Goldman Sachs apuesta por ello

¿Cómo nos afectaría un petróleo a 20 dólares?

¿Cómo nos afectaría un petróleo a 20 dólares?

El banco de inversión Goldman Sachs apuesta claramente por una bajada drástica del petróleo en los próximos meses que le llevarían a tocar mínimos en 2016 entorno a los 20 dólares. Para la entidad norteamericana y otros analistas confluyen dos razones. La primera, caída de la oferta, encabezada por la menor demanda de China. La segunda, que la oferta no se ajustará a esta caída, ya que muchos países aprovecharán los precios bajos para ganar cuota de mercado. La mayoría de ello lo harán por razones geoestratégicas, como Arabia Saudí y el resto de los países del golfo. Su coste de producción es el más barato de todos y con este precio expulsa a métodos más caros como el petróleo de esquistos norteamericano. Pero otros lo harán por necesidad. Irán por ejemplo, está preparada para lanzar millones de barriles al mercado cuando acaben las sanciones. Y otros, aun perdiendo dinero (como Rusia, Venezuela o Nigeria) no tienen más remedio que mantener demanda para no ver como caen sus ingresos y entradas de divisas. De hecho, algunos datos dan la razón a Goldman Sachs. Argentina por ejemplo, acaba de subir por primera vez su producción en 13 años.

Incluso la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que pronostica lo contrario, no quita la razón sobre la ausencia de ajuste en la oferta. La AIE basa su pronostico de recuperación de precios en que la demanda china y asiática subirá y que los problemas actuales son coyunturales. Pero no hay que olvidar que la AIE no supo ver el desplome del petróleo del año pasado ni tampoco la caída en la demanda de China.

Beneficios directos y perjuicios indirectos

Un petróleo tan barato se notará mucho y rápidamente en la economía de España. Nuestra dependencia hace que las bajadas del petróleo tengan un impacto considerable en la economía y crecimiento. Si con un petróleo en una cuota media de 45 dólares y manteniéndose la cuota actual entre euro y dólar en 1,10 (ahora está en 1,12) se calcula un impacto positivo de 10.000 millones de euros, si baja a 20 dólares el impacto adicional sería de otros 8.000-10.000 millones.

Este se distribuye en todas las capas económicas. El consumidor ve liberado una parte importante de sus gastos, casi 1.300 euros al año, el 5% del total de los gastos. Aunque la bajada del petróleo no se transmite en su totalidad en el combustible si será un ahorro considerable, siempre que se mantenga el euro en una cotización similar con el dólar. Lo es también por supuesto para las empresas. Un menor coste energético conlleva una mejora en los costes y la competitividad.

Pero no hay que olvidar que en una economía global también se notarán sus efectos en las relaciones económicas con países dependientes del petróleo y de otras materias primas.

El problema principal lo pueden encontrar empresas españolas con intereses en Latinoamérica. Los problemas de Brasil, que ya hemos anticipado hace meses han supuesto un duro revés para los mercados que llegará más temprano que tarde a bancos, operadoras de telecomunicación y todo tipo de empresas con intereses en este país, pero en América Latina en general. Pero no sólo eso, si cae el petróleo significa que China y su entorno no arranca, y las consecuencias de una caída en la economía del gigante asiático si pueden tener efectos mucho mayores.

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