La crisis política y económica del país desestabiliza el mercado

¿Qué le pasa a Brasil y cómo afectará a las Bolsas?

Manifestación contra Dilma Roussef en Río de Janeiro
Manifestación contra Dilma Roussef en Río de Janeiro

La tradición manda que el carnaval acabe cada año con el entierro de la sardina, una ceremonia simbólica que pone punto final a una semana de fiestas, máscaras y bailes. Se acaba la celebración con la victoria de la apagada y algo sosa doña Cuaresma en su batalla contra el alegre y desinhibido don Carnal. Brasil, país donde el carnaval es casi una religión, vive ahora una situación similar. Después de años en los que su economía solo daba motivos para la celebración, ahora toca silenciar la samba. El país atraviesa una doble crisis, política y económica, que entierra la reciente historia de éxito del mayor Estado de América Latina y amenaza especialmente a la Bolsa española, porque muchas las mayores compañías del Ibex 35 como Santander o Telefónica tienen una fuerte presencia en Brasil.

Cuando el 26 de octubre del año pasado Dilma Rousseff revalidó su mandato en las elecciones presidenciales ya sabía que tendría que enfrentarse a una situación complicada llena de retos económicos.Pero difícilmente podría imaginar una tormenta perfecta como la que sacude al país. Después de cinco años creciendo a un ritmo envidiable, Brasil ha entrado este ejercicio en recesión y el FMI prevé que su economía se contraiga un 3% este año y otro 1% en 2016.

Los desequilibrios de la economía brasileña, que han llevado en las últimas semanas a S&P a degradar su rating soberano hasta el nivel de bono basura por primera vez desde los tiempos de Lula Da Silva, se ven agravados por el desplome del precio del petróleo. Los expertos de Barclays indican que “Brasil entró en el shock de los precios de las commodities con una delicada posición política, económica y financiera”.

El Bovespa brasileño tocó en septiembre su nivel más bajo desde 2009. ampliar foto
El Bovespa brasileño tocó en septiembre su nivel más bajo desde 2009.

Además de la recesión, Brasil sufre una inflación disparada, que en opinión de los expertos de Citi podría cerrar el año en el 9,9%, un desempleo creciente (del 4,8% del año pasado al 7,6%) y un aumento de la deuda pública que los analistas del banco ven en el 77,4% del PIB a final de este año y en el 81,3% en 2017.

Desde BBVA Research creen que la decisión del Gobierno brasileño, aprobada el martes, de pasar de un objetivo de superávit primario del 0,15% del PIB a prever un déficit del 0,85% puede acelerar la decisión de las agencias de calificación de riesgo de degradar aún más su rating.

El país necesita reformas estructurales, pero ello choca con dos obstáculos:la debilidad del Gobierno de Dilma Rousseff, acechado por escándalos de corrupción, y el blindaje legal –incluso constitucional en algún caso– en varias materias económicas. Como explica Stephanie de Torquat, estratega de inversiones de Lombard Odier, “el 90% del presupuesto del Gobierno no se puede reducir sin cambiar leyes y muchas variables, como el salario mínimo, están ligadas a la inflación”. Por eso, añade,“el déficit se sigue deteriorando y el país necesita desesperadamente un Gobierno fuerte que ponga en marcha las reformas necesarias para volver a una senda fiscal saludable”.

El interés del bono brasileño a diez años escala por la crisis política y económica del país ampliar foto
El interés del bono brasileño a diez años escala por la crisis política y económica del país

Pero la posición del Ejecutivo brasileño dista de ser sólida. La oposición intenta abrir en el Parlamento un proceso de impeachment o destitución de la presidenta por posibles irregularidades en los presupuestos de 2014. Las Cortes brasileñas no han puesto en marcha esta iniciativa, en parte porque la decisión está en manos del presidente del Congreso, Eduardo Cunha, quien también está siendo investigado por el caso Petrobras.Es decir, el frágil Gobierno brasileño se sostiene a su vez sobre la fragilidad de su rival político.

La semana pasada, la Corte Suprema brasileña denegó la última petición de la oposición al impeachment presidencial y los expertos de Royal Bank of Scotland recuerdan que abrir un proceso de destitución presidencial no es sencillo, pues se requiere una mayoría de dos tercios en ambas Cámaras y la coalición de Gobierno de Rousseff controla el 56% y el 58% de los escaños en ambas Cortes, respectivamente.

El país se enfrenta, además, a amenazas externas. La más preocupante es la debilidad de China.Si el gigante asiático, que es el primer socio comercial de Brasil, sufre un aterrizaje forzoso, Brasil podría agravar su crisis.

El real brasileño, en niveles mínimos históricos frente al dólar ampliar foto
El real brasileño, en niveles mínimos históricos frente al dólar

Estas turbulencias se notan en los mercados. El Bovespa, principal índice bursátil del país tocó en septiembre su mínimo desde 2009 y desciende un 19% desde mayo. El Ibex es el índice europeo más expuesto a Brasil, lo que este año ha sido un lastre para el selectivo español. El interés de la deuda soberana brasileña a diez años, por su parte, sube hasta el 5,77%. Mientras, el real brasileño cayó el mes pasado a mínimos históricos.

En medio de este gris escenario, los analistas ven precisamente en la debilidad de la divisa brasileña un punto de apoyo para el país.Así, desde Barclays prevén una fuerte caída de la inflación (hasta niveles del 6%) el próximo año que“no puede ser un sustituto de la consolidación fiscal pero dará un espacio de respiro en el que podrían resolverse las tensiones políticas”. Por su parte, los analistas de Lombard Odier creen que la devaluación del real “será parte de la solución” para la economía de Brasil.

Los valores españoles más expuestos a Brasil

Vista del Palacio de la Bolsa de Madrid
Vista del Palacio de la Bolsa de Madrid

Santander:

En el primer semestre del año, un 20% del beneficio de Santander procedió de Brasil. De ahí que la compañía presidida por Ana Patricia Botín sufra enBolsa por la debilidad del real brasileño y de la economía de aquel país.Desde que en septiembre S&P degradó a Brasil a bono basura, el banco cae un 2,7%.

Telefónica:

Otro blue chip del Ibex muy expuesto a Brasil. Telefónica reforzó su presencia en este país en mayo al comprar GVT. Desde septiembre, la compañía se deja un 3,5% en el parqué.

Mapfre:

La aseguradora avanza un 3,6% en este periodo aunque debe a su actividad enBrasil el 26% de su beneficio atribuido en el primer semestre.

Otras:

Gas Natural, Dia, Repsol e Iberdrola son otras compañías del Ibex con intereses enBrasil que pueden verse presionadas enBolsa por la crisis del país.

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