empresa dirigida por exejecutivos de la ballena de Londres que cotizaban haciéndole frente a su antigua empresa financiera y se beneficiaron de ello, pero luego ayudaron al banco con sus operaciones compensatorias. “JES es uno de los líderes más experimentados y exitosos en la industria y ha desempeñado un papel clave en una de las instituciones financieras más exitosas del mundo”, afirma el director ejecutivo y presidente de inversiones de BlueMountain, Andrew Feldstein.

El nuevo CEO de Barclays se declara fanático del béisbol y sobre todo de los Red Sox de su natal Boston. Cuando no está trabajando, navega con su yate, con el que en 2013 ganó la regata Loro Piana Superyacht en Porto Cervo, Cerdeña. Cuando recogió el trofeo compartió con el público su secreto para ganar carreras: “todos a bordo deben tomar al menos una cerveza antes de llegar a la meta”.

Sus colaboradores más cercanos y sus amigos íntimos lo definen como un defensor de la diversidad y la equidad de género en el trabajo. Dicen que su personalidad es una representación de la vieja idea de lo que un hombre en el mundo de las finanzas debería ser. De voz suave y centrado en el cliente, no representa el tópico del insolente banquero de inversión, explican; al contrario, es “un alma sensible, reflexivo y respetuoso. Se concentra en la construcción de equipos fuertes en torno a él, en lugar de intimidar a los subordinados”.

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