Javier Díaz, presidente de Avebiom
“En biomasa hay oportunidades de empleo”

“En biomasa hay oportunidades de empleo”

"Los biocombustibles nos harán avanzar hacia la soberanía energética por su balance neutro en las emisiones de dióxido de carbono".

Las instalaciones de calderas y estufas de biomasa, en concreto las de pellet, ganan popularidad entre particulares, comunidades de vecinos, industrias y edificios municipales y autonómicos. Tanto es así que el sector ha crecido por encima de las previsiones, según el presidente de la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa (Avebiom), con 184 socios. Javier Díaz destaca que en España se contabilizan 160.000 instalaciones, equivalentes a 7.275 megavatios térmicos. Un crecimiento de 1.275 megavatios frente a 2014, cuando la previsión era de 1.000 por año. Ante este repunte, la industria abordará los desafíos y oportunidades durante la cita anual de Expobiomasa, que se celebrará del 22 al 24 de este mes en Valladolid.

¿Cuál es el comportamiento que experimenta el sector en los últimos años?

Está habiendo un crecimiento cada vez mayor de instalaciones en viviendas, industrias, edificios públicos..., que ofrece oportunidades de trabajo a emprendedores y de creación de nuevas empresas para atender estas demandas de equipos, operación, mantenimiento y de suministro de combustibles, como pellets y astillas, entre otros. El potencial es muy grande.

¿El coste de inversión no supone un hándicap a la hora de elegir este tipo de energía?

Depende del tamaño, evidentemente. Si hablamos de un bloque de 100 viviendas, la inversión es más pequeña, en torno a los 1.300 o 1.400 euros, mientras que en una casa individual con una caldera de entre 20 y 25 kilovatios, el coste ronda los 7.000 u 8.000 euros.

Desde el Ministerio de Agricultura aconsejan más su uso en entornos rurales por las partículas que emiten estas calderas. ¿Qué están haciendo las empresas al respecto?

El ministerio lo que recomienda es ser mucho más cuidadosos en las zonas de gran presión de tráfico y de aglomeraciones de personas para no aportar más emisiones a unas áreas que ya están bastante saturadas. Sin embargo, las empresas trabajan, en primer lugar, en la utilización de biocombustibles sólidos de calidad. Es muy importante también, y tiene mucha repercusión en la emisión mínima de partículas, el hecho de que se utilicen biocombustibles certificados; que tengan una humedad baja y composiciones perfectamente controladas, porque esto influye en la combustión. Además, ya se está aplicando la normativa relativa al ecodiseño (que fomenta el diseño ecológico de productos y servicios que utilicen energía), que nos obliga a que los equipos estén controlados, con unas condiciones de combustión perfecta y que hacen que se aprovechen adecuadamente los combustibles. En definitiva, buscamos la calidad en toda la cadena, tanto en los equipos como en los biocombustibles sólidos utilizados.

¿Cuál es el reto en ese sentido?

Tenemos que trabajar en el perfeccionamiento técnico de los equipos y en la utilización de esos biocombustibles sólidos certificados para se produzca una buena combustión en la caldera.

Y en relación con las exigencias medioambientales europeas, ¿cuál es la hoja de ruta?

Trabajamos en mejorar la trazabilidad de los biocombustibles sólidos. En el caso de la biomasa forestal, hemos llegado a un acuerdo con la agencia de certificación forestal PEFC y el Consejo de Administración Forestal (FSC, por sus siglas inglesas), que certifican la sostenibilidad de los bosques. El objetivo es unir la certificación de los bosques y de la madera utilizada con la de los biocombustibles sólidos que utilizan dicho producto para su fabricación. Así, los pellets no solo tienen un sello de calidad, sino también otro que avala la explotación sostenible del medio ambiente.

¿En la feria se abordará también su papel en la reducción de la huella de carbono?

Ese es otro tema, el reto del desarrollo e implantación de la biomasa en el mercado como sustitutivo de los combustibles fósiles, entre ellos el gasóleo o el gas, en el marco de los objetivos de la disminución de las emisiones de carbono. Una de las mayores ventajas de la biomasa es su balance neutro de las emisiones de CO2, es decir, no incrementa su nivel en la atmósfera, ya que es recuperado de forma natural por el proceso de fotosíntesis de las plantas, en el mismo bosque del que fue extraída y aprovechada esa biomasa.Hablaba de oportunidades para los emprendedores.

 Hablaba de oportunidades para los emprendedores.

Este año dedicamos el día 24 de la feria a los emprendedores,Emprende Biomasa, donde podrán exponer sus proyectos o líneas de negocio enfocados en el aprovechamiento de la biomasa como recurso energético. Está abierto también a profesionales, autónomos, desempleados y se premiarán las buenas ideas.

Para dar una idea, ¿qué otros modelos de negocio son necesarios?

Por ejemplo, se tienen que generalizar los centros logísticos de biomasa. Esto se está haciendo en muchos países y en España hay ya algún centro, pero lo que entendemos es que se tiene que extender esta práctica, porque hay pequeñas comarcas que no tienen capacidad para llevar toda la materia prima a una central de producción de pellet o eléctrica.

¿Puede explicar cómo funciona?

Son centros donde se recogen todo tipo de biomasa, como ramas, troncos, corteza, restos de poda de viñedos, con el objetivo de preseleccionarlos, clasificarlos y prepararlos para su uso adecuado. Y, posteriormente, se envía esta materia prima al productor de pellet o a una planta de generación eléctrica, obteniendo así un mayor rendimiento.

Pese al avance del sector, es poco común ver calderas o estufas de biomasa en los hogares.

Aunque la población está viendo, poco a poco, las ventajas de su uso para generar calor, necesitamos apoyo para llegar a más gente. La biomasa nos hará avanzar hacia la soberanía energética. Hay programas de financiación, a través del IDAE [Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía, del Ministerio de Industria], que impulsan su consumo en empresas, edificios...

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