La mágica tierra de Cyrano

Paseo en gabarra por los meandros del Dordoña, cata de vino y un potente guiso de alubias con pato en la ciudad donde pervive el espíritu del célebre espadachín.

  • La estatua de Cyrano junto a la iglesia de Saint Jacques, en la plaza Pélissière.
    1La estatua de Cyrano junto a la iglesia de Saint Jacques, en la plaza Pélissière.
  • El mercado de productos locales en el centro de Bergerac, abierto los miércoles y sábados.
    2El mercado de productos locales en el centro de Bergerac, abierto los miércoles y sábados.
  • Existe una gran variedad de panes artesanales que se pueden comprar en el mercado.
    3Existe una gran variedad de panes artesanales que se pueden comprar en el mercado.
  • Vista de la plaza de la Mirpe, una de las más encantadoras, ya que preserva ese singular estilo arquitectónico del medievo de casas típicas de adobe con cimientos de piedra, entramados de madera y ladrillos aparejados en forma de espinas de pez.
    4Vista de la plaza de la Mirpe, una de las más encantadoras, ya que preserva ese singular estilo arquitectónico del medievo de casas típicas de adobe con cimientos de piedra, entramados de madera y ladrillos aparejados en forma de espinas de pez.
  • Las piraguas son muy populares en primavera y verano para navegar por el Dordoña.
    5Las piraguas son muy populares en primavera y verano para navegar por el Dordoña.
  • El antiguo puente que cruza la ciudad. Una zona que antaño congregaba vecinos, viajeros, peregrinos de Santiago y comerciantes.
    6El antiguo puente que cruza la ciudad. Una zona que antaño congregaba vecinos, viajeros, peregrinos de Santiago y comerciantes.
  • Los meandros del Dordoña vistos desde Tremolat, a media hora en coche de Bergerac.
    7Los meandros del Dordoña vistos desde Tremolat, a media hora en coche de Bergerac.
  • Imagen panorámica de Bergerac desde la plaza Barbacane.
    8Imagen panorámica de Bergerac desde la plaza Barbacane.