De enero a junio se firmaron 5.565 contratos de leasing por 380 millones de euros

Aliviar la carga con un cóctel de alquiler y fondos propios

Cada vez más transportistas renuevan su flota con una mezcla de leasing financiero y operativo para reducir el peso de la deuda.

Modelo R 520 de Scania.
Modelo R 520 de Scania.

La fórmula más común de adquirir un camión es el leasing, pero la necesidad de las empresas de reducir su endeudamiento ha hecho que el renting cobre atractivo. Los fabricantes y arrendadores de vehículos pesados han comenzado a notar el cambio ahora que la economía empieza a recuperarse.

“Tras años de ralentización, la reactivación económica ha hecho que muchas empresas comiencen a renovar sus flotas”, comenta Julián Mariani, director general de Scania. “Sin embargo, precisamente por la crisis, estas compañías están eligiendo la fórmula del alquiler a largo plazo en lugar de préstamos o leasing”, afirma.

La razón es contable. Cuando una empresa financia la adquisición de un camión con leasing, lo que está haciendo es pedirle al banco que se lo alquile con una opción de compra al vencimiento del contrato. Esto la obliga a incluirlo en su balance como un activo inmovilizado cuya contrapartida en el pasivo se considerará como deuda.

El renting, en cambio, es un alquiler con servicios (mantenimiento y reparación, seguro, cambio de neumáticos...), por lo que no aparecerá reflejado en su balance, sino en el de la compañía arrendadora. A la empresa usuaria solo le tocará contabilizarlo como un gasto.

Si bien al final del contrato deberá devolver el vehículo al banco o fabricante, con esta fórmula, conocida también como leasing operativo, evita incrementar el peso de la deuda en su balance y reduce su riesgo bancario en previsión de una futura necesidad de financiación.

“En el sector del transporte, tan intensivo en inversión, la crisis y la retirada de la banca tradicional hicieron mucho daño. Ahora que la economía se recupera, se vislumbra un cambio de mentalidad en los transportistas a la hora de afrontar sus inversiones”, explica Mariani.

El director general de Scania destaca que si a esto se suma la sencillez del producto y la posibilidad de aunar en el pago de una cuota mensual gran parte de los servicios asociados al vehículo, es comprensible que el renting sea, en muchos casos, la opción escogida por las empresas para renovar su flota de camiones.

Camiones en renting

Aun así, las estadísticas de la asociación española de firmas arrendadoras AELR muestran que el leasing sigue siendo la modalidad preferida de lejos. De enero a septiembre se matricularon 1.155 camiones con renting, mientras que de enero a junio (todavía no hay datos a septiembre) se firmaron 5.565 contratos de leasing por 380 millones de euros. Pero la asociación aclara que uno solo de estos contratos puede involucrar desde un camión a una flota entera.

“El renting y el leasing ofrecen ventajas complementarias. De ahí que cada vez más los transportistas hagan un cóctel de ambas modalidades y fondos propios para conseguir el equilibrio deseado entre lo financiero, contable, fiscal y operativo”, sostiene José Miguel Campillo, director nacional de Schmitz Cargobull Finance (SCBF).

Preferencias al margen, el aumento de las exportaciones y la recuperación del crédito bancario está animando a las empresas de transporte a renovar sus flotas. En los nueve primeros meses del año, el alquiler de camiones ha crecido un 62%, por encima del de furgonetas (22%) y coches (19%). El leasing, entre tanto, ha subido un 60%, pasando de los 3.488 contratos en el primer semestre de 2014 a los 5.565 en el mismo periodo de 2015.

Fernando Vallejo, director de desarrollo de negocio de financiación a largo plazo de BBVA Autorenting, atribuye esta tendencia a datos macroeconómicos “muy buenos”. “La formación bruta de capital en maquinaria y equipos sigue creciendo”, precisa. En efecto, la inversión en este tipo de bienes lideró la adquisición de activos fijos en el segundo trimestre del año con un avance del 3,5%, de acuerdo con el INE.

En SCBF comparten esta impresión. “El mercado se ha disparado y crecerá este ejercicio por encima del 50%”, dice Campillo. “Esperamos que al final de este año se hayan matriculado entre 12.000 y 12.500 semirremolques. Dejaremos muy atrás el mínimo de 4.500 vehículos de 2009, cuando el país estaba en plena crisis”, indica. No obstante, aclara que tampoco son los máximos alcanzados entre 2005 y 2007.

Contratos de 40 meses y 86.000 euros

Los sectores que están impulsando el renting de camiones son el transporte de hortalizas y frutas y el de distribución de alimentos. “Por supuesto, aquellas empresas que compran camiones para transporte propio también suelen elegir esta fórmula”, puntualiza Julián Mariani, de Scania.

Precisa que el tipo de vehículo más financiado a través de esta modalidad son las cabezas tractoras, con un plazo medio de 40 meses y un importe medio de 86.000 euros. En el caso de los semirremolques, SCBF indica que el plazo típico, en leasing y en renting, es de cinco años, aunque con el segundo hay la posibilidad de extenderlo o, si se trata de un seminuevo, de diseñar plazos flexibles “a la carta”.

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