El 34,1% de los fondos procede de compras de casas

Los visados expres a inversores extranjeros inyectan 2.173 millones

El secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, y el ministro de Economía, Luis de Guindos.
El secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, y el ministro de Economía, Luis de Guindos.

En septiembre de 2013, entró en vigor la ley de emprendedores, dentro de la que se introdujo la figura de los visados expres de residencia para atraer personal cualificado o inversores de fuera de la UE interesados en comprar inmuebles o deuda pública española. La norma trataba de favorecer a un colectivo que tiene una gran capacidad de generación de empleo en España y que al tratarse de extranjeros no comunitarios, no les resultaba de aplicación el Derecho de la Unión Europea.

Un plan que contó desde el principio con detractores (ya que podía ser considerado como una concesión a las rentas más altas para lograr papeles a cambio de una inversión) y que no arrancó hasta su segundo año de aplicación. En el primero se otorgaron 3.266 permisos, con una primera estimación de 497 millones de euros de inversión asociada y la creación de 4.466 puestos de trabajo. Los resultados logrados en el segundo año, a los que ha tenido acceso CincoDías, han superado todas las expectativas. Hasta el 31 de agosto de 2015, el número de visados de residencia concedidos se ha elevado a 11.411, de los que 5.856 corresponden a inversores y empresas y 5.555 a familiares. Esa es una de las mejoras que se realizó durante la puesta en marcha de la norma y que ha servido para disparar la concesión de visados. Muchos de los empresarios extranjeros que optaban por España como destino para comprar casa o para montar un negocio se encontraban con una maraña de trabas administrativas para unificar a la unidad familiar, lo que, en no pocos casos, provocó la anulación del proyecto, tal y como confiesan fuentes de Economía.

Un obstáculo que se solventó durante el primer año de aplicación y que parece haber sido el detonante para el despegue de la iniciativa. En septiembre de 2014 se habían concedido 1.312 permisos a familiares y un año después esa cifra se ha disparado hasta los 5.555. También ha servido para acelerar los trámites las mejoras introducida en la Ley de Segunda Oportunidad, en la que se habilitó una autorización única para residir y trabajar válida para todo el territorio nacional (salvando las trabas autonómicas), la libertad de movimiento en los estados Schengen y la tramitación más ágil y simplificada de los visados y las autorizaciones de residencia.

El detalle de los visados concedidos a empresarios, inversores y trabajadores en esos dos años (5.856) muestra como dos tercios de los permisos corresponden a personal cualificado y ejecutivos (3.872), seguido por emprendedores e inversores (1.181) e investigadores (801). Si el análisis se circunscribe a la inversión asociada, el 50,3% procede de los inversores y emprendedores, y más en concreto, de aquellos que optaron por comprar casas. La norma establecía que todo aquel que comprara un inmueble por un importe superior al medio millón de euros lograría permiso de residencia. Este sería provisional durante el primer año y luego sería renovable en dos etapas de dos años, siempre y cuando se mantuviera la inversión. El gasto ligado a la compra de vivienda es de 741,6 millones de euros, lo que supone el 34,1% del total de la inversión recibida.

El segundo concepto que más dinero ha aportado (509 millones de euros) ha sido la atracción de personal cualificado para empresas, seguido por los movimientos intraempresariales, con 414 millones. En cuarto lugar figuran los emprendedores, con una inversión asociada de 245 millones de euros.

Precisamente, este último colectivo ha sido el más activo a la hora de contratar personal. El balance realizado conjuntamente por Economía, Empleo y Exteriores refleja que ha sido el responsable de 3.228 nuevos puestos de trabajo, seguido muy de cerca, por el personal cualificado de empresas, con 3.212 nuevos empleos.

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