La UE acogerá a 160.000 personas pero sin compromisos

Berlín romperá Schengen si no hay cuotas fijas de refugiados

La canciller alemana, Angela Merkel, en una imagen de archivo. EFE
La canciller alemana, Angela Merkel, en una imagen de archivo. EFE EFE

La reunión extraordinaria de ministros de Interior celebrada esta tarde en Bruselas confirmó la disponibilidad de la mayoría de los socios europeos a colaborar en la acogida de hasta 160.000 de las personas que han llegado a Grecia, Italia y Hungría procedentes de Siria, Irak y Eritrea. Pero la cita también permitió comprobar que una gran parte de los socios se resiste a que este sistema de reparto se convierta en permanente y que se aplique de manera automática ante futuras crisis de refugiados.

Berlín intentó forzar el acuerdo con advertencias sobre el riesgo de que colapse el Tratado de Schengen sobre libre circulación, si no se establece un sistema para el reparto de refugiados. Solo 24 horas antes del encuentro, el Gobierno de Angela Merkel escenificó las consecuencias de ese colapso con el establecimiento de controles en las fronteras con Austria y la suspensión temporal de los trenes internacionales entre Munich y Salzburgo.

Pero la amenaza no dio resultado y tan solo provocó un efecto dominó que llevó a varios países, como Austria, Eslovaquia u Holanda, a anunciar el establecimiento de sus propios controles fronterizos o el despliegue militar en la zona limítrofe con países vecinos.

Ni siquiera la alianza de los ministros de Alemania y Francia, que cerraron filas en una rueda de prensa conjunta, logró doblegar la resistencia de un grupo de países en el que militan, por razones diversas, desde Hungría a Finlandia, y desde España a Polonia.

Casi todos esos países aceptan colaborar en el reparto de los 120.000 refugiados adicionales propuestos por la Comisión. A su llegada a la reunión en Bruselas, el ministro español de Interior, Jorge Fernández Díaz, confirmó la disposición de España a acoger a casi 15.000 refugiados, así como a los 1.300 de la propuesta de reparto anterior.

Pero fuentes españolas indicaron que esa colaboración se ofrece de manera “puntual” y ceñida a esta crisis. España, como otros países, se niega a comprometerse sobre un sistema permanente de reparto de refugiados. Y sigue sin aceptar el modelo de reparto propuesto por la Comisión, basado en la población, el PIB, la tasa de paro y el número de asilados de cada país.

Reproches a Berlín

A falta de acuerdo definitivo sobre las nuevas cuotas, los socios europeos aprobaron hoy formalmente el reparto de los 32.256 pactados en julio, de los que 1.300 corresponden a España. Los 120.000 adicionales quedaron pendientes de un acuerdo formal, que se espera cerrar el próximo 8 de octubre como my pronto. Pero la estrategia de Alemania para llegar a ese acuerdo también provoca críticas.

Fuentes diplomáticas lamentan que Berlín se saltara unilateralmente las normas europeas al anunciar la acogida de refugiados. “No han sido unas declaraciones muy útiles”, señalaban fuentes europeas.

Luz verde a los primeros 32.256

Los ministros de de Interior de la UE dieron hoy luz verde definitiva a la acogida de los primeros 32.256 refugiados, procedentes de Grecia e Italia. La presidencia semestral de la UE, ocupada por Luxemburgo, calificó la decisión como “una importante señal política”. Pero el Consejo ni siquiera logró ponerse de acuerdo sobre el reparto de los casi 7.744 refugiados pendientes de la cifra inicial de 40.000. Por ahora, ningún país se ofreció a ampliar su cuota. España se mantuvo en los 1.300 ofrecidos en julio. Y Austria y Hungría se mantuvieron en su negativa a acoger ni un solo refugiado con cargo al reparto de los 40.000.

Francia ha sido el primer país en intentar trasladar refugiados procedentes de Alemania, aunque con un éxito relativo porque la mayoría prefiere quedarse en el país de Angela Merkel. Berlín tuvo que dar instrucciones hoy a sus embajadas en países como Afganistán para que aclaren a la población local que Alemania no ha abierto sus fronteras indiscriminadamente.

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